Perturbator – The Uncanny Valley

El Hotlinemiamismo en su máxima expresión.

The-Uncanny-Valley

Es difícil de decir. Yo mismo soy un metalhead y escucho metal diariamente. De hecho, mayormente sólo escucho metal. Hago música electrónica del mismo modo en el que compondría una canción de metal, así que quizá ahí esté el factor atractivo de música para los metalheads. Para mí también es bastante raro ver cada vez que hago un concierto a un montón de gente llevando chalecos de batalla y camisetas de Slayer y cosas como esa. Para mí es muy raro, porque vienen aquí a ver un concierto de música electrónica. Tengo algunas pequeñas ideas, pero no sabría decir exactamente qué es lo que les atrae (James Kent).

Nunca agradeceremos lo suficiente al Hotline Miami, primero, el mero hecho de existir y, luego, cosas como su brutal banda sonora, una puerta de entrada excelente a compositores de mucha calidad en ese submundo de la electrónica que nos atrevemos a llamar synthwave o, más concretamente, horror synth. Pero estos artistas no son simplemente músicos del citado synthwave, sino que sus características comunes los llevan un poquito más allá, a un nivel del espectro sonoro donde gente apasionada por el metal como yo nos podemos encontrar bastante cómodos.

Es por ello que no es difícil encontrar a metaleros flipando con el trabajo de gente como Carpenter Brut o M.O.O.N., auténticas bombas de relojería sonoras en las que sus sintetizadores pegan -y se te pegan- con una fuerza poderosa e irrefrenable. Y entre esos creadores de esa particular variante del género -si lo elevamos a la categoría de subgénero, yo propongo que el nombre de dicho subgénero sea Hotline Miami (o Hotlinemiamismo) – destaca con fuerza el francés James Kent bajo un alias que se ganó el pleno derecho a figurar en mi lista de discos más esperados del año.

Perturbator, pura dinamita para partir la pana

La buena trayectoria de Perturbator era aval más que suficiente para tener ganas a este nuevo álbum de estudio. Pero no entraba ni mucho menos en mis planes que fuera a flipar tanto como lo estoy haciendo con The Uncanny Valley (Blood Music, 2016). A nivel sonoro sí que encontramos más o menos lo que cabría esperar, incluso un poquito más que ahora detallaremos, pero a nivel compositivo nos encontramos un trabajo que es pura dinamita, que ofrece una buena ración de cañonazos y buenos temas más lentos que catapultan a Kent entre lo más alto de este revival synthwave.

A nivel sonoro sí que encontramos más o menos lo que cabría esperar, pero a nivel compositivo nos encontramos pura dinamita

El propio Kent llegó a afirmar que él ya quiso hacer un The Uncanny Valley hace un par de años, cuando sacó Dangerous Days (Blood Music, 2014), pero que todavía no estaba preparado para hacerlo. Y no hablaba en términos de sonido, ya que este nuevo trabajo recoge mucho a nivel de sonoro de su predecesor, sino en términos de calidad de los propios temas, del equilibrio a la hora de secuenciarlos y ponerlos en conjunto y también a la hora de epatar al oyente. Es decir, lo de antes era un calentamiento para ir preparándonos para el gran momento. El momento de petarlo.

Desde el momento en el que suena ‘Neo Tokyo’ somos conscientes de la bomba que se nos avecina. Y aun así explota bien en nuestras narices, nos contagia con su infernal ritmo y nos fascina a la par que nos está noqueando y haciendo mover el bullate al mismo tiempo. A partir de ahí, el francés realiza toda una exhibición de explosivo talento tanto en registros más lentos, véase ‘Weapons for Children’ o ‘Souls at Zero’, en tonos más pop como los de ‘Femme Fatale’ o ‘Venger’ o como cuando va a toda pastilla de la misma manera en la que lo hace en ‘Disco Inferno’, ‘The Cult of 2112’ o el pepinazo supremo ‘Diabolus Ex Machina’.

8.5/10

Es por ello que estamos obligados a afirmar que The Uncanny Valley es uno de los trabajos más brillantes y completos que han salido en este boom electrónico ochentero post-Miami. Perturbator se supera a sí mismo en todas las facetas y nos entrega una auténtica bola de demolición sonora a la que no podemos dejar de escuchar en ningún momento, a pesar de su más de una hora de duración, y que engancha más que la mala droga. No cometáis la insensatez de que vuestros prejuicios os alejen de uno de los trabajos más alucinantes de este 2016.

  • Alarch

    Yo también me he dejado llevar últimamente por esta ola de synth-wave. El Dangerous Days me moló, pero precisamente me dio la sensación de que podía haber estado mejor cuajado y que sus aciertos podían haberse potenciado (por ejemplo metiéndole más partes rápidas y cañeras). Si es cierto que eso es lo que Perturbator ha hecho en este disco, pinta muy bien.

    De primeras me acabo de escuchar Diabolus ex Machina, y telita…

  • Blonde Dynamite

    Acabo de terminar el disco y es canela fina. Este hombre no decepciona.

  • Skal

    Me he creado la cuenta solo para decir que este album es una jodida pasada!!