Long Distance Calling – Trips

Consolidándose en lo progresivo y expandiendo sus tentáculos a otros ámbitos.

Trips

Hay que ser consecuentes con las decisiones que uno toma y seguir adelante con ellas si consideramos que esa es la dirección correcta a seguir. No recular a las primeras de cambio sólo por un par de voces disidentes. Aunque quizá cuesta pensar que hubiera un gran número de voces disidentes cuando Long Distance Calling sacaron al mercado su cuarto disco de estudio y abrieron la puerta hacia el rock progresivo, incorporando de manera permanente un cantante y alejándose paulatinamente de su característico post-rock con el que entregaron álbumes del calibre de Satellite Bay (Viva Hate, 2007) o Avoid the Light (Superball, 2009).

Como bien explicaba mi compañero Cronopio en su momento, la decisión de los alemanes les otorgaba una dimensión interesante, pero su camino no estaba completo del todo. Porque un trabajo como The Flood Inside (Superball, 2013) transite mucho la sensación de ser un disco de transición, situándose en el término medio entre su pasado post-rock y lo que prometía ser un futura inmersión bastante profunda en el rock progresivo. La confirmación de las intenciones del ahora cuarteto -el cantante Martin Fischer terminó abandonando la agrupación- la acabaríamos viendo en su quinto álbum de estudio.

La confirmación esperada por Long Distance Calling

El paso hacia un sello más importante y bien considerado entre los círculos progresivos ya podía ser una pista de por dónde iban a ir los tiros en Trips (InsideOut, 2016), pero los germanos no parecen haberse conformado sólo con un paso adelante en la dirección esperada. Con la incorporación de Petter Carlsen se han permitido incluso mayor libertad en la incorporación de matices, jugando con elementos de rock alternativo y progresivo y, además, conjuntándolo en perfecta armonía con su pasado post, transmitiendo menos bipolaridad que en su anterior disco.

Se han permitido incluso mayor libertad en la incorporación de matices, jugando con elementos de rock alternativo y progresivo

El espíritu ambicioso que preña este Trips se aprecia desde la misma ‘Getaway’, donde la banda busca hacer una intro potente y épica empleando electrónica a la manera de unos Mogwai recientes -nada que objetar a ello, todo sea dicho-. El tono general del disco se puede apreciar especialmente en piezas como ‘Reconnect’, ‘Trauma’ o ‘Plans’, pero también se permiten ciertos juegos retorcidos con las fronteras entre géneros y nos entregan interesantes gemas como su balada progresiva ‘Rewind’, una vigorosa ‘Lines’ que de tan épica casi se acerca al power metal, la rítmica ‘Momentum’ o los asombrosos doce minutos de ‘Flux’, todo un viaje lleno de matices y emociones.

7.8/10

Los alemanes han continuado adelante y han sido consecuentes con la decisión que tomaron hace tan sólo tres años. No sólo ello, con Trips se han atrevida a dar unos cuantos pasos hacia diferentes direcciones sin que ello cambiara el rumbo. El resultado es fabuloso y se traduce en un disco completo, notable y que invita a las reproducciones para seguir encontrándole detalles. A estas alturas ya cuesta pensar en Long Distance Calling como una banda de post-rock, y ojo que entregaron tres discos que han sido de lo mejor del estilo en aquellos años, pero que nadie se lamente por el cambio ya que hemos ganado una banda más que interesante para el rock progresivo. No perderse su futuro más inmediato, porque pinta más que interesante.

  • Saludos…

    Me había gustado bastante el anterior, o sea que este va para la saca…

    Nos vemos.