Fasenuova + Los Manises en concierto en Alicante (Ocho y Medio, 20-10-2016)

Noche manisera y oscura, ecléctica

fasenuova

Pocas formas hay mejores de afrontar un fin de semana que empezar por un concierto de jueves. Madrugar y dormir poco es para los valientes, para la gente válida. Máxime si se trata de un concierto. Y si en él va a tocar uno de los proyectos electrónicos españoles más interesantes y de mayor relevancia de los últimos años: Fasenuova. Su interpretación geométrica y oscura de la corriente de sintetizadores de los ochenta siempre los hace excitantes en directo, y si vienen con uno de los mejores discos patrios del año como es el caso de Aullidos Metálicos (Humo, 2016), pues mejor no faltar a la cita. Como teloneros, los ilicitanos Los Manises, proyecto nuevo de dos miembros de lo que un día fue Sarabix.

Ellos fueron los encargados de empezar a caldear el ambiente con ese curioso cruce entre rock experimental a lo Za! con ritmos convulsos y ramalazos indierockers a la hora de meter cierta distorsión. Armadas de una guitarra, un bajo y un cacharro vintage para emitir la percusión y otras bases, presentaron la música que tienen hasta ahora en su bandcamp. Quizá con los nervios de tocar antes de unos pesos pesados, una vez subieron al escenario, y con la complicidad de sus seguidores, en las primeras filas, todo desapareció y crearon una divertida atmósfera de intervención con el público. All right! Aunque aún tienen un largo camino por recorrer para definir mejor su proyecto puesto que algunas canciones aún suenan algo más asépticas en directo creando cierta sensación de monotonía, mientras que otras funcionan estupendamente, como es el caso de ‘¼ & ½‘ y esa historia mundana historia con el carnicero. Ahí sonaban más intensos y desfogados, sin duda el camino más interesante a seguir después de lo visto en su directo. Un proyecto interesante que habrá que seguir.

source-2

Acto seguido, y teniendo en cuenta los horarios —sobre todo de cara a los vecinos—, poco tardó en empezar la actuación más esperada de la noche, la de los asturianos Fasenuova y su nuevo álbum. Una sala que tras el descanso fue llenándose para empezar a ver cómo Ernesto Avelino se desgañitaba sobre el escenario mientras Roberto Lobo retorcía sonidos a través de su Korg impasible, como si su compañero no se estuviera dejando la piel. Es una de las características de la puesta en escena del dúo, mientras que uno está concentrado principalmente con la parte estrictamente sonora, el otro se convierte y empieza a gritar, a desgarrarse como lo hacen varias de sus canciones. Ya sea por dentro o por fuera. Porque si Aullidos Metálicos tiene algo, es precisamente esa paradójica angustia, bonita en temas más calmados y sentidos como ‘Carretera Fluorescente‘ y furiosa en cortes como ‘Siempre Siempre‘.

source

Mientras iban repasando ese último disco y algún tema también de Salsa de Cuervo (Discos Humeantes, 2013), al fondo algún grupo de gente —quizá también conocidos como los P.I.— no paraban de hablar, la clásica falta de respeto que además es más notoria en salas pequeñas como la del 8 y Medio. No sólo influyó eso, sino el propio sonido de la sala, que estaba bajo, quizá demasiado. Tanto para Los Manises como para Fasenuova. Por las características de su música, deberían haber impedido que pudiéramos hablar con total normalidad durante sus actuaciones. De nuevo el efecto de los vecinos y las posibles quejas asomaba otra vez, de hecho la actuación de los segundos apenas duró tres cuartos de hora. Escaso, claro. Pero bueno, al final uno se sugestiona con los cristales de cobalto de Fasenuova, y la oscuridad e introspección de su música no sólo te deja en babia, a pesar de la falta de potencia, sino que en alguna incluso toca bailar perfectamente por los espasmos que el cuerpo te pide gracias a algunos loops magníficos. Así que como siempre, parcos en palabras, pero sobrados de actitud a la hora de interpretar sus temas en directo. Y eso es lo importante. Lo de los vecinos ya tal, pero mejor ponerse a disfrutar de las propuestas musicales interesantes que llegan a la provincia.

Fotos y gifs | Alejandro Amorós

Me gusta el chunda-chunda.