El tamaño sí importa (XCIII): ‘On a Day Like This’, de Elbow

Una obra maestra que te libera del olvido

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Hubo un tiempo en el que los premios musicales tenían cierta importancia. Te presentabas a un concurso como Proyecto Demo y existía la posibilidad de que, si te iba bien, se hablase de ti lo suficiente como para poder hacer un pequeño camino de ruta por festivales, estirando el sueño naïve de que a lo mejor conseguías vivir de esto de verdad. Han proliferado ese tipo de concursos. Tanto, que ya ni sabemos el nombre de ninguno y, mucho menos, le prestamos atención. Como no merecen demasiado tiempo los resultados de los premios MIN o, incluso, de los Grammy (aunque estos últimos nos la sudan más porque nunca gana casi nadie que nos interese mínimamente, y no porque su importancia no sea de gran tonelaje).

Sin embargo, decía, hay otros que sí son decisivos. Tanto por el prestigio que atesoran, como porque llegan a tu vida en el momento exacto. En este caso, el prestigiosísimo Mercury Prize hizo parada en 2008 en Elbow, concretamente en su disco The Seldom Seen Kid (Polydor, 2008), en un momento en el que la banda se pensaba muy seriamente si tenía sentido seguir adelante con su carrera artística. Aquel galardón les dio el empujón de autoestima y confianza suficiente como para seguir creyendo y, aunque jamás han vuelto a aquellos niveles de delicia art-rock y composiciones barrocas, Guy Garvey y compañía sí han podido, gracias a aquel Mercury, capitalizar con todo esto.

The Seldom Seen Kid llega en plena efervescencia de absolutamente nada. En una época en la que la propuesta de Elbow era absolutamente anacrónica (si es que hubo alguna en la que no lo fuera). No tenían unas composiciones que pudiesen enganchar por su inmediatez, no tenían demasiado carisma, ni siquiera una apariencia en absoluto llamativa. Con todo, habían conseguido gran éxito en 2003 con Cast of Thousands (V2 Records, 2003), un disco que les había hecho gozar de cierto éxito de público, y que les sirvió para alcanzar un caché considerable, meterse en unas cuantas bandas sonoras de relumbrón y empezar a conquistarnos a muchos que, de pura casualidad, nos los encontrábamos por ahí en directo. Pero todo parecía venirse abajo tras un Leaders of the Free World (V2, 2005) de prestaciones mucho más modestas.

Así pues, en 2008, y tras llegar a una casa tan poderosa como Polydor, parecía que era el momento de aprovechar este último cartucho, o dejarlo para siempre. Y la suerte, además de las musas, sonrió enormemente. The Seldom Seen Kid contenía varias joyas de mucho peso, entre las que siempre destacaron ‘Grounds for Divorce’, ‘The Loneliness of a Tower Crane Driver’, pero principalmente una orquestal ‘On a Day Like This’ que hace mucho venía mereciendo un hueco en esta sección. Un corte ciertamente alejado del discurso habitual de los de Ramsbottom. Con muchos más arreglos de cuerda (no en vano era interpretada a menudo en directo acompañada de numerosa sección de viento), más grandilocuente y señorial, y con discurso enormemente luminoso. Una auténtica preciosidad que vive en crescendo.

Throw those curtains wide! One day like this a year’d see me right
Throw those curtains wide! One day like this a year’d we’ll sing it right