Sarcoptes – Songs and Dances of Death

Demoledor esfuerzo de thrash/black metal de tintes sinfónicos.

Songs-and-Dances-of-Death

Desde que Rob Halford diera con una tienda de sadomasoquismo donde encontró unos ropajes de cuero con tachuelas que apañó para dar forma al uniforme oficial de los miembros de Judas Priest que más tarde adoptarían sus propios fans y, por extensión, los miembros de la comunidad del heavy metal, más tarde ampliada a cualquier comunidad metal, el propio género metal se ha empeñado mucho en delimitar las características que deben presentar sus aficionados, los propios músicos o el arte gráfico encargado de envolver la música para el oyente más alejado. Logos, portadas de discos, camisetas, las fotos promocionales. Todo orquestado para que el soldado del metal identifique a ese grupo como metal.

En este caso concreto, cuando busqué por Internet a Sarcoptes me topaba con un montón de indicadores de esos que tanto el fan medio como aquel que no quiere saber nada del estilo identifica como metal. Su nombre en sí ya era bastante metal -anonadado me hallé al ver que sólo había otra banda con el mismo nombre, además también contemporánea, no unos dinosaurios deathmetaleros de los noventa-, el título de su disco también lo era, al igual la foto promocional de sus dos miembros en su bandcamp y la portada del álbum también respondía bastante bien a los cánones. Directamente en mi interior se despertó como un interruptor la sensación de que este grupo igual iba a ser muy metal para mí. Y con muy metal me refiero a muy genérico y muy normal para que capte mi atención.

Sarcoptes, más allá de la superficie

Pero ay, qué alegría ver cómo se te rompen los esquemas prefijados y la cintura con esfuerzos de gran enjundia. Meterse en las sendas de Songs and Dances of Death (Cimmerian Shade, 2016) es explorar un camino lleno de potencia donde diferentes sonidos se dan de la mano en pos de una idea de conjunto demoledora que, puesta en la práctica como en este disco, arrasa con todo lo que se opone ante él. El dúo recoge bastantes influencias y las une con mucho acierto.

La base es un thrash metal muy extremo y muy al grano, pero no tardan en sumarse elementos característicos del black metal que le dan cierta abrasión al conjunto, a lo que hay que sumar cierto toque progresivo que pone el picante en la mezcla. A lo largo del disco también vemos hacer acto de presencia a unos teclados sinfónicos que acerca a esta banda a unos Emperor actualizados a un estilo más actual. Una propuesta muy bien llevada que se lleva a la práctica con bastante efectividad.

7.7/10

A pesar de la extensa -con respecto a la media- longitud de las piezas que conforman este Songs and Dances of Death, el trabajo funciona tan bien y con tanta fluidez que siempre se acaba pasando muy rápido. Quizá le falte un cierto plus que no consigo adivinar para hacer de este un disco que sea indiscutible en los tops de este año, pero es indudable su calidad y el interés que proyecta sobre el futuro de la propia banda. Más os vale no perder de vista a Sarcoptes, porque pueden dar mucho de qué hablar.