James Blake – The Colour in Anything

El londinense sube la apuesta. Le sale regular

JamesBlake

Hace un par de años, en un festival de cine que se celebra en Santiago de Compostela, tuve la oportunidad de ver una película llamada Winter Sleep, una adaptación de una novela de Chekhov. Había ganado la Palma de Oro en Cannes. Me tocó una butaca algo incómoda y en un lateral. Especialmente dificultosa para mis 190 cm de altura. Estaba por ver si las contracturas que sufriría en la espalda al día siguiente valían la pena o no. Porque la peli duraba 196 minutos. Y eso, al final, lo definía casi todo. Los temores previos a su visualización finalmente fueron ciertos. Y ojo, que la cinta es recomendable. Muy interesante, muy bien contada, con varias historias realmente cautivadoras y muchas virtudes. Pero al final es casi imposible no acabar preguntándose si no era factible contar lo mismo en una hora menos. Porque probablemente lo era, por mucho que uno quiera captar la quietud que a veces puede invadir a quien vive entre las partes más desérticas de Anatolia.

James Blake… ¿pasándose de rosca?

Con ese pero me he quedado al escuchar The Colour in Anything (Polydor, 2016), el tercer disco de James Blake, uno de los reyes absolutos del soul en la actualidad, como demostraron sus anteriores James Blake (Polydor, 2011) y, aunque algo menos, Overgrown (Polydor, 2013) (que le valió para ganar el Mercury Prize). Dos discos de tal calado que consiguieron que desde entonces los tuviésemos como referencia de toda una etiqueta. “Suena muy James Blake”, decíamos ante la aparición de algún que otro artista. Aquellos discos, exigentes, arriesgados, atrevidos y realmente bellos, no llegaban a los 40 minutos. Ahora el británico se tomaba un año más de espacio para preparar la llegada del tercero, y doblaba la apuesta. The Colour in Anything se atrevía a alcanzar los 76 minutos. La exigencia que se pedía en el pasado, se doblaba en el presente. Y a mí se me ha hecho excesiva por momentos.

Hablamos de un disco con muchísimas virtudes, básicamente, la presencia de canciones absolutamente preciosas. Así, medio camufladas entre las diecisiete que lo componen. Pero también con los defectos que temíamos antes de su escucha. La obligación que pide es a veces extrema. Con la propuesta de James Blake sobre la mesa, por muy hábil que sea manejando los tempos del R&B y soul fusionándolo con la electrónica, resulta casi imposible caer con cierta frecuencia en la distracción, incluso en la desidia. Y no es ese esparcimiento mental el que busca The Colour in Anything. Así que cabe la pregunta, ¿de verdad era necesaria esta diarrea creativa? O, más concretamente, ¿no sería más habil y provechoso filtrar un poco la entrada de los temas en el tracklist final? Puede que hablemos de cuestiones más estéticas que puramente musicales, pero lo cierto es que una vez finalizado el pase de The Colour in Anything, uno se cuestiona si no hubiese sido mejor que cortes como ‘Put that Away and Talk to Me’, ‘Noise Above Your Heads’ o ‘Meet You in the Maze’, por citar algunas, fuesen guardadas en un cajón temporalmente. Bien para ser olvidadas para siempre o para recuperarlas en un futuro, entregarlas como caras B, repensarlas y regrabarlas… La cuestión es que el exceso en esta ocasión no es una virtud.

No tener más que uno o dos temas reseñables, y llenarlo todo de paja, es propio de grupos pequeños. Cuando tienes material de sobra para un disco de 40-45 minutos cojonudo, pero te vas a los 76 para no tirar nada es casi más punible

Pero mencionamos a James Blake. Un joven que ha desmostrado que, independientemente de los peros que le queramos poner, tiene un talento enorme, casi único dentro de los paisajes sonoros que frecuenta. Por necesidad, por fuerza, casi por inercia, tenían que aparecer canciones en este disco que nos reconciliasen con el sabor amargo que nos deja en varias ocasiones. Empezando por lo obvio, el primer corte, el sensual y enormemente atractivo ‘Radio Silence’, sobresaliente. Piano sobrecogedor, voz controladamente quebrada. Ingredientes mezclados con maestría. Con la seguridad de saber hacer las cosas de forma brillante, repitiendo en la producción con un viejo conocido, Justin Vernon (que también pone voces a ‘I Need a Forest Fire’, otra de las fantásticas canciones de The Colour in Anything) y con el fichaje estrella del mayúsculo Rick Rubin. No, no es en el apartado más técnico donde vayamos a poner pegas a este álbum. Justo antes había llegado, inapelable y grandilocuente, ‘Choose Me’, probablemente mi tema favorito.

5.9/10

Nadamos entre la cal y la arena. Con la seguridad de que The Colour in Anything es un buen disco, pero que seguramente podría haber sido un disco notable, de haber colocado cada una de sus canciones en un tamiz previo, en el que se salvasen tan solo las más sobresalientes. No tener más que uno o dos temas reseñables, y llenarlo todo de paja, es propio de grupos pequeños. Cuando tienes material de sobra para un disco de 40-45 minutos cojonudo, pero te vas a los 76 para no tirar nada (un decir, a saber cuántas se quedaron fuera) es casi más punible. Es contar con todo el material necesario para realizar una obra majestuosa, y fallar en las dosis. ¿Perdonable? Desde luego. Pero queda un poso de cierta tristeza cuando, por fin, tienes el disco lo suficientemente escuchado y te descubres a ti mismo seleccionando tan solo la mitad de las canciones, poco más. Las que consideras que mantienen el status de Blake allá donde merece estar, todavía muy alto. No sentenciaremos a nadie por esto. Es más, cosas como ‘Love Me in Whatever Way’ nos emocionarán cada vez que la escuchemos, pero sí dejaremos constancia de nuestro convite a la contención.

  • Pit_bull

    En mi caso, este 3er disco es el que mejor sabor de boca me ha dejado hasta el momento, y eso que los 2 anteriores ya me gustaban, eso sí, Overgrown un poco más que el disco debut… Saludos

  • mayoyo

    a mi este diso me encanta y yo le pondria mas nota y overgrown es un discazo y su obra cumbre por ahora,cuestion de gustos

  • FER

    Me parece injusta la nota que le has puesto a este disco. Tú mismo, Dr. Chou, hablas de cuatro canciones: Radio Silence, I Need a Forest Fire, Choose Me y Love Me in Whatever Way (yo añadiría alguna mas como Modern Soul) que te han gustado mucho. ¿y le das un 5.9?. ¿Cuántos disco hoy en día tienen 4 ó más canciones magníficas?. ¿Si hubiese sido el primer disco de cualquier otro cantante le hubieses dado esa nota?.
    James Blake es joven y genial. Ha revolucionado el dubstep y el soul y todas las estrellas quieren trabajar con él (esto seguramente pueda molestar en según qué círculos).
    Y que conste que estoy totalmente de acuerdo contigo en que debería de haber metido menos temas en el álbum. Quizás lo haya hecho por los problemas que le surgieron y que retrasaron mucho su puesta en circulación. Quizás, simplemente, quería retribuirnos a sus seguidores, por el tiempo que nos ha tenido sin nuevos temas.
    Para discos en que sobran temas por un tubo, tenemos el último de Drake y le disteis, no tú, otro compañero (David Sediles), un 7.5 creo.
    Menos mal que no has contado los dos temas suyos que hay en el disco de Beyoncé…