Mono – Requiem for Hell

El sota, caballo, rey termina haciendo mella.

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A los japoneses Mono ya les tenemos todos cogida la medida. Y al que no porque haya llegado un poco más tarde, basta con que conozca un poco los preceptos y ejes sobre los que se sustenta el post-rock y se podrá hacer bastante a la idea. El caso es que el cuarteto no ha sido precisamente sinónimo de innovación en un género con ya muy poco margen de maniobra, pero sabían compensarlo por esa conmovedora emotividad, esa exquisitez en el desarrollo de sus piezas y por sus mares de guitarras envolventes y espectaculares. Pero cuando uno se pasa casi toda su carrera recorriendo sus propias cuatro esquinas, lo más probable es que vaya cayendo gente por el camino.

6/10

Hasta ahora yo no pensaba bajarme del barco, pero un disco como Requiem for Hell (Pelagic, 2016) me hace replantearmelo. ¿Estamos ante un mal trabajo de los japoneses? No, no llega a tanto, pero sí que está claramente menos inspirado y las emociones que despierta ya no son tan vivaces como en el pasado, incluso en el más reciente. Cierto es que se respira cierto aroma diferente en el planteamiento, pero todo sigue sonando a puro post-rock y a clásico Mono. Y cuando uno se abona de esa manera al sota, caballo y rey, al final este acaba haciendo mella en la inspiración, llegando a notarse más tarde o más temprano. Ha sucedido aquí, en un disco que no se me ocurriría recomendar como escucha para aquel que quiera meterse en el rico universo de este grupo. Y la historia del género nos ha mostrado bastantes veces que una vez llegan discos así es bastante complicado remontar. No imposible, pero eso tocará verlo en el futuro.