PJ Harvey – Stories From The City, Stories From The Sea (2000): el (des)amor, ese lenguaje universal

PJ Harvey relaja sus melodías y se deja ver más orgullosa de su sexo que nunca, pero tremendamente vulnerable

Stories-from-the-City

Cruda, oscura, ingeniosa y tremendamente sexual. Así se ha dejado ver PJ Harvey desde que entonó en ‘Oh My Lover’ eso de Oh my honey thighs, give me your troubles, i’ll keep them with mine para abrir Dry, aquel disco que como ya dijo Chou, entregaba a una PJ llena de insultante poder y atractivo. Tiempo después, en ‘Reeling’, descargaba con descaro I want to bathe in milk, eat grapes, Robert De Niro, sit on my face. Cruda, ingeniosa, tremendamente sexual.

Mientras algunos empezaban a desprenderse de sus excesos, tras mostrarse feroz con la guitarra, la absoluta protagonista de Rid Of Me, libre y apoteósica con su voz en To Bring You My Love y profundamente confundida en Is This Desire?, otros solo podían entregarse por completo, jadeantes, a ese corazón desnudo, lleno de frustración y negación. PJ Harvey llevaba ya mucho tiempo intentando decirnos que era mucho más que lo que nos dejaba ver.

Libre de ataduras

Y la respuesta a todos los que no sabían a dónde se quería dirigir, llegó con su quinto álbum, Stories From The City, Stories From The Sea. Aquí no había duda, Harvey dominaba el rock como nadie. Y llenó el álbum de un repertorio brillante, canciones de amor y de rock de alto voltaje. De esas que todo el mundo sabe apreciar, con un sonido limpio y directo que no estábamos acostumbrados a encontrar en ella. Con Stories… PJ Harvey empleó un lenguaje universal. Y precisamente eso, el querer acercarse a tantos, significó una decepción para algunos. Pero una salvación para otros muchos.

“Es un disco alegre” dijo. “Al menos, uno más alegre que los anteriores. Estoy creciendo y tan solo he encontrado otra perspectiva, una mejor quizás, que me ha llevado a una música más redonda, más profunda. Ha sucedido de forma natural.”

Este disco muestra a una mujer madura y orgullosa de su sexo, pero a la vez muy vulnerable

A pesar de lo reservada que ha sido siempre con su vida privada, es inevitable no fijarse en las letras de Stories From The City, Stories From The Sea y no verlas como un reflejo de su propia experiencia. Ese proceso creativo tan natural que ella defendía, se vio sin duda reforzado por su propia situación en aquellos momentos. Polly Jean afirmó que por aquel entonces su vida florecía. Y su carrera se estaba aprovechando de eso. Este disco muestra a una mujer madura y orgullosa de su sexo, pero a la vez muy vulnerable.

Decía probertoj que con Is This Desire?, Pj Harvey al fin entendía su feminidad y se enorgullecía de ella. Y para eso tuvo que llegar a un punto en el que todo le incomodó. Tocar fondo para salvarse. Todas las tinieblas que la rodearon por aquel entonces, se desvanecieron por completo con sus siguientes movimientos. Ahora PJ Harvey hablaba entendiéndose mujer, reafirmándose mujer, incluso confundida, incluso herida, pero libre de ataduras y sin oponerse a dejarse llevar por el (des)amor. ‘Big Exit’, que suena violenta y poderosa, abre con ese coro glorioso y ya inolvidable Baby baby, ain’t it true, I’m immortal when I’m with you, el dúo con Thom Yorke es una de las canciones de amor más cautivadoras de esos años. Y hay pruebas incluso más evidentes. Ahí está el que podría ser el mejor himno de la mujer sexy y madura de nuestros tiempos, ‘This Is Love’. Amor, que no deseo.

With love comes the day

PJ Harvey nos dejó a todos con nuestras suposiciones respecto a su vida personal, pero sí que admitió que Stories… se vio impulsado por todo lo que la ciudad de Nueva York estaba significando para ella. Se pasó casi todo 1999 viviendo cerca de Riverside Park, en Manhattan, deambulando por sus calles e impregnando sus letras de referencias a esta ciudad. Volviéndose más atenta, más específica.

Su firma austera permanece, pero su voz se siente más relajada, las melodías más acogedoras, extendibles incluso. Los ataques de la guitarra están llenos de matices y ya desde la apertura del álbum nos devuelve lo apasionante de su música, justo como nos había dejado escuchar en To Bring You My Love. Desprende euforia sin dejar hueco a lo racional. Hay cantos a las carencias, a la belleza que llega a doler, a lo estremecedor. Pero siempre dejando hueco a la pasión que lo envuelve todo. With love comes the day. Ahí está, su lenguaje universal.

9.8/10

La historia de amor que se cuenta, se inventa o se idealiza a lo largo de todo el álbum, pasa por momentos de gloria con ‘Good Fortune’, o con la sublime y dolorosa ‘This Mess We’re In’, de asombro en ‘You Said Something’ y de furia como en ‘Kamikaze’. El clímax, en ‘Horses In My Dreams’. Harvey sueña con un final ideal en ‘We Float’, y no importa quién esté a su lado. Take life as it comes. Stories From The City, Stories From The Sea puede hablar de un hombre, o del siguiente, o del que aún no ha llegado, pero siempre sonará a la más pura felicidad.

  • Diego Duarte R

    Un disco que sigo llevando en mi reproductor habitual de musica (celular) aquí no hay pierde y se covierte en el album con mas luz entregado por Harvey…beautiful feeling me sigue desbaratando el corazón.

  • Una delicia…

    Para mí la esencia del disco se resume en el estribillo de “We float”, tanto en la letra como en la melodía:

    “But now we float, take life as it comes”

  • Alarch

    Menudas notazas le estáis cascando a la amiga. Tengo que ponerme en serio con su discografía pero ya.