Bon Iver – 22, A Million

Esa mezcla perfecta entre la gran belleza y la desorientación absoluta

bon-iver

Hubo una vez, en primero de carrera, que la profesora de Bioestadística me mandó a septiembre. Fue un hecho, aquel, que por sí solo, leído en un ambiente desprovisto de contexto, no importaba demasiado. No es que mi primer año de carrera universitaria fuese un prodigio en lo académico. Luego la cosa se enderezó, gracias por vuestro interés y sincera preocupación. Ahora incluso me puedo pagar las facturas dedicándome a eso de la medicina, que a ver si creéis que vemos un duro por soltar cuatro chorradas de un disco. Me centro. La cuestión es que en aquel examen, en aquella asignatura, la profesora me puso un 4,5. En la revisión me soltó una frase bastante demoledora “Te podría poner un 5 ahora, pero ¿qué ganarías con eso?, sé que puedes optar al 7 en septiembre”. A pesar de que intenté convencer a aquella buena señora de que a mí el 5, en principio, ya me parecía una idea cojonuda, que no es más feliz el que más tiene sino el que menos necesita, no hubo forma. Sumé Bioestadística a la amplia colección de asignaturas que me acompañaron en aquel verano de biblioteca. Y todo porque alguien veía en mí un teórico talento que, sinceramente, no tengo nada claro que existiese.

22, A Million: presentarse al examen para subir nota

A Justin Vernon, a.k.a. Bon Iver, el talento no se le supone. Se le conoce. Más allá de las mil y una colaboraciones con diversos artistas como The National o James Blake, por poner un par de ejemplos recientes, ahí están sus dos primeros discos de estudio para atestiguarlo. For Emma, Forever Ago (Jagjaguwar, 2007) supuso la llegada de un proyecto que nos dejó a muchos realmente cautivados. La lastimera voz de Vernon inundó aquel debut de nostalgia bien conducida, y Bon Iver, Bon Iver (Jagjaguwar, 2011) no solo confirmó las buenas sensaciones de su debut, sino que seguramente las mejoró. Le sirvió además para llevarse un par de Grammy’s, y para que el proyecto llegase a unas audiencias algo mayores (incluso con conciertos considerablemente multitudinarios). Le sonreía la suerte y las comparaciones con artistas ya legendarios no se hacían esperar. Quizás Bon Iver era lo más parecido que nos íbamos a encontrar a un Dylan que hubiese nacido en el 81. Desde entonces hasta ahora, entre colaboraciones y proyectos paralelos, destacando Volcano Choir, Bon Iver abrió un prolongado paréntesis que se fue al lustro de duración. Es fácil entender, pues, la enorme expectación, casi ansiedad, que se sentía al enfrentarse a 22, A Million (Jagjaguwar, 2016).

No sé si será que a Bon Iver se le pide demasiado. Pero lo cierto es que me he quedado con la sensación de que nos hemos conformado con el 5 ahora, en lugar de ir a por el 7 en septiembre. A ello hay que sumarle que el disco ha sido concebido con toda la calma del mundo. Por eso me queda la sensación de que sí, 22, A Million es un trabajo seductor y por momentos atractivo, pero no consigue convertirse en uno de ellos que hace que pierdas la cabeza. Sin duda, el más flojo de los entregados por Bon Iver hasta el momento. Y no creo que ello se deba exclusivamente a que salga perdiendo en comparaciones. Bon Iver deja de lado esa apuesta por el preciosismo, por lo barroco de su sonido, y se aumenta considerablemente el peso de la electrónica en 22, A Million. Además de subir el autotune a niveles cercanos a la estratosfera. El resultado final nada entre la genialidad y la sobrecarga. Aunque quizás haya sido siempre ese terreno en el que Bon Iver sale vencedor.

Queda la sensación de que sí, 22, A Million es un trabajo seductor y por momentos atractivo, pero no consigue convertirse en uno de ellos que hace que pierdas la cabeza. Sin duda, el más flojo de los entregados por Bon Iver hasta el momento.

Entre las genialidades están los adelantos del disco. El primero de ellos, ’22 (OVER S∞∞N)’, abre el fuego. Ya declarando que este Bon Iver no va a ser especialmente similar al que conocíamos hasta ahora. Más efectos, más protagonismo de las bases y el citado autotune más presente que nunca. El resultado final en este primer corte, arreglos de viento incluidos, es realmente cautivador, como también lo es ’33 GOD’, una maravilla que empieza casi desnuda, para ir creciendo a posteriori, convirtiéndose probablemente en el mejor tema de 22, A Million. Pero entre medias Bon Iver empieza a dar alguna señal de lo que a posteriori se hará un poco cargante. Esa exagerada querencia por los arreglos y distorsión de voces, principalmente en ‘715 – CRΣΣKS’ (vaya nombrecitos te has buscado, Justin, capullo) ya avisa desde bien pronto que existe el riesgo de lo que por un lado nos deleite, poco después nos empalague. No diríamos que llega a aborrecer nunca, porque no sería justo. Pero sí que quizás en una mayor contención hubiese estado el éxito absoluto. La evolución estaba marcada, quizás no convenía abusar tanto.

7.4/10

Es durante ese momento, a mitad de disco, donde Bon Iver consigue los mejores minutos de 22, A Million. Entre la ya mencionada ’33 GOD’ y ‘666 ʇ’ todo fluye con maestría, pero la evolución caótica de ’21 M♢♢N WATER’ no consigue que se enderece del todo el ritmo, a pesar de intentarlo con canciones mucho más convencionales, como el acercamiento al soul en ‘8 (Circle)’ o la austera ‘____45_____’. Lo cierto es que no es hasta el final cuando Bon Iver consigue recuperar el timón con firmeza, con el acierto de cerrarlo todo con ‘00000 Million’. No sabríamos decir con certeza si lo vivido y oído en los últimos 35 minutos nos parece un ingenio o una ida de olla con momentos de desconcierto excesivo. Pero lo cierto es que Bon Iver ha conseguido atraernos lo suficiente como para, al menos en buena parte de las canciones que contiene 22, A Million, volver a él una y otra vez.

  • yo creo que se ha juntado demasiado con Kanye West. Buff, aunque se ven retazos de los buenos discos del pasado no termino de verle la gracia al disco. Me parece mucho más interesante el salto que ha dado Anohni pese a que con The Johnsons me gustaba mucho más.

    • dr.chou

      Es que, bajo mi punto de vista, el de Anohni es uno de los mejores discos de 2016.

  • Eothain

    Qué prontito lo habéis reseñado. Y qué astuto empezar la crítica hablando de notas: sabéis que nos acordamos de que ‘Bon Iver, Bon Iver’ acabó en el puesto 46 de vuestra lista de 2011 (hoy se habría quedado directamente fuera, ¿no?).
    La verdad es que yo tardé en entrar en la propuesta de Vernon. Quitando las obvias ‘Flume’ y ‘Skinny Love’, su debut me parecía demasiado despojado, un poco falto de elementos. Hoy lo tengo en mejor consideración aunque creo que no es un trabajo redondo. El segundo también necesitó de varias escuchas y una digestión lenta para que me acabara captando. Hoy creo que sigue siendo uno de los discos fundamentales de la década, no tanto por lo buenas que son las canciones sino porque es un ejemplo muy claro de cómo sonaba el tiempo en el que fue producido. De hecho, ‘For Emma, Forever Ago’ suena muy 2008, ‘Bon Iver’ suena totalmente 2011, y por lo que se deduce de los adelantos, ’22, A Million’, es puro 2016. Eso es algo muy a valorar de Vernos.
    De momento, sin haber escuchado este último disco, le tengo bastantes ganas. Los adelantos son estupendos

    • dr.chou

      Los adelantos son lo mejor del disco. Con diferencia. Algún otro ramalazo de genio. Y vamos, que el disco es muy bueno en general. Pero creo que perderá en la comparación con los otros dos, tanto ahora como dentro de una década.

  • paninaroh

    PURA MIERDA SEÑORES Y SEÑORAS ,por mucho que lo envolváis en palabrejas y darle vueltas al disquito es pura basura sonora, un coñazo de mucho cuidado insufrible, me acuerdo de pequeña que me decía mi madre ten cuidado con quién te juntas(pensaba yo que tengan cuidado los otros conmigo jajaja), pues Justin Vernon se ha juntado con el Kanye West y la ha cagado, por favor que le prohiban usar el Vocoder esas voces de ardilla con chinchetas en los huevos , no son de recibo para un señor que venía de dos discos anteriores preciosos, este 22 de los cojones es de un sopor insoportable, recomiendo su escucha con auriculares para constatar semejante ladrillada sonora……………7`4 jajajajaja de nota le ponéis, es para reirse, este año es uno de los peores de la historia musicalmente hablando, solo aparecen muermos y muermos y sopor este disco está en el triunvirato de los 3 + aburridos del año junto al del James Blake y el de Frank Ocean……………………..pues eso DEMENCIALMENTE MALO

    • carlos

      Y si mejor te matas?

  • Farid Mihaylovich León Celma

    No creo que sea lo mejor. Creo que es un poco pretencioso. . Un abuso del Vocoder. No creo que sea innovador debido a que personas como Imogen Heap ya habían experimentado de esta manera en el album Speak for yourself. Un abuso de Apps de Mac y de electrónica. El momento clave del disco viene en Circles, sin embargo no dura mucho, la canción es hermosa pero no tiene cohersión con las demás canciones del disco. Parece más un discurso en Vocoder de frases de vernon que otra cosa. Creo que hubo momentos que pudieron volverse geniales y no cuajaron como en 666 en done a mi gusto termina abusando de los efectos. Creo que S. Carey, su baterista lo está superando en lo que bon iver debió haber sido. La versión es de circles que tocó en vivo en el show de Jimmy Fallon es algo hermoso y no tan plano como lo que se escucha en el disco.
    Aunque bueno, que a los fans de los ácidos puede que les encante el viaje.
    No es tanto que el disco sea malo, sino que escuché lo que vernon venía haciendo en sus colaboraciones con Francis and the lights y la hermosura de rola que hizo con James Blake.
    No, esto no es lo mejor de Justin, creo que se pierde en pretenciones de algo que no es cuando lo que es es hemoso, recordemos a ese hombre que en su cabaña produjo un disco minimalista que todos hasta la fecha coreamos.
    Aunque bueno, pongo esto con un poco de miedo pues pienso que Bon Iver es una de esas bandas que sufren el mismo efecto de Radiohead: La tendencia de que los novofans defienden todo lo que hacen sin hacer un justo análisis. Por ejemplo creo que “A moon shaped pool” es uno de los peores trabajos de radiohead. Es lo más aburrido al menos. Creo que pas alo mismo acá. Y BUENO, LO DIGO CON DOLOR pues soy fan de radiohead desde 1994 cuando tenía yo 10 años.