13 canciones y media para introducirse en el vasto, apasionante universo de King Gizzard & the Lizard Wizard

Sí, con decimales.

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Durante los últimos años, pocos grupos se han aproximado al Garage Rock y a la psicodelia más alborotada de un modo tan original como King Gizzard & the Lizard Wizard. Australianos, hiperproductivos y extremadamente versátiles, en apenas cuatro años han lanzado ocho discos, la práctica totalidad de ellos por encima del notable. Naturalmente, todo esto ha derivado en una extensa colección de grandes canciones que, al contrario que otros grupos (como Thee Oh Sees, por ejemplo), abarcan toda clase de estructuras compositivas e instrumentación. Desde los ciclos infinitos hasta la división de un disco en cuartos perfectos, pasando por las flautas y los sitares, King Gizzard & the Lizard Wizard son una maravilla andante.

Y divertidísimos, claro. A la hora de elegir sus mejores hasta la fecha, se antojaba imposible hacerlo de un modo exacto. Así que ahí van trece y media.

13,5. Road Train + Robot Stop

Nonagon infinity opens the door
Nonagon infinity opens the door
Wait for the answer to open the door
Nonagon infinity opens the door

Cuando King Gizzard & the Lizard Wizard anunciaron que su única producción para este año consistiría en un disco circular las incógnitas se amontonaron sobre nosotros. ¿Circular en qué sentido? ¿De qué forma iba a ser cíclico? La respuesta ha llegado en forma de esa locura llamada Nonagon Infinity (Flightless, 2016) y que es probablemente su mejor disco hasta la fecha. La idea de canción y media es sencilla: al estar todas ellas encadenadas, es imposible explicar ‘Road Train’ sin ‘Robot Stop’. El éxito de la última canción depende de la primera. Siempre es un vuelta a empezar: todo en Nonagon Infinity depende de su antecesor y de su sucesor. Todo es una canción y media de pura golosina.

12. Float Along – Fill Your Lungs

El cierre inflado del disco que lleva su nombre. Hay sitares y una producción convencional dentro de los estándares de la psicodelia moderna. Es la prueba, ligeramente dulcificada, de que King Gizzard & the Lizard Wizard también saben resultar deliciosos dentro del cliché habitual del género. La entrada de los reclados mediado el minuto lo desparrama todo de forma absolutamente brillante.

11. It’s Got Old

Es un tanto sorprendente que las canciones más escuchadas en Spotify de King Gizzard & the Lizard Wizard sean las de Oddments (Flightless, 2014), ese disco raro de elementos variables que rozaba el notable el todo pero tampoco destacaba por nada. Divertido, claro, como ya comentamos en su momento, pero ligeramente olvidable dado lo que vino después y lo que habían ofrecido antes. En cualquier caso, es evidente que canciones como ‘It’s Got Old’ invitaban a imaginar cosas como…

10. Most of What I Like

Es posible que Paper Mâché Dream Ballon sea el disco aún por comprender de King Gizzard & the Lizard Wizard. El grupo, abrumado como estaba por su productividad electrificante, decidió desconectarse y llevarse al terreno acústico. Dadas sus probadas virtudes cabalgando a lomos de géneros más sofisticados, el resultado es una deliciosa combinación de flautas (que borran todo rastro de Jehtro Tull, por fortuna), guitarras españolas y canciones de Folk sexy, pensadas para seducir en el parque. De entre muchas de ellas, ‘Most of What I Like’ es particularmente embelesante, como la chica o el chico de tus sueños.

9. People Vultures

Otra de Nonagon Infinity, donde la mayor parte de los temas rayan lo sobresaliente. ‘People Vultures’ es destacable no sólo por los riffs encendidos, sino por su capacidad para engarzar de forma un tanto más oscura pero igual de frenética con ‘Gamma Knife’, ese laberinto imposible de continuar para cualquier otro grupo que no sean ellos. Su videoclip, además, es todo un hallazgo audiovisual.

8. Let Me Mend The Past

El punto negro. En perspectiva, es como si St. Paul and The Broken Bones decidieran sumergirse en pedales fuzz y ensuciar su sonido hasta arrastrarlo a mediados de los sesenta, entre la Motown y los Nuggets. Una cosa realmente extraña dentro de su discografía pero consistente con el resto de Float Along – Fill Your Lungs (Flightless, 2013). Molaría bastante que algún día retomaran esta senda.

7. Am I in Heaven

El canon. No es la más brillante, pero sí la que, en muchos sentidos, es capaz de resumir a King Gizzard & The Lizard Wizard a la perfección: hay sección acústica (y flautas) al inicio, hay un cambio trepidante al cabo de unos segundos, hay ritmos endiabladadamente rápidos, solos heroicos, hay estructuras compositivas extrañas y extravagantes y hay un montón, un montón de fuzz. El término medio, un poco como I’m In Your Mind Fuzz (Fligtless, 2014), el paso previo necesario a Nonagon Infinity.

6. Dirt

A King Gizzard & the Lizard Wizard hay que agradecerles que sean uno de los grupos menos complacientes de su generación. Cuando ya han satisfecho su última locura, se lanzan a por la siguiente. Paper Mâché Dream Ballon fue la versión acústica, y el mejor resultado de aquella ensoñación es probablemente ‘Dirt’, con ese puente cargado de guitarras jangle y mística armónica de fondo. Una joya que casi, casi les acerca al Indie Pop y que es 100% Australia.

5. Evil Death Roll

Imagina una batalla entre todos tus superhéroes favoritos, pero grabado y montado por aquellos programas de acción japoneses que devorabas en tu infancia y que siempre tenían lugar en descampados sórdidos de la mano de señores disfrazados de monstruos gigantes o ninjas de colores. Ahora, imagina esa batalla pasada por el filtro de Black Sabbath y la dirección de Edward Wright. Salpimenta con un poquito de psicodelia chunga, llévate la receta a los siete minutos y bum, devora ‘Evil Death Roll’.

4. Cellophane

El resumen de su espíritu. ‘Cellophane’ es, además de un vídeo de alucinante factura (está pensado para verse con gafas tridimensionales), la canción que contribuye a moldear su imagen para la posteridad, porque en ella coinciden la mayor parte de sus atributos. La distintiva armónica, el sentido del humor subido, el patrón de ritmo marciano, las guitarras cargadísimas de fuzz. Y el estribillo simplón e inolvidable.

3. Gamma Knife

El hit por antonomasia: adosada a ‘People Vultures’ y Big ‘Fig Wasp’, ‘Gamma Knife’ es la canción atómica, ideal para causar algarabía entre la muchachada y poner el corazón a bombear sangre hasta que reviente. Su estribillo es apenas lírico, y su parte instrumental, introducida al inicio con una virulencia estupenda, empuja de forma inevitable a formar todos los pogos del universo.

2. Head On/Pill

La locura con la que abrían Float Along – Fill Your Lungs y con la que, ocasionalmente, deleitan al personal al inicio de sus conciertos. Un viaje intergaláctico de dieciséis minutos plagado de coros al unísono, ritmo motorik y una primera sección melódica que, escuchada por primera vez, nunca anticipa la locura efervescente, eufórica y repetitiva de la recta final.

1. The River

Para un grupo como King Gizzard & the Lizard Wizard hubiera sido sencillo rastrear la senda común: el habitual juego de guitarras cargadas de reverb y canciones repletas de solos y grititos al vacío. También hubiera sido menos divertido. De ahí que su mejor canción, a nuestro juicio y por puro riesgo compositivo, deba ser ‘The River’: una bossanova suave y encandiladora desde el primer acorde que se reinventa a cada sección instrumental y que precede a ese experimento matemático llamado Quarters (Filghtless, 2014), donde todas las canciones duran 10:10. La pura definición de flow, suave-suave-su-su-suave.

Hardcore will never die, but you will.

  • Alberto Miquelez Sanz

    Me parecia que tenian un sonido atrayente, asi que para ir enganchandome a las canciones, lleve uno de sus discos en el coche durante un tiempo y lo fui escuchando veces y veces… Normalmente eso no falla, si es un gran disco, te lo acabas sabiendo de memoria y enganchadisimo. Pues bueno, en este caso, despues de semanas, seguia pareciendome que tenian un sonido atrayente, si, pero ni una sola cancion se me habia quedado especialmente grabada, ni me hacia especial ilusion que sonara una u otra, ni hubiera sabido cual usar para un disco de mezclas, ni nada de nada… para mi, sobrevalorados, algo tienen, pero les falta un poco.

  • Alvarogj9

    Ummmm, sigo pensando que no se han vuelto a acercar Float Along-Fill Your Lungs, que sin ningún tipo de problemas lo colocaría en mi top 10 de la década.

    Cuando se pasan de revoluciones no me disgustan (Nonagon Infinity, I’m in Your Mind Fuzz) pero tampoco me enamoran –Nonagon de notable y I’m in your mind de aprobado alto–.

    Muy fan de ese primer puesto de The River. Por cierto, podíais animaros y hacer una minicrítica de ese disco.

  • fredderes

    Mira que me flipa esta banda y que me lo paso como un crió con un juguete nuevo. Pero nunca he ahondado en serio en su discografía… Tiempo de enmendarlo.

  • vieho

    No Sleepwalker no fun