Bob Mould – Patch The Sky

Bob te cuenta las cosas como son. Y tú quieres escucharle.

Bob Mould

Tengo un amigo que es un poco Bob Mould. Al tipo le pasa realmente de todo, la mayoría cosas malas, y la verdad es que te las cuenta todas, pero de alguna forma se las apaña para contártelas de una forma interesante, a veces hasta graciosa. No es uno de esos colegas-agujero negro que te chupan la energía con sus valles de lágrimas hasta que consiguen que encuentres las mil y una excusas para no quedar con ellos: te cuenta lo que hay como es, y si resulta que lo que hay es malo, pues es malo. Ni se regodea en la lástima ni tampoco lo adorna todo con coelhismos ridículos de presentadora de Antena 3 Noticias con muchos followers. Por eso tengo siempre ganas de quedar con este amigo aunque esté lejos y por eso esperaba con ganas este Patch The Sky aunque supiera que tampoco iba a reinventar la rueda.

Patch The Sky viene a cerrar una “trilogía de resurrección” que inició Silver Age

Nunca sé definir bien el sonido del ex Hüsker Dü: no tengo claro si es luz en medio de la oscuridad o al revés, si lo que intenta es alejarse lo más posible de lo que cuenta hasta expresarlo casi desde el exterior o todo lo contrario, si su perspectiva es tan interior que dice las cosas desde la esfera más íntima, desde la protección que le ofrece el ojo del huracán. Lo que sí sé es que, sea por lo que sea, esa perspectiva me engancha, me atrae, conecto con ella y le digo “cuéntame más”. Now I’m very conscious of the voices in my head / They multiply and amplify the fear / I can play the victim or get on with life instead / By finding resolution as they clear, canta Mould en esa ‘Voices In My Head‘ que marca el tono (y el paso) desde el primer corte. Can I find some truth within the noise?, se pregunta después. Adivinad la respuesta.

Patch The Sky viene a confirmar la resurrección creativa de Mould que se inició con el excelente Silver Age y continuó después con Beauty & Ruin, cerrando así una especie de trilogía no oficial que ha traído nuevas glorias para un artista que estuvo algo perdido la década pasada, pasada la época Sugar y aquellos primeros discos en solitario que todavía aguantan magníficamente hoy en día a pesar de sonar más noventeros que un episodio de Salvados por la campana. Viene a confirmar también de paso que la transición al formato power trio estable con Jason Narducy y Jon Wurster ha sido una sabia decisión para este momento de su carrera. La máquina está perfectamente engrasada.

7.3/10

Sigue asombrando la cantidad de cosas que puede explicar este tipo con una guitarra, pensar que la de ‘Lucifer and God‘, la de ‘Black Confetti‘ o la de la feroz ‘Daddy’s Favorite‘ vienen del mismo autor en un mismo momento. El fallecimiento de su madre, el sentimiento de pérdida, la soledad y la confusión… Mould nunca será el mejor letrista del mundo, pero una vez más saca sus demonios y logra que te interese lo que tiene que decir. A estas alturas no tiene nada que demostrar a nadie, pero con cada nueva referencia que lanza, sigue justificando el inmenso respeto que inspira su figura.