Sumac – What One Becomes

Otro triunfo del Aaronturnerismo.

What-One-Becomes

Ni un año ha transcurrido desde que me quedaba con la duda de si un proyecto como Sumac iba a tener continuidad o no tras un disco de debut que, sin reinventar la rueda de los estilos que tocaba, si que jugaba con ellos lo suficiente para que el conjunto fuera interesante y muy sólido. Me planteaba el recorrido que podía tener la banda ya que no es raro que gente de cierto relumbrón -aunque sea en el underground- se junte, realice un debut sensacional y luego ya tal. Teniendo en cuenta además que Aaron Turner es bastante culo inquieto y que su bajista, Brian Cook, dedica también bastante tiempo a Russian Circles, las dudas eran, como poco, razonables.

Pero finalmente resolvieron las incógnitas y nos callaron la boca a unos cuantos. Sólo un año han tardado para entregar este What One Becomes (Thrill Jockey, 2016) que supone el segundo trabajo de esta agrupación. Sin duda, verles tan satisfechos y confiados con el proyecto es más que buena señal, aunque la rapidez con la que ha llegado el álbum invita a preguntarse cuanta variación va a presentar con respecto a su predecesor y, además, si no serán estas piezas algunos descartes del susodicho.

Sumac y la jam infernal

A esa pregunta de qué diferencias presenta What One Becomes con lo que ya pudimos encontrar el año pasado se puede responder de manera sencilla: pocas, bastante pocas. El sludge llevado de nuevo a sus límites atmosféricos pero manejado por el trío de una manera poco típica del post-metal, más bien jugando con las estructuras y con los riffs de manera que se aproxima bastante a una jam psicodélica propia de los setenta, pero llevada a ese extremo infernal y visceral propio de un grupo liderado por Turner.

Nos encontramos, por así decirlo, con lo que es la zona de confort del grupo. Pero su zona de confort plantea tantas triquiñuelas, tantos laberintos invitándote a que los recorras. Su estilo es tan libre y tan poco esquemático que no deja lugar a que nos canse de manera tan temprana. Nos encontramos un disco que te va sugiriendo a cada instante, que en casi una hora te mantiene en vilo para ver por dónde se va a ir la “improvisación” en la que están metidos. En conclusión, es un disco que aprieta por su sonido extremo, pero no ahoga (o cansa) al que está escuchando.

7.9/10

Por establecer alguna guía en forma de clasificación para el que no lo haya escuchado todavía, diría que What One Becomes se colocaría un pequeño peldaño por debajo de su debut por dos motivos principales: es más largo (y se acaba haciendo más largo) y no plantea nada especialmente distinto a aquel álbum. Pero al final es casi ponerse quisquilloso porque sí, ya que el trabajo realizado aquí por Sumac sigue desprendiendo mucha calidad y las vibraciones que transmite siguen siendo muy positivas. Por tanto, bienvenidos serán todos los trabajos que nos quieran seguir entregando.