Japanese Breakfast – Psychopomp

Porque con estas canciones del verano, todo sería mejor

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Decía Fernando Fernán Gómez que las bicicletas eran para el verano, y puede que tuviese razón. Cualquiera se atrevía a quitársela, en todo caso. La cuestión es que parece que aceptamos muchas actividades, principalmente en lo conciernente al ocio, como casi exclusivas de esa época del año. Además de lo obvio, como los ciclos de cine al aire libre o los torneos deportivos en la playa, hemos adquirido ciertos hábitos que relacionan determinadas bebidas, comidas, películas y hasta música de idóneo consumo en meses en los que los días se alargan mucho. Además, suele asociarse eso, la música del verano, con una calidad discutible. Aunque en Hipersónica ya hemos demostrado que el solsticio no tiene por qué venir acompañado con canciones de dudoso gusto.

Psychopomp: una ducha de agua fría entre el sol abrasador

El año pasado me pasó con The Tallest Man on Earth. Su disco me aportaba esa energía y buen rollo ideal para conducir en días soleados, o para dejar caer la mano por el lateral de la hamaca, y que roce con el césped (más largo de lo que debería estar). Sensación análoga me ha invadido esta vez con Psychopomp (Dead Oceans, 2016) el nuevo disco de la estadounidense Michelle Zauner, a.k.a. Japanese Breakfast. Un trabajo enormemente optimista, luminoso y embriagador, con canciones ideales para disfrutar en días como hoy. Aunque bien es cierto que en temperaturas como las de hoy concretamente es difícil disfrutar nada (si metéis esta crítica en una cápsula del tiempo y la estáis leyendo en 2065, que sepáis que el 18/07/2016 no se podía parar quietos en ningún lugar en el que el hielo estuviese lejos).

Japanese Breakfast es un proyecto individual que consigue encontrar algo tan simple como difícil de conseguir: un conjunto de canciones, 25 minutos, de indie pop estupendo. Con referencias de tinte nostálgico, en esa ‘In Heaven’ inicial, llena de energía y contagiosa felicidad. Uno de esos temas que te podrá parecer simplemente coqueto o una auténtica maravilla, pero que en ningún momento podrá ser considerado como una pérdida de tiempo. Como suelo decir, de los que mejoran siempre tu día. Y esa sensación no decae en ningún momento, ni entre las ondas electrónicas de tiempos de antaño, ‘The Woman That Loves You’, ni en arreones con aroma a hit indiscutibles, los que vienen de la mano a medio minutaje: ‘Rugged Country’ y ‘Everybody Want to Love You’. Sigue la fiesta, el buen rollo y las bebidas alcohólicas muy fresquitas y sin excesiva graduación.

Japanese Breakfast es un proyecto individual que consigue encontrar algo tan simple como difícil de conseguir: un conjunto de canciones, 25 minutos, de indie pop estupendo

Así que tras este primer rato, todo el mundo debería entender que al hablar de música para el verano, deberíamos poner a trabajos como Psychopomp como ejemplo. Pero como si no quisiese arriesgarse a ser considerada y revisada desde un punto de vista algo superficial, Zauner da un paso al frente en la segunda mitad del disco. Principlamente, con la intensidad y épica doméstica de ‘Jane Cum’, un tema realmente estupendo, aunque se aleje de la ligereza de sus predecesores. Imagino que se puede considerar como la pieza que podría llegar a faltar para dudar de la notabilidad de Psychopomp. No dudemos más, entonces, y abracemos esta llegada con determinación. Incluso cuando en él también encontramos temas menos lucidos, que en nuestra opinión lo alejan de esos puestos altos de discos de 2016 que muchas webs parecen tenerles reservados.

7.4/10

Porque Psychopomp no es un trabajo redondo. Temas como la canción que da nombre al álbum, o ‘Heft’, a pesar de algún riff guitarra de cierto atractivo, lo dejan un par de escalones por debajo de sus compañeros más destacados en lo que va de año. Incluso cuando recordamos trabajos de etiquetas similares. No ayuda la tendencia decreciente de sus dos últimos temas, ‘Moon on the Bath’ y ‘Tripe 7’, que bien se podrían examinar como uno solo. En todo caso, y tras haber dejado los peros para el final, desde esta humilde casa seguimos instándoos a que esta agradable brisa, llegada de Philadelphia, dé cobijo a vuestra calurosa existencia.