JD McPherson en concierto en Barcelona (Sala Bikini, 04-04-2016)

Nos acercamos a ver al bueno de JD. Y bien.

JD

Anda que no había ganas de ver en directo a JD McPherson. El de Oklahoma sacó el año pasado el excelente Let The Good Times Roll (ese disco que nunca, nunca te cansas de escuchar) y su única parada en la Península había sido el Azkena, donde además cuentan que sufrió más de un problema con el sonido. Poco, muy poco. Por suerte esta semana nos hemos resarcido con una gira por cuatro ciudades que probablemente ayudará a aumentar una legión de seguidores creciente en España, un país no demasiado receptivo a su propuesta de rock’n’roll vintage.

Escogimos la primera fecha, en Barcelona, y la cosa tardó en entrar en calor. Lunes, lluvioso, la Bikini que está donde cristo perdió el gorro… En fin, el mundo de los conciertos entre semana, ya se sabe, que al final parece que casi siempre acaba trasladándose a lo que ocurre en el escenario. El caso es que (descartada la posibilidad de llegar al telonero Jake La Botz: lunes, de nuevo) la cosa arrancó con ‘Bossy‘, lo cual parece una excelente elección pero no acabó de cuajar. Uno se esperaba a una banda que saliera a quemar la sala desde el primer momento (ya, JD no es, yo qué sé, Jon Spencer, pero aun así) pero todo era como muy modosito, muy correcto. Primeros nervios.

Esa fue la tónica durante buena parte del concierto, la verdad. Las canciones, evidentemente, seguían siendo tan irreprochables como lo son en estudio, pero se echaba en falta algo más de furia, ese extra que uno espera de un directo que debe ser algo más que una interpretación ajustada de un lote de canciones. ‘North Side Gal‘ cayó quizá demasiado pronto y algunos temas sonaban algo atolondrados, lo cual se hacía más patente cuando se dejaba respirar un poco más a alguno de ellos y aquello brillaba de una forma completamente distinta.

Parecíamos resignados a un concierto simplemente correcto, pero sí, hubo milagro: despegó. La secuencia del setlist era un poco rara, pero el tipo lució habilidades vocales en ‘Precious‘, sacó todo el jugo posible a ‘Mother of Lies‘ o a ‘Head Over Heels‘ y sus aullidos e hizo con ‘Wolf Teeth‘ exactamente lo que tenía que hacer para desatar la locura. El público no estaba especialmente receptivo, cierto, pero fue respondiendo cada vez mejor a medida que iba recibiendo más energía desde el escenario, a medida que la banda se miraba menos a sí misma y se centraba más en hacer disfrutar, hasta conseguir una media hora final realmente lucida y hasta emocionante. Al final las cosas salieron como tenían que salir. Bien, porque no le hubiéramos perdonado una decepción.

La gira de JD McPherson por España continúa esta semana con las siguientes fechas:
5 de abril – Valencia – Sala Loco Club
6 de abril – Madrid – Sala Joy Eslava
7 de abril – Santander – Escenario Santander

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