Big Jesus – Oneiric

La nostalgia por los noventa bien explotada.

oneiric

Son buenos tiempos para el factor nostalgia, que cada vez vemos revoloteando más por nuestras vidas y conquistando los productos de los que todo el mundo habla. Esta nostalgia no es nueva, pero que está siendo muy explotada estos días es algo que salta a la vista. La música no escapa a ella, con numerosos revivals como el setentero (que aún hoy dura) o el ochentero que más vemos a nuestro alrededor. Era sólo cuestión de tiempo que los noventa también entraran a por su pedazo del pastel revivalista.

Casos como el de Big Jesus pueden ser el pistoletazo de salida que nos conduzca a ese momento. Los de Atlanta acaban de llegar prácticamente, con un álbum debut recién salido, pero tienen intención de quedarse y hacer algo de ruido. Y lo hacen con un discurso que explota bastante la nostalgia del criado en la década de los noventa, recogiendo las enseñanzas de muchos grupos emblema de entonces y ensamblándolos para un resultado global que sea convincente y triunfe en ese público.

Big Jesus y los buenos noventa

Sin embargo, Oneiric (Mascot Label, 2016) no es un disco reservado para un determinado nicho de audiencia, sino que tiene los suficientes aciertos para apuntar también más allá. Su discurso se articula en base al rock alternativo que imperaba en aquella época, con algunos ecos de grunge y, sobre todo, mucho sabor a Smashing Pumpkins, pero su vocación pop y los mares de guitarras que llegan a desplegar recuerdan mucho al shoegaze de unos ineludibles My Bloody Valentine. Las reminiscencias no son ni mucho menos casuales, ya que ellos mismos citan álbumes como Siamese Dream o Loveless como sus preferidos.

A pesar de la evidente deuda sonora que el cuarteto tiene con estos grupos, saben manejar las referencias con estilo y, a partir de ellas, crear un cancionero sólido, enérgico y vitalizante. Resulta espectacular como logran que todo funcione con fluidez desde la inicial ‘SP’ y mantienen la fuerza con piezas como ‘Always’, ‘Floating Past You’ o ‘Oneirica’. No todas las canciones suenan de notable alto, pero a pocas se le pueden llegar a poner “peros”.

7.6/10

Su consistente ejecución y su majestuosa composición dan forma a un ejercicio lleno de estilo y embaucador. Big Jesus consiguen vendernos su fórmula sin que lleguemos a poner grandes peros a su procedencia, llena de deudas a bandas pretéritas. El orgánico funcionamiento y el saber hacer marcan la identidad de Oneiric, un disco que supone un estupendo pistoletazo de salida para una banda que puede llegar a tener cosas interesantes que decir en el futuro a poco que desarrollen un poco más de personalidad.

POST TAGS: