Katatonia – The Fall of Hearts

Cambios estériles para que, en realidad, todo siga en su sitio.

The-Fall-of-Hearts

Hablar de Katatonia no es hablar de una banda que se haya mantenido estática en un sonido concreto toda su carrera, ahí están sus dos etapas más diferenciables (la época primaria del metal extremo y la actual), pero sí que es cierto que, cuando encontró un estilo más o menos particular y diferenciable, se movió poco más allá de esas coordenadas. En sus esfuerzos más recientes se les podía ver bastante acomodados orbitando alrededor de ese doom metal gótico cada vez menos doom y más progresivo. Se lo permitimos porque, siendo honestos, pocos lo hacen tan bien como ellos, incluso aunque se repitan con discos como Dead End Kings (Peaceville, 2012).

No obstante, aunque ya he dicho que muchos nos hemos sentido muy a gusto con estos trabajos recientes de los suecos, sí que parecía que iba siendo hora de hacer algún movimiento, hacia atrás o hacia adelante, lo que fuera. Ellos mismos parecían ver que lo necesitaban haciendo una revisión acústica de su anterior trabajo con Dethroned & Uncrowned (Kscope, 2013) o extendiéndolo hacia el resto de su carrera con el directo Sanctitude (Kscope, 2015). Era un paso que muchos agradecimos y que les abrió bastantes posibilidades de cara al futuro.

Katatonia, cerrando puertas abiertas

Es por ello que este The Fall of Hearts (Peaceville, 2016) recobraba un cierto interés en ellos, sólo por el mero hecho de comprobar lo que fueran a hacer ahora. Sin embargo, Katatonia parecen haber descartado las posibilidades que tenían y han cerrado muchas de las puertas que ellos mismos habían abierto con ese giro a lo acústico que, finalmente, ha quedado más como un paso hacia al lado en vez de uno hacia adelante. Y este décimo álbum es el otro paso lateral que los coloca de nuevo en las coordenadas que les caracterizan.

Aunque sobre el papel se pueda discutir cierta evolución, la sensación que queda es la opuesta

Se podría hablar de una mayor profundización en la melodía, en los registros suaves que le restan peso a los guitarrazos doom que, a pesar de todo, siguen apareciendo con cierta asiduidad a lo largo del disco. Siendo puramente analíticos, si podríamos apreciar cierto avance en su sonido. Pero despreciar el factor emocional en una banda como Katatonia sería caer en un grave error, y aunque sobre el papel se pueda discutir cierta evolución, la sensación que queda no es esa. Escucho este The Fall of Hearts y no me transmite ruptura o cambio rotundo, no escucho nada que no pueda asociar ya con los suecos en su pasado más reciente. Son cosas que ya han mostrado previamente, pero llevadas más a la superficie junto con cosas que ya estaban ahí.

Anteriormente hemos sido capaces de perdonarles el hecho de seguir afincados férreamente en su zona de confort, porque seguían siendo imbatibles en lo suyo. Y sí, en este álbum vemos como Jonas Renske sigue siendo uno de los cantantes más cautivadores y emotivos del metal actual además de recibir unos buenos riffs por parte sobre todo de Anders Nyström. Sin embargo, las canciones que entregan carecen de la solidez necesaria para perdonarles que suenen clónicas. Los suecos entregan un cancionero de pocos momentos memorables, de esos que te hagan levantarte de la silla o detenerte para ver cómo se llama la pieza, y casi todas estas canciones son tan frágiles que vemos cómo se deshacen en nuestras manos. Es un disco que pasa como si tal cosa por un oído y sale sin dejar poso por el otro, bordeando la irrelevancia, y que además peca de largo, con trece canciones, ninguna de relumbrón, que alarga la anodina experiencia a más de una hora y diez minutos.

4.2/10

The Fall of Hearts es un disco que transmite conformismo, como si hacer discos orientados a sus fans es lo poco que le quedara a Katatonia a estas alturas del partido. Francamente, creo que los suecos se la jugaban con este trabajo, que les podía mantener frescos e interesantes o condenarlos a la irrelevancia. Finalmente parece que puede suceder lo segundo y opten por seguir sacando álbumes que contenten a su grueso duro de aficionados pero poco más. Yo lo lamento, pero me parece muy poco ambicioso y muy pobre para una banda como esta, que debería aspirar a algo más que el piloto automático que transmiten en este trabajo.

  • Alarch

    Ni me lo iba a escuchar, porque el inmovilismo que comentas ha provocado que lleve alejado de Katatonia unos cuantos años… pero he visto que estaba entero en youtube y me lo he puesto para poder rajar de ellos con fundamento.

    Pero joder, me está gustando bastante. Igual el truco es precisamente ese, no haber escuchado sus últimos discos para que no suenen tan repetitivos, o quizá las canciones estén guapas sin más. No sé… estoy confuso.

  • Keyser Cobb

    No podía estar más en desacuerdo con la review. Pero muy muy en desacuerdo. Este disco es lo más progresivo que han hecho y si que supone un cambio porque para mi no es como Dead End Kings que funcionaba más como remake de The Great Cold Distance. Necesita de varias escuchas, o al menos yo he necesitado varias escuchas para que el puzzle cobre significado. La espera merece la pena, para mi es un discazo, sólido no frágil como afirmas pero que tardas en darte cuenta de lo que tienes delante. Por otro lado me extrañaba que no hubieras hecho ya review de este disco, pensaba que lo habías descartado. Aunque visto lo visto así ha sido :-/

  • A medias de acuerdo con la crítica. Como dice Keyser Cobb, si se aprecian toques progresivos más exagerados que en discos anteriores (Residual, con esos fraseos tan Opeth de la última época), que le otorgan el trabajo cierto aire renovado. Pero el problema es que tras 7 u 8 escuchas, no le pillo el truco. Hay temas que me gustan mucho, pero la sensación es de no diferenciar bien los temas unos de otros. No hay muchas partes de esas que como dices en la critica te hacen pegar un salto de gusto. Por ejemplo, ahora mismo, que lo estaba escuchando, degusto Last Song before the Shade y es un deja vu contínuo. Tiene tanto de ellos que me parece un auto plagio.
    Me ha sorprendido y mucho por ejemplo Serein, por ser tan directa cuando de ellos me esperaba otra cosa a estas alturas, y lo agradezco, pero la ristra final de temas se me hace ligeramente cuesta arriba. Eso no quita que los siga adorando por las razones que comentas, la voz, los riffs, la sensación de melancolía y ese nuevo batería (exquisito). Pero hay que pedirles más, que son Katatonia.
    No puedo darles más que un 6, y me jode.

  • Pues a mi me ha gustado bastante. Sí que es cierto que se vuelve un poco monótono en cierto momento, pero contiene una buena cantidad de temazos.

  • Johan Ludwing Perea Pacheco

    Creo que en lo único que katatonia se repite, es en hacer excelentes discos una y otra vez. Y The fall of Hearts sigue esa tendencia.