Imperial State Electric y el Southern Rock que vino del Báltico [Camino al GetMAD! 2016]

Del Death Metal al Southern Rock pasando por el Garage y el Punk. Esa es la historia de Nickie Anderson, e Imperial State Electric su realidad actual

ISElectric
Contenido ofrecido por el GetMAD! Festival.

Supongo que será fruto de mi corta experiencia en ese entonces, pero cuando Nickie Anderson se bajó de ese barco llamado Entombed e hizó la bandera de The Hellacopters me pareció muy sorprendente el paso de un músico del Metal Extremo hacia algo tan bailable, coreable y frenético como es el Rock’N’Roll. Es cierto que los Entombed de entonces ya no eran los del Clandestine y venían haciendo algo que los más quisquillosos llamaban Death’N’Roll, pero también lo es que a mediados de los 90 era casi inimaginable la promiscuidad estilística con la que muchos de nuestros músicos favoritos nos entretienen hoy día.

El caso es que sí, Nickie Anderson abandonó a una de las bandas más importantes en la historia del Death Metal para rockanrollear, ni más, ni menos. Atrás quedarían los blastbeats, los guturales y los riffs machacacráneos y el lenguaje a partir de entonces sería el del noctámbulo mujeriego, el del eterno espíritu adolescente y el la vida por encima de la muerte. ¿Y el nihilismo, el oscurantismo y la fauna mitológico-boscosa dónde fueron? Bastante lejos, ya que hasta los mismos Entombed en su evolución acabaron dejándolos a un lado.

Imperial State Electric: The Hellacopters segunda parte

Y la verdad es que toca reconocer que la jugada no le salió nada mal a Nickie Anderson a pesar de las suspicacias levantadas por su salto de la batería a la guitarra y del asiento sudado al micrófono. The Hellacopters lograron un éxito tan merecido como impensado, que ayudó a sembrar esa idea de que todo sueco nace con al menos un himno del Rock’N’Roll bajo el brazo, y sobre la cual hoy aseveran bandas como Witchcraft, Graveyard o Blues Pills.

Cuando The Hellacopters decidieron dejarlo por culpa de la dispersión de sus miembros, quién sabe si producto de ese éxito tan inesperado, eran una banda referencia a nivel mundial, superando la reticencia que en la costa oeste del atlántico se tiene a muchas de las cosas que proceden de la Europa continental. El contexto aún les era propicio y ya habían logrado dar el mayor de los saltos, pero los compañeros de Nickie decidieron que lo que había ante sí era una encrucijada y ya no tenía sentido seguir juntos.

Claro, que el ex-Entombed estaba lejos de aceptar que la aventura había terminado y ya tenía en mente cuál iba a ser la continuación de su historia. Para ello llamó a su viejo amigo Dregen, de los también reconocidos Backyard Babies y quien ya le echó una mano una década atrás, y montó Imperial State Electric, una continuación pura y dura de lo que habían sido The Hellacopters pero a la que el tiempo acabaría añadiendo matices que hoy han convertido al sustituto en un proyecto totalmente independiente a pesar de que la base de la pizza sigue llevando exactamente los mismos ingredientes, como es normal por otro lado.

La evolución lógica

Los inexcrutables caminos del éxito han sido un poco más hostiles para Imperial State Electric de lo que fueron años atrás, todo hay que reconocerlo. A nivel canónico no desmerecen ni mucho menos lo que habían sido, pero la fórmula, por enconrsetada, ha ido perdiendo frescura con el paso del tiempo si es posible decir algo así cuando hablamos de Rock’N’Roll. La respuesta de Nickie Anderson ha sido la lógica de alguien que ya empieza a peinar canas, convirtiendo al garage en un elemento más a observar desde el espejo retrovisor y acercándose a la esencia de ese sonido al que tanto admira pero que en apariencia colisiona con lo que uno podría esperar de una banda con su procedencia y pasado.

Imperial State Electric no son el chute de adrenalina que eran The Hellacopters, pero siguen siendo puro Rock’N’Roll

Y digo que la respuesta es lógica pues, siendo sinceros, el camino que hoy recorren Imperial State Electric no supone un quiebre de la trayectoria que habían dibujado aquellas noches de alcohol en las que The Hellacopters eran lo más de lo más. Ya entonces el espíritu Punk había comenzado a perder gas como cocacola sin tapón y el contador de revoluciones habían comenzado su camino hacia el margen izquierdo, y esto convierte en ineludible la sensación tanto de rutina como de familiaridad que hoy desprende la banda sueca, capaz de convencer al iniciado pero ineficiente a la hora de grangear nuevos miembros a la gran familia.

El nombre de su último disco, Honk Machine (Psychout, 2015), es bastante elocuente sobre lo que son y sobre lo que ofrecen, y entronca perfectamente con la deriva que han tomado. El Rock sigue siendo el santo y seña, por supuesto, pero donde antes había fervor cervecero hoy su música supura Blues por los cuatro costados, ilustra sus riffs transparentes con coros procedentes de Nasville y redirecciona la energía desde esquemas que recuerdan al mundo Hillbilly.

Lógicamente la tónica estribillo pegadizo + riff bailable y coro setentero permanece pues de lo contrario no estaríamos hablando de Rock’N’Roll sino de otra cosa, y lo hace sin acercarse, al menos de momento, a esa megalomanía que desde Georgia, Texas y New Orleans dibujaron bandas icónicas como Lynyrd Skynyrd o The Allman Brothers Band, lo cual es una buena noticia. Su propuesta sigue siendo ágil, ligera y directa para quien quiere zapatear sin pensar en el mañana, con canciones que no quieren ser himnos pero que invitan a coerarlas como si lo fuesen.

Si observamos desde la distancia es complicado discernir si el Southern ha traído la pérdida de frescura o si la pérdida de frescura ha traído al Southern, aunque supongo que los próximos discos de Nickie Anderson y cía ofrezcan respuesta para este enigma. Y este respecto se une a los mil y un argumentos a favor de ir a ver a Imperial State Electric este fin de semana en el Get Mad, ya que los suecos van a llegar a Madrid con su quinto disco ya en el horno esperando a que pase el verano para ser lanzado y seguro que con ganas de compartir adelantos de lo que va a ser la continuación de su viaje.

Nosotros intentaremos contaroslo, pero si tenéis la oportunidad de descubrir el secreto por vosotros mismos no deberíais dejar pasar la oportunidad. No os vais a arrepentir, os lo aseguro.

Imperial State Electric estarán presentes en la edición de este año del GetMAD! Festival. En Madrid, entre los días 27 y 28 de mayo. La diversión estará garantizada.

Esas bombas nucleares están cogiendo polvo.

  • Nicke Andersson es un grande del rock europeo, tal cual. Lo sigo desde los Hellacopters y siempre que viene a España intento ir a verlo actuar. Ahora con Imperial State Electric, una banda bien maja y divertida, está en un buen momento de forma e inspiración. Su último disco es notable y en directo son una apuesta segura. Los vi hace unos meses en su gira de presentación y no decepcionaron, así que yo también recomiendo a todo amante del rock & roll que vaya a verlos.