PJ Harvey – Uh Huh Her (2004): una prueba de humanidad

Cuando parecía estar por encima del bien y del mal, en la discografía de Polly Jean apareció la sombra de la duda.

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Es probable que llegue un punto de tu vida profesional, en este caso dedicándote a la música, en el que temas que tus mejores días ya han pasado. Que llegaste a tales cotas de calidad que no va a ser posible que se repitan e, incluso de conseguirlo, el fantasma de la repetición esté ahí. A muchos les pasa concretamente con su primer disco: consiguen unas prestaciones estupendas, una repercusión mediática considerable, y nunca vuelven a alcanzar tales cotas de calidad. Debutar con lo mejor que podrás dar a lo largo de tu vida, e ir diluyéndote entre el olvido poco a poco.

PJ Harvey venía de dos discos absolutamente legendarios. Lo parecían en su día y se confirma casi dos décadas después. To Bring You My Love (Island Records, 1996) y Stories from the City, Stories from the Sea (Island Records, 2000) son dos de esas obras que generan sueños húmedos a cualquier músico en ciernes, ante la idea de alcanzar algún día las habilidades de la diosa en esos dos trabajos. Entre medias, Is This Desire? (Island Records, 1998) supuso un trabajo menos celebrado, aunque con una fuerza desgarradora. De esos trabajos que lucen menos, más “de autor”, pero que acaban seduciendo a muchísima gente.

Uh Huh Her: crónica de una muerte anunciada

Así que, por aquel 2004, Polly Jean ya era toda una megaestrella del rock. No había nadie de su quinta que le llegase a la suela, y se equiparaba ya sin demasiado sonrojo a cualquiera que la hubiese precedido. A la altura de las mejores de la historia. Poco (realmente nada) le quedaba por demostrar. Si acaso la capacidad para mantenerse en la cima, pariendo guitarrazos y riffs psicoatcivos, de esos que no solo te enamoran, sino que te transforman las entrañas y las modulan al gusto de la autora. Así, con esas, llegó Uh Huh Her (Island Records, 2004), su sexto disco de estudio.

Y la cosa no fue bien. Puesto en perspectiva Uh Huh Her ya no es que sea un buen disco, sino que es un trabajo muy notable. Pero en su día dejó un sabor agridulce y algo decepcionante. La perspectiva de PJ Harvey no es la misma que los demás. Muchos hubiesen matado por editar un álbum así, pero para Harvey Uh Huh Her siempre será una obra menor. De hecho, de forma más o menos unánime, se considera que estas catorce canciones autoproducidas componen el peor disco de la inglesa. Por aquí pensamos lo mismo.

Y así estaba, convencido de que tenía que reseñar el disco que ocupaba el último puesto del ránking, cuando, varios años después de la última vez, le di al play y me enfrenté a la escucha de Uh Huh Her. Y la memoria es caprichosa. Lo tenía ahí, apartado, como si fuese ese alumno medio corto de miras al que los demás marginan en clase. Porque Uh Huh Her pertenece a una clase, además, llena de alumnos abusones. Pero la cuestión es que refrescar su escucha me ha resultado enormemente enriquecedor y agradable.

Casi todos los músicos legendarios que se nos vengan a la cabeza pasaron por una época de cierto estancamiento antes o después. PJ parecía atravesar esa crisis a mediados de la década pasada

Es cierto: Uh Huh Her no aporta nada a la discografía de PJ Harvey que no hubiese ya previamente. Y eso, en una artista que se venía reinventando con éxito rotundo en cada nuevo disco, es un debe. Y, además, deja entrever la muerte del talento, y el nacimiento de una nueva artista algo más robótica, programada, con el punto muerto puesto. Creadora de grandes canciones pero de fórmula más o menos agotada. Y no leamos esto como un reproche (al menos, no como uno grande), ya que casi todos los músicos legendarios que se nos vengan a la cabeza pasaron por una época de cierto estancamiento antes o después. PJ parecía atravesar esa crisis a mediados de la década pasada.

Pero os invito a que hagáis lo mismo que me ha tocado hacer a mí. Darle una nueva oportunidad a Uh Huh Her, y recordar canciones casi olvidadas, como la desgarradora ‘Shame’ o esa encantadora de serpientes a la que PJ Harvey da vía libre en ‘The Pocket Knife’. Eso, unido a canciones más propias de la vena más rockera de Harvey. Allí destacan la potente ‘Who the Fuck?’ o ‘The Letter’, si bien sobre todo la primera no consigue toda la pujanza que otros temas de corte similar en el pasado. Pero incluso cuando crees que a lo mejor esto ya lo has escuchado antes, y te quieres hacer el digno y bajarte un poco del carro, llegan cosas como ‘The Slow Drug’ y vuelves a rendirte a la evidencia: hasta con cierta inercia la de Yeovil está muchos escalones por encima del resto.

7,6/10

Es decir, la sensación que deja la escucha del peor disco de PJ Harvey es que, sin negar que lo sea, quizás la necesidad de colocar los trabajos por orden preferente le haya supuesto a Uh Huh Her un castigo excesivo en la memoria. Porque principalmente su primera mitad es realmente fascinante, aunque posteriormente algún tema menor como ‘No Child of Mine’ o ‘It’s You’ desdibujen un poco el resultado final. No sé si se ha sido demasiado duro con Uh Huh Her, repasarlo me ha sentado estupendamente, y seguramente la mayoría rescataría unas sensaciones bastante placenteras haciéndolo. Si intentamos obviar el paso del tiempo, eso sí, el disco nos mostraba a un PJ Harvey sobre la que empezaba a asomarse la sombra de la duda. Otro paso en el mismo sentido podría ser fatal. Mandarlo todo a tomar por saco y cambiar completamente de corte, al mismo tiempo, parecía un suicidio. Aunque quizás para ella nada era lo suficientemente atrevido.

  • Alberto Miquelez Sanz

    Es un discazo. Yo lo recupere por culpa de Spotify (lo que tiene poner a PJ en aleatorio, que te salten temazos que no acabas de situar, y que al mirar de que disco son, resulta que pertenecen al “disco malo”) y desde entonces, me tiene ganado, y cada vez me va gustando mas. Yo ya ni estoy seguro de eso de que sea el menos bueno, solo que le toco aparecer en un orden en el que valoramos mas otros, pero si quitas la referencia de en que epoca se saca cada cosa, ya no lo veo tan claro.