Primavera Sound 2016, sábado: we could be heroes

Despedida de lujo con PJ Harvey, Sigur Rós, Ty Segall, pero con alguna decepción.

portada

Unas cuantas yardas de un escenario a otro, conciertos buenísimos, directos medio qué, apenas colas en las barras y antes de que nos diéramos cuenta ya era la última jornada del festival. Eso sí, con algunos de los conciertos que teníamos apuntados para ir a ver sí o sí. A ellos y aprovechar para comprobar que Javimetal (un hombre que un día fue redactor de esta casa) sigue sano y salvo. Nos esperaba una jornada de guitarrazos, electrónica, un poco de petardeo y una despedida para emocionarse y bailar hasta el final. Antes de entrar en detalle, nos quedamos con la sensación que esperábamos, ha sido una de las mejores ediciones de los últimos años, con días potentísimos como el del viernes, y con algunos directos muy buenos cada día. Buen sabor de boca a pesar de que cada vez el festival está tomando decisiones que lo llevan a algo mucho más masivo y menos cómodo en los que cada vez hay más nombres grandes para ver, en detrimento de esa clase media y letra pequeña que sigue siendo la que le da a su festival todo su esplendor. Y las zonas vip de los escenarios ya tal. Por otra parte, muy bien que se siga pagando en metálico como en antaño, sin los dichosos tickets, pulseras o tockens. Vamos allá:

Dj Richard

Ferraia: Después de dos días a tope, a pesar de que había varias actuaciones muy interesantes para entrar, el cuerpo pedía retrasar la hora de acercarse al recinto y arranqué la última jornada con Dj Richard. Sin duda, una idea acertada. Si bien pensaba que aprovecharía el horario vespertino para presentar Grind (Dial, 2015), no lo hizo, pero sí que se dedicó a animar el cotarro de cara al anochecer. Eso sí, con un techno con bastante base en sonidos ambientales y orgánicos, como los que vertebran su buenísimo debut. Un dj set a la altura de lo esperado. No se podía empezar con más fuerza en el Bower & Wilkins. (8)

Drive Like Jehu

Black Gallego: Señores de cuarenta años que quieren recuperar ese grupo tan mítico del que formaron parte, aprended de lo que hicieron Drive Like Jehu en el escenario Primavera. Los de San Diego lo bordaron, nos pulverizaron con sus guitarras y derrochaban tanto decibelios como actitud. Con dos discos tan buenos era difícil fallar, pero ellos no se quedaron allí. Fue una pasada, además de uno de los cinco mejores conciertos del festival. (9)

Ferraia: Y después de la potencia de los platos, era el turno de la potencia cruda y directísima de los veteranos Drive Like Jehu. A pesar de los años que hace que no editan ningún álbum y que su época de esplendor post-hardcore queda lejos, su actuación sobre el escenario fue bastante sobria. Con una buena presencia de gente, teniendo en cuenta que había bastante haciendo cola para uno de los cocos del cartel, respondieron como si por ellos no hubiera pasado el tiempo. El haber estado en activo con otros proyectos como Hot Snakes y la propia energía de sus canciones hizo el resto. Vaya empuje. (7,8)

PJ Harvey

Black Gallego: Hay mucho que aplaudir a Harvey y su banda, porque no hacerlo sería pasar a ser hater o, directamente, no haber estado atento a nada de lo que estaba pasando en el escenario Heineken. A nivel técnico fue impecable, sonó de lujo aún estando lejos, y todos tocaron con una capacidad tremenda, destacando lo bien conservada que está la voz de la propia PJ. Y con interpretaciones como las de ‘The Ministry of Defence‘ o ‘The Wheel‘ daba hasta para hacer una reverencia. El problema que le pueda poner ya tira más a lo personal: no soy tan fan de sus dos últimos discos como mis compañeros para terminar flipando intensamente con cada canción que tocaran. Y cuando se puso a rescatar temas más clásicos, que salen de la dinámica de sus dos mencionados discos, se notó que el grupo se esforzó más por preparar el otro material. Faltó algo de fuerza y tampoco era el momento y el lugar para ellas. Pero aún así, muy disfrutable y encomiable su concierto. (7,8)

Maddama: Imponente. No hay otro adjetivo que defina mejor el concierto de PJ Harvey y su (legendaria) banda. Arropada entre cuerdas y metales y apareciendo con saxo en mano como una integrante más, su voz y su cuerpo sonaron y se vieron dominantes. Minimalistas pero adornados a la vez, así tomaron vida los temas de sus últimos trabajos The Hope Six Demolition Project y Let England Shake. Dejando hueco también para recuperar grandes clásicos y acelerarnos a todos con una descomunal ’50 ft Queenie’. Una ejecución perfecta, un sonido impoluto (desde prácticamente cualquier punto del recinto) y una fuerza descomunal. Menos ferocidad que de costumbre, sí, pero la sutileza puede ser la mejor arma. (10)

Ferraia: La puesta en escena sobre el escenario, con esa numerosa orquesta, ya avisaba de que se preveía algo grande. Y que por los músicos que había, el directo iba a estar principalmente centrado en sus dos últimos trabajos, Let England Shake (Island Records, 2011) y The Hope Six Demolition Project (Island Records, 2016). Y allí que hizo ella presencia, majestuosa, con el saxo, para darle la entrada a ‘Chain of Keys’. Durante el transcurso del mismo ya veíamos lo que íbamos a tener durante todo el concierto, un sonido diáfano, con una instrumentación fabulosa en la que cada detalle de viento, cuerda o teclado se percibía perfectamente nítido. A pesar de que estuvieras lejos.

Mientras sonaba la parte instrumental del repertorio, se movía por el escenario, como poseída por la música. Lógico. La mayoría de las canciones interpretadas, ‘Medicinals’, ‘The Glorious Land’, ‘The Community of Hope’, tenían su parte de embrujo y emoción. De hecho, incluso en partes más lejanas del público, mientras que en el otro gran cabeza, Radiohead, había bastante de karaoke, con PJ había silencio casi sepulcral, quizá porque todos estábamos embelesados por la magistral interpretación. Ya no sólo por cómo sonaba, también por la sección vocal, con unos coros geniales, la combinación de la desnuda voz de PJ con las que eran más graves, como en ‘A Line in the Sand’. Le sumabas la parte instrumental y ya podías irte a casa tranquilo. Era algo fabuloso. Para cerrar, esperando clásicos, llegaron ‘Down by the Water’ y ‘To Bring You My Love’. Aunque viendo el repertorio de los dos últimos álbumes y la banda con la que había venido —y que se llevó su gran ovación, sobre todo John Parish—, tampoco pasaba nada si no la tocaban. Se fueron con ‘River Anacostia’, todos en fila, intercalándose con los solemnes coros. Lagrimita y a otro concierto. (10)

Sigur Rós

Black Gallego: Deberían de haber más de estas giras sin excusas de por medio, un disco nuevo o un aniversario de no se qué. Sólo girar por tocar y disfrutar de la alegría de vivir. Los islandeses se permitieron aquí hacer un buen repaso a su trayectoria con él setlist, aunque se dejaran algunas míticas que hubieran estado muy bien. Todo lo que tocaron lo hicieron fantásticamente, sonando de fábula hasta el punto de que daba la sensación de que no sobraba nada. El despliegue visual que acompañaba era también un plus que aportaba un par de saltos de calidad. Todo ello junto dieron forma a un concierto magnífico, que no palideció ante el aire libre o el aproximarse a la hora de la madrugada. Un acierto por completo haberse quedado la hora y media entera. (8)

Parquet Courts

Maddama: A pesar de tocar en uno de los escenarios que más difícil se lo pone a las bandas para sonar redondas, Parquet Courts mantuvieron intactos sus guitarras nerviosas y su ajetreada rítmica, dándole vida a los temas de su último disco, Human Performance, con tensión y frenesí. El sonido del rock contemporáneo es suyo, y una titánica ‘One Man No City’ lo volvió a dejar claro. (7)

Ferraia: No tocaban Parquet Courts en el escenario de mejor sonido, desde luego, quizá eso deslució un poco su actuación, puesto que tienen repertorio y actitud para poner patas arriba cualquier escenario medio. Sin embargo, el postulado vitalista de sus canciones tuvo su traducción entre el público, supliéndolo por la sonorización cristalina de la que disponían otros escenarios. Lejos de amilanarse, vinieron a demostrar por qué hay que ser fan de Parquet Courts en esta vida. Garage, energía y juventud tocando a tu puerta. (7,2)

Ty

Ty Segall & The Muggers

Black Gallego: Divertido es la palabra para el concierto de Segall y su alineación de lujo que le acompañaba. Divertido, que no impepinable como su concierto de 2014 en este mismo festival. El setlist era mejorable, estando claramente enfocado, como es obvio, a su flojo último disco. Pero no fue el único pero achacable al concierto. A Segall se le fue un poco de las manos el personaje, más preocupado por parecer histriónico y enloquecido que en el propio concierto. Rizó el rizo todo lo que pudo, hasta trayéndose un invitado del público que le sustituyese un rato. Por suerte, The Muggers levantaron el concierto con una interpretación brutal, un despliegue vigoroso y espectacular que no nos dejó aburrirnos ni medio segundo. Así estaba el público, totalmente enfervorecido. No era para menos, dado que por muchas pegas que se le pongan, la realidad es que lo pasamos muy bien todos. (7,5)

Maddama: Ya bien entrada la madrugada, el concierto de Ty Segall & The Muggers fue lo mejor que podías darle a tu cuerpo. Sobre el escenario, se dejaron desgañitar a ritmo de su garage rock pesado y divertido. Y nos contagiaron a todos sus maníacas ganas. Dejando el trabajo pesado en manos de los Muggers, que sonaron brutales, Ty Segall se preocupó de hacer lo que le dio la gana y alimentar a su personaje. Sin guitarra en mano y pudiendo saltar al público y rodar por el escenario, incluso intercambiar papeles con un fan al que dejó subirse al escenario mientras él seguía observando desde el público, en definitiva, pudo volverse loco. Y volvernos locos a todos los que observábamos. Fueron absolutamente aplastantes. Un espectáculo en sí mismos. (8.5)

Moderat

Ferraia: Su trayectoria discográfica no es que haya sido la mejor, siguen sin sacar algo tan completo y vigoroso como su debut. Sin embargo, en directo siguen respondiendo bien. El equipo del que disponen, más esas canciones repletas de graves continúan siendo una destacada combinación para hacer directos más que cumplidores. Incluso las canciones más flojas que eligen para tocar suelen sonar de fábula. Y bueno, ya a lo lejos mientras nos acercábamos se escuchaba ya retumbar ‘A New Error’. Durante su actuación vinieron otros temas primerizos como ‘Rusty Nails’, aunque sin duda, la que más sobrada sonó fue ‘Animal Trails’, el mejor tema de su último disco. Además, se complementaban muy bien las canciones con la parte visual de las pantallas que llevaban. Ahí muy bien. Antes del bis y coger la guitarra hicieron sonar ‘Bad Kingdom’, que como era previsible sería uno de los premios finales. Eso sí, el continuo jaleo al público y demás, a modo de estrella de masas mal, eh, Apparat. (7,5)

I-F

Ferraia: Había que arrimarse por última vez al establo para escuchar qué traía el veterano productor holandés I-F. Esperaba algo de acidorro y electro, como bien mandan sus canciones añejas, pero estaba haciendo un dj set. Y ni tan mal, oiga. Se dedicó a pinchar temas infalibles como el eterno ‘I Feel Love’ de Donna Summer y a jugar con su base durante diez minutos, modificando la base y mezclándola con otros temas. También se dejó escuchar algún tema del siempre gratificante dance noventero, y ya de cara al final de la sesión sí que se puso más acid. Cuando parecía que ya había terminado la sesión, al fin sonó el ‘Space Invaders Are Smoking Grass’, su gran clásico. Un set bastante accesible y muy efectivo. (8) Después, bajo el secretismo de Disco Finale, parece que se ocultó John Talabot, como ya hizo el año anterior, que mostró su capacidad en los platos. Nos fuimos después de un tema de funk de casi diez minutos glorioso.

Coco

DJ Coco

Black Gallego: Coco, te has quedado fuera. (nota)

Ferraia: No era mi plan, puesto que al lado estaba pinchando Dj Richard entre dos enormes bafles que expulsaban techno de toda índole y algún arrebato ochentero, al final el Coco es el Coco. Este año le dio por orientar demasiado la sesión a la electrónica, lo que significó estropear temas insignes como ‘Music Sounds Better With You’ de Stardust con un bombo innecesario, o dejar sonar los primeros compases del ‘Enola Gay’ de OMD para no soltarla. Pero bueno, le perdonamos porque se pudieron escuchar joyas como Yazoo, o una impresionante ‘Así me gusta a mí’ de Chimo Bayo con la base del ‘Blue Monday’ de New Order. También se dejó escuchar ‘Bizarre Love Triangle’. Así que al final la gente se lo pasó muy bien, que es a lo que uno va a ver a Dj Coco. No sonó para cerrar Journey, pero sí el ‘Héroes’ de Bowie para homenajearle. (7,8456)

  • Daniel Sánchez-Fonseca

    ¿Algo qué decir sobre el concierto de Deeehunter? Yo salí tremendamente decepcionado. Concierto sin fuerza y gana que me hizo dudar sobre el que yo creía, hasta hace un par de años, uno de los grupos con más proyección.

    • Fernando Perez Galvez

      Yo los vi por primera vez y sin saber cómo eran anteriormente me pareció un pedazo de concierto, muy divertido, los temas del nuevo disco sonaron muchísimo mejor que en el estudio, que quedan bastante descafeinadas, y el cierre con Snakeskin fue una auténtica fiesta.

    • No fuimos porque coincidía con Drive Like Jehu y era en Mordor. Así que como ya lo vimos hace unos años en un concierto grandioso en el PS, decidimos no ir.