Jambinai – A Hermitage

Una de las evoluciones más impresionantes plasmada en un disco asombroso.

A-Hermitage

Pasa a veces que te topas por la calle con una ex de hace mucho tiempo y te da la sensación de que ha mejorado en un montón de cosas desde que lo dejasteis: te habla de manera mucho más amable y su actitud es más simpática, su pelo parece estar más bonito, sus labios más carnosos y su pecho incrementado. Tras toparte con ella y haberte fijado en todos esos detalles, te marchas pensando en “lo que es la vida” y te llegas a preguntar si es la misma chica con la que llegaste a estar hace tanto tiempo. Y al final lo que sucede es que no ha pegado un cambio tan radical, simplemente tu recuerdo de entonces se ha distorsionado y eso te lleva a magnificar su estado actual.

Algo parecido me he llegado a cuestionar cuando me he puesto el nuevo trabajo de Jambinai, esa banda que hace unos años escuché con aquel Différance (GMC, 2013) y me dejó el recuerdo de hacer post-rock algo normalito con el único atractivo de hacerlo con instrumentos inventados (hay quien dice que son instrumentos folclóricos de su Corea natal, como el Geomungo o el Haegum, pero yo no les haría mucho caso, que lo mismo lo dicen por hacerse los listos). Me veía escuchando algo que no se correspondía con la imagen que recordaba del grupo por entonces y me estaba dejando bastante boquiabierto, así que inevitablemente me hice la cuestión: ¿Es esta la misma banda que escuché hace años?

Jambinai y los juegos de sombras

La teoría dice que sí, es la misma banda, pero la práctica nos expone algo distinto. Jambinai muestran una cara muy distinta en A Hermitage (Bella Union, 2016). Una cara más impresionante, más cuidada, más enriquecida y más sugerente. Los primeros acordes de ‘Wardrobe’ nos muestran otra banda, una que juega con disonancias, que arrambla con una fuerza asombrosa y que hasta despliega rabia. Los instrumentos inventados siguen presentes, pero aparacen también guitarras y voces más metálicas. Bordean el post-metal, pero también se permiten momentos de lucimiento y aproximación al doom. Que me aspen si esta es la misma banda que hace cuatro años.

Los primeros acordes de ‘Wardrobe’ nos muestran otra banda, una que juega con disonancias, que arrambla con una fuerza asombrosa y que hasta despliega rabia

A lo largo del disco siguen jugando con otros elementos, muchos impensables como el black metal en ‘The Mountain’ o las voces spoken word en ‘Abyss’ con un flow casi hiphopero, y juegan también con muchos matices oscuros, muchas sombras que enriquecen la paleta sonora de los surcoreanos. El espíritu avant-garde preña este disco y cada canción supone una nueva prueba a la que debemos someternos. Los desafíos son ricos a la par que complejos, porque así los han diseñado con tanto esmero Jambinai, creando ritmos marciales, retumbantes, y estructuras totalmente impactantes.

Siguen mostrando su cara más amable en temas como ‘For Everything That You Lost’, un tema que los aproxima casi a Mono en cuanto a lo preciosista de su post-rock, pero lo que predominan son las tonalidades sombrías, los bordes retorcidos como en ‘Deus Benedicat Tini’, ‘Naburak’ o ‘They Keep Silence’. Este trabajo puede llegar a considerarse su obra más tormentosa, su particular oda la locura que, cuando se desata, arrambla con la fuerza de un huracán como en ‘Echo of Creation’. Un torrente de emociones y danzas en lo recóndito de la oscuridad que es para quedarse completamente boquiabierto.

8.4/10

Dejar pasar de largo este absoluto desparrame de creatividad, talento e intensidad sería cometer un error muy grave. Jambinai han realizado una obra difícil de clasificar, pero que derrocha calidad por las cuatro esquinas de su CD. Estamos ante uno de los discos más atrevidos y deslumbrantes del año, así que voy a insistir nuevamente en que escuchéis este A Hermitage. Me llamaréis pesado, pero uno no puede evitar expresar fervorosamente su pasión por algo que le acaba de fascinar fuertemente.

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  • Ahaklinton

    Como muchos, a esta gente las descubri con su debut y gracias a ese flamante temon que es time of extintion.

    El segundo llevo escuchandolo desde que se filtró, y he de decir que es canela fina, se disfruta mucho. Postrock folklorico.