Vektor – Terminal Redux

Un soplo de aire fresco para un moribundo como el thrash metal.

Terminal-Redux

Mientras el mundo gira, muchos autodenominados analistas del mundo metal se lamentan, en un puro ejercicio de ranciedad, por el hecho de que no exista un relevo generacional en el género que cumplan la labor de llenar estadios y de generar miles de muecas de asombro con el anuncio de sus giras una vez los dinosaurios existentes cumplan su labor e, inevitablemente, lo dejen. Gente que va de entendida, exigiendo a bandas actuales que se vayan poniendo las pilas en ese sentido cuando ni ellos mismos se molestan en prestar atención a esas bandas a las que reclaman esfuerzo y ni llegan a comprender que la realidad actual es diferente a la de hace veinte o treinta años.

No, el metal actual cada vez está más lejos de ser masivo y tiende cada vez más al underground, donde está siendo capaz de revitalizarse y seguir manteniéndose vivo y activo. Cuanto antes asumamos que no vamos a tener unos nuevos Metallica llevando multitudes a sus conciertos, mejor nos irá. Porque cuanto más tiempo pasemos buscando ese clon que colocar para sustituir lo que ya hay, no tendremos tiempo para disfrutar de bandas que sí son capaces de ofrecer esfuerzos interesantes que insuflen aire fresco incluso a un estilo tan anquilosado y con poco margen de maniobra como el thrash metal.

Vektor, lo que thrash necesita aunque no lo sepa

Y aunque el propio thrash metal no sepa qué es lo que realmente necesita, bandas como Vektor sí que lo saben, por eso ponen todo su empeño en realizar trabajos que marquen la senda a seguir para bandas futuras. Reducir a los de Arizona a una suerte de thrash metal técnico sería rayar sólo una parte de la completa gama de recursos que demuestran, desde el progresivo más duro hasta coqueteos sin tapujos con el metal extremo, especialmente con el black metal. Sus dos anteriores trabajos dan buena fe de ello.

Pero ya hacía bastante tiempo, concretamente cinco años, desde su última referencia de estudio. Mucho tiempo, aunque afortunadamente para ellos el subgénero principal por el que se mueven no cuenta con la suficiente actividad o vitalidad para que estos cinco años supongan quedarse desfasados. Terminal Redux (Earache, 2016) ofrece ligeros progresos en la fórmula de Vektor y estos siguen significando vanguardia y atrevimiento para un estilo donde los grandes referentes siguen siendo los mismos desde prácticamente su fundación.

Como ya he apuntado, Terminal Redux supone un avance para la consolidación tanto de su calidad como de la personalidad de su sonido. En sus anteriores trabajos se apreciaba como los diferentes estilos que tocaban confluían en determinados tramos, dando forma a un sonido interesante, pero aquí logran formar un conglomerado sólido y consistente que reafirma sus señas de identidad y forma una base sobre la que seguir creciendo más adelante. Aquí mismo van mostrando señales de que aún tienen recorrido -espectaculares detalles los que dejan en ‘Cygnus Terminal’ o en ‘Collapse’- mientras su disco nos deja una ensalada de riffs demoledores y tremendos que nos dejan alucinados.

8/10

Más de uno encontrará dificultades para conectar con este disco de Vektor porque, a pesar de la enorme calidad que encierra en su conjunto y en sus ambiciones, su carácter sigue siendo algo hermético y compacto, complicando la tarea de diseccionarlo y hasta de destacar temas concretos. No obstante, eso no le resta ni una pizca de inmensidad ni de fastuosidad a Terminal Redux tanto en su forma como en su fondo. Su escucha no es fácil para el oído virgen de sus juegos guitarreros, pero la perseverancia encuentra una recompensa más que satisfactoria. Otro enorme acierto para el cuarteto, ojalá no nos hagan tener que esperar tanto para su continuación.

  • Enrique Mountain Skye

    Hace tiempo que les tenía perdida la pista a Vektor y me ha pillado de sopetón encontrarme con un nuevo albúm. Grata sorpresa.

    ¿Tenéis pensado un análisis de lo nuevo de Kvelertak? A mí me ha llegado a dejar tan frío que lo he relegado a un segundo plano y me da pena, tenía esperanzas puestas en ellos. No obstante le sigo dando vueltas y vueltas al disco para ver si me termina de entrar el sonido.

    Un saludo.

  • Prow

    Suenan bien, aunque me gusta más el thrash “sucio” de ritmos fáciles y riffs machacones. La segunda mitad de Collapse es de lo mejor que he oído últimamente.

    Me uno a la petición de análisis del tercer disco de Kvelertak, da para una buena discusión.

  • Blonde Dynamite

    Este disco me ha mantenido pegada a la silla durante varias escuchas. Me encanta como esta evolucionando esta banda.

  • Van Buren

    Hombre se te ha quedado corta la review… Podrías haber hablado de las influencias del disco, han conseguido meter en un contexto thrash la velocidad del black de Darkthrone con pasajes y progresiones dignas de Bowie o Pink Floyd.

    Para mi es el disco del año en metal de momento. Me recuerda a lo que hicieron Hexen con su magnum opus Being and Nothingness. El tema final es épico.

  • Los descubrí con su anterior trabajo, no recuerdo ahora el nombre, y por el logo y tal, pensé “¿qué clase de plagio a Voivod es este”?. Luego resulta que musicalmente van mucho más allá. Ya aquella primera inmersión no me llamó la atención, y con éste Terminal redux, que aunque admito que hubieron algunos pasajes digamos, “avant-gardescos” que captaron mi atención….al tercer o cuarto tema terminé por quitarlo. Entre otras cosas, la voz no le digerí del todo, y no le ví el “crujiente” necesario para saciar mi gusto. Igual otra vez será!