El tamaño sí importa (LXXVI): ‘Razoreater’, de Amenra

La agonía resumida en seis minutos y cuarenta y nueve segundos.

Amenra

Ya me imagino vuestras caras de incredulidad viendo como un grupo de post-metal nos acaba ocupando hoy en una sección sobre canciones largas. “Ha ido a lo fácil” pensaran algunos. Pero no hay que olvidar que aquí seguimos poniendo nosotros las reglas del juego. Y si cumple los requisitos, es más que válida la inclusión de temas de géneros donde ya de por sí las canciones suelen ser de extensa duración. De hecho, sería punible por mi parte no dedicarle unas míseras palabras a semejante grupazo y temazo que he escogido para protagonizar El tamaño sí importa esta semana.

El género estaba en pleno crecimiento, con Neurosis aun definiendo sus fronteras y con Isis llamando a la puerta preparados para su irrupción. En ese momento, al otro lado del charco, surgen Amenra, dispuestos a seguir profesando la palabra de Scott Kelly y compañía por estos terrenos. Lo suyo ha sido una progresión paulatina, pero irrefrenable, confirmándose como una de las bandas más solventes y espectaculares, tanto en estudio como en directo, que puede disfrutar el metal extremo en Europa.

Sería con su Mass IIII (Hypertension, 2008) donde se coronarían y se posicionarían en la élite del post-metal del viejo continente junto con otros superdotados como Cult of Luna. Los motivos son varios: una máxima explotación de las virtudes de la banda, una solidez abrumadora y hasta una canción definitoria, una de esas que se pueden emplear como buen resumen de lo que son los belgas. ‘Razoreater’ es de esas canciones que se pueden enlazar a los neófitos que se pregunten que es todo eso de Church of Ra y quienes son uno de sus mayores exponentes.

El clima se vuelve enrarecido y casi anóxico con esos primeros toques de guitarra que no tardan en preceder a la tormenta de agonía y desesperación de los belgas. La versión más desgarradora del post-metal que se podía disfrutar en aquellos momentos, recordando que una de las bases del estilo es precisamente el sludge. Repartiendo guitarrazos por doquier, aporreando percusiones como si fuera el día del juicio final y una voz llevada al extremo para anunciar dicho día. Pasados los dos minutos y medio la tormenta pasa y llega la calma chicha. La tensión se puede cortar con un cuchillo y todos sabemos lo que está por llegar. Pero Amenra no se precipitan, nos van conduciendo poco a poco, subiendo la intensidad en la medida necesaria hasta una explosión visceral impactante. El ciclón continúa golpeando con fuerza hasta que el minutero marca los seis minutos y cuarenta y nueve segundos. Parece que sólo ha sido un momento, pero el destrozo del entorno (y nuestro espíritu) ha sido demoledor.

Mención aparte merece la versión acústica que no hace mucho se marcaron de este mismo tema, transmitiendo a través de otras armas esa misma intensidad y desesperación de un tema asombroso.

  • Pit LastDanz

    Ya nos jode a todas que también en el post todo tiempo pasado fuere mejor :_(