San Jerónimo – Salinas, 20:15

Las primeras canciones de los asturianos valen mucho la pena

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Aunque en tu mente dibujes una tipología de discos para según qué momento del año, para escuchar en función de que la climatología sea una u otra, está bien que algo o alguien te pille a contrapié de vez en cuando. Asoma el sol y quieres darle algo de luminosidad también a la banda sonora de tu día, pero en ocasiones la bruma que uno imagina en el otoño de la costa asturiana no resulta desagradable. Esa es la sensación que te invade en la media hora aproximada que dura el debut de San Jerónimo, que lleva precisamente el nombre de Salinas, 20:15 (WeAreWolves Recods, 2016). Allí, en la Salinas del anochecer, es donde habitan Nacho y María, el dúo que forma esta propuesta de ambient folk encantador.

7/10

Puede ser que la escucha de Salinas, 20:15 sea excesivamente ardua para aquellos oídos no habituados (o amantes) del indie folk, y es en las canciones de sonido más sentimental donde este debut flaquee un poco. Pero la enorme eficiencia al marcar los tempos, las transiciones eléctricas de ‘Línea dos’, ‘Fue ayer’ o ‘Matadero además ese camino al dream pop más acústico, al estilo de muchas de las tardes de gloria de Mazzy Star en ‘Piscinas’ hacen de San Jerónimo un grupo a tener en cuenta. Un estreno que, sin ser del todo notable, sí da muestras de que ahí dentro de esconde un talento que, bien conducido, podría dar alguna que otra tarde de gloria. Sentir que lo de fuera ya importa menos, que el paso del tiempo podría detenerse mientras suena ‘Plaza Pomposa’. Tengámolos ahí guardados, no nos arrepentiremos.