Apple ens roba

Apple elimina las canciones que no le gustan. Eso pasa por escuchar PXXR GVNG

Stewie

Con 15 años a las espaldas —cumplidos el 9 de enero—, ya podemos decir que iTunes es un lozano adolescente preparado para la vida adulta. Esperen. Metáforas sobre la edad con una puñetera aplicación digital, mejor no. Aunque parece estar en esos años de sisar el monedero a la yaya.

Apple no se junta con pobres

Ayer llegó a mis oídos digitales una noticia por medio de Reddit. Básicamente pasé media tarde intentando contactar con el autor de este artículo. En él se describe, en resumen, que vinculó una colección de 122 GB desde un HD externo a su flamante cuenta de Apple Music y ésta, al sincronizar con la base de datos, borró sus archivos. Así, tal cual. Cotejó información y como, según la app, no estaba bien taggeada o clasificada, Apple decidió sustraérsela mediante el método budista. James Pinkstone, autor del post, insiste en que su colección de MP3’s y WAV’s era totalmente legítima, gran parte copias de discos originales importados previamente con la misma aplicación.

Rotten

El asunto ha quedado en un «nosotros no tenemos la culpa». Ante las quejas, la respuesta oficial en los foros de Apple fue «si usted no está conforme con el funcionamiento, no use el producto». Ya se dieron casos similares el año pasado. A mí me pasó con varias discografías. La dichosa aplicación, que acumula 13 millones de suscriptores según los resultados del segundo trimestre en su ejercicio fiscal, va camino de eclipsar a Spotify, la app favorita de Mohorte. Sus 100 millones de usuarios activos —y 30 millones de suscriptores de pago— han costado 7 años de controversias y pelea de licencias. Y ahora vive un periodo de estancamiento. Apple, que no ofrece alternativas gratuitas ni escucha-música-escuchando-anuncios, ha tardado 6 meses en lograrse 10 millones de feligreses, el 75% de su cupo actual. Spotify tardó 4 años en obtener la misma marca.

Esta es, por tanto, una vía de lucro que conviene no abandonar. Se dice que Apple está trabajando en un resideño completo de la aplicación, una tabula rasa de cara al ‘Apple Worldwide Developers Conference’ del próximo 13 de junio. Según Bloomberg y con el lanzamiento de iOS 10 en el horizonte, la ruta interna está en doblar el número de suscriptores al cierre del tercer trimestre y, de paso, quitarle el pastel a un Spotify cada vez más confuso —no hace ni un mes del hackeo de cuentas, según reportó TechCrunch, cuando ahora están de rifirrafes con el gobierno sueco, al que lanzaron una carta abierta pidiendo una serie de cambios y mejoras sociales—. Y, a la vuelta de la esquina, se apostilla un Soundcloud cada vez más estable planeando ‘Go’, un sistema de suscripciones similar al de estos competidores.

LOL

Toma mi dinero y corre

Si tomamos perspectiva y nos fijamos en, qué sé yo, la industria de los videojuegos, podríamos decir que vivimos en un bucle de pagar y volver a pagar por el mismo producto. En Steam, la plataforma de distribución digital en constante movimiento, se destapó una tendencia que, si bien ya existía, nunca de forma tan acusada. Todos hemos comprado, y más si venimos de generaciones anteriores, nuestra película favorita en DVD pese a tenerla en VHS. Digo más: comprar la copia simple, la edición décimo aniversario en DVD, la copia en Blu-Ray, descargarla y guardarla en el PC, y volvernos locos cuando la suben a Yomvi y ponernos a verla. Ídem con el consumo de videojuegos: entre plataformas, remasterizados, ediciones GOTY, en digital si acaso, dentro de un bundle de juegos tirados de precio, etcétera. ¿Recuerdan las quejas sobre la muerte del formato analógico, la supresión del cassette a favor del CD, y como éste a su vez fue precursor del MP3? El resultado ha sido cuanto menos irónico: llevamos dos décadas dando vueltas en círculos, comprando en los dos formatos y, en consecuencia, creemos ser dueños de algo que no nos pertenece.

«Sea como sea, todas estas computadoras y gadgets digitales no son buenos. Llenan tu cabeza de números y eso no puede ser bueno para nadie» — Prince

Decía Richard Rouse III, en la Game Developers Conference de 2014, «estadísticamente, la mayoría de jugadores no terminan los juegos. Hemos visto cifras que hablan de un tercio, de media». De hecho, la realidad es más grave que su monitoreo. Según Ars Technica, revisando las estadísticas de Steam, en 2014 el 37% de los juegos eran comprados para pasar a una eterna biblioteca de pendientes y morir de ostracismo, enterrados en promesas de “ya lo jugaré cuando coja vacaciones”. En 2016 la cifra se ha elevado hasta el 39%. El tiempo es el que hay; podremos comprar más pero consumir más.

James Pinkstone, a propósito de la extraña práctica de Apple, decía en su pataleta virtual que si él paga una suscripción de Netflix y decide ver ‘Taxi Driver’, «Netflix no llega a tu casa y te roba el DVD de Taxi Driver. Pero ahí es hacia donde nos dirigimos». La Apple más celosa, audaz, paranoica, opresiva e indolente ha llegado al negocio musical. Parece que, los menos afectados, son aquellos que han ido descargando ilegalmente archivos durante todos estos años, llenando discos duros de música desordenada. Un ejemplo: debido a las políticas de alquileres de copias, si compras una película o videojuego en los bazares digitales de PlayStation o Xbox, ésta queda asociada a tu perfil permanentemente. Pero, ¿y la copia física? Como tantos otros, si previamente habías comprado vía digital, Journey (thatgamecompany, 2012) permitía descargar gratis su remasterización en PS4. Si tenías la copia física de PS3 podías… abrirte un blog.

Calla y compra

En vista de estos resultados, uno podría pensar en pasarse definitivamente al mercado digital. O no. 2015 fue el mejor año, desde su misma fundación en abril de 1969, para la National Audio Company, uno de los pocos fabricantes de cassettes supervivientes en EE.UU. Tal ha sido su éxito que han ampliado plantilla y expandido su fábrica en Springfield, Missouri. El vinilo, artículo maestro del postureo, no da abasto en cuanto a fabricación y venta. Según la Asociación de Industria Discográfica de Estados Unidos (RIAA), al finalizar 2015, las principales plataformas de streaming y reproducción musical ingresaron 385,1 millones de dólares. El vinilo generó 422,3 millones. Casi un 10% más. En España, en 2015 se vendieron más que en los últimos 20 años.

Vinyl

Los principales servicios digitales no parecen entender la fórmula para tener un acercamiento más íntimo y lógico. Spotify permite sincronizar las reproducciones con el viejo perfil de Last.FM, pero no se vincula con su base de datos y, por tanto, todo el archivo que allí pudiéramos poseer durante años no sirve de nada. Si Apple tiene tantas ganas por cambiar las reglas del juego, ¿no debería al menos respetar la música de sus usuarios, esa que serviría vía algoritmo para diseñar el perfil perfecto, descubrirnos música y suscitar a comprar cosas nuevas? ¿Y a Tidal, cómo le irá?

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1985. Escribe cosas a todo volumen desde su cuartel general.

  • Que articulo mas gilipollesco y sin contrastar.
    Apple no le ha robado las canciones. La aplicación, tras subir su colección a la “nube” le pregunto si queria borrar de su equipo local las canciones que había subido previamente, y el pulsó que SI. A lo mejor el afectado debería leerse los mensajes que le lanza la aplicación. SI hubiese pulsado que No, no habría tenido el problema. Así de sencillo.
    De eso, a decir robar, va un trecho…

  • Rafi Gómez Pineda

    Viva el Winamp

  • Saludos…

    Leo, me quedo ojiplático y no me lo acabo de creer. LLevo con Apple y sus variados cacharritos desde hace más de 25 años y sí, reconozco que son careros, exclusivistas, elitistas y hasta tontunos, que el personal ve algo con una manzanita y ya se están chupando las pollas sin saber ni lo qué es, pero lo que he leído me parece hasta rozar lo absurdo. Me suena a eso de los famosos virus de mac. Los habrá pero jamás los he visto. Solo los han visto los usuarios de otras plataformas. Ahora se dedican a robar música a sus usuarios. Pues sí, a manos llenas. Lógica mercantil pura. Se dice que ‘el ánimo de lucro’ también lo invento Apple, después de plagiárselo a alguien, por descontado. No veo que pretende denunciar el redactor partiendo del contrastado robo de Apple, la verdad…

    Eso sí, el iTunes que no me lo toquen, que está bien como está…

    Nos vemos.

    Pd.-… joder, yo de abogado de la manzanita. Usuario veterano y odiador igual de veterano… Contradictorio, sí, pero yo me entiendo… 😛

  • Marc

    pero qué es esto? no tiene ningún sentido. Y el título no puede ser más desafortunado. Estoy ya bastante aburrido de este blog, últimamente no aporta mucho la verdad, esto rozando el anular la suscripción en mi lector de rss. le doy un par de semanas más.