The Avalanches – Wildflower

Esperadísimo regreso que sabe bien, pero no lo suficiente (aunque ya tal para los más seguidores)

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Quince años después, un sonado —y escueto— directo en el Primavera Sound del que se esperaba más y por fin un segundo disco, pudimos volver a escuchar música nueva de los australianos The Avalanches. Un momento que parecía que nunca iba a llegar y que causó su lógica emoción cuando se confirmó. Ese Since I Left You (Modular Recordings, 2000) era una obra casi perfecta. Dieciséis años después, ahí es nada, llega a nuestras casas Wildflower (Modular Recordings, Astralwerks, 2016), la continuación de aquél trabajo que contenía canciones para dejar en bucle toda una vida.

Un álbum que llega bajo la misma premisa, chorrocientos mil samples que construyen canciones y mediante las cuales van tocando diferentes géneros. Unos ejes básicos que vertebraban aquél mítico disco y que se esperaba que llegaran a este ansiado segundo largo. Y desde luego, sobre todo al inicio de Wildflower, parece que todo va a ir sobre ruedas, sobre todo a raíz de ese precioso y señorial ‘Because I’m Me‘ que apunta muy alto. Sin embargo, la realidad no es todo lo ideal que desearíamos. Ni The Avalanches han vuelto con un trabajo que nos vaya a dejar embelesados hasta las trancas, ni es un trabajo por el que toque rasgarse las vestiduras.

Sigue siendo un buen recorrido por los cánones que ya nos enseñaron hace más de quince años: flirteos con el hip hop, mucha música de baile, sonidos muy retro y alguna que otra perlita que te alegra el día por muy jodido que estés. Sin embargo, el resultado global no es la obra abrumadora que un día edificaron. Y no pasa nada. Es un regreso más que digno, pero simplemente, la frescura y sorpresa que exhibieron entonces no está aquí. No es culpa suya, o al menos en parte. Durante dos décadas han pasado muchas cosas. Si bien en su momento pegaron fuerte porque eran casi los primeros —con permiso de Dj Shadow—, bastante tiempo después nos hemos encontrado con otras señoras obras de sampledelia impresionantes, como el nuevo testamento sample que nos ofreció Oneohtrix Point Never con R Plus Seven (Warp, 2013). También tenemos, en menor medida, trabajos de gente como Eric Copeland y el fenómeno de la ola vaporwave.

La vuelta al ruedo quince años después y sin sorpresas

En ese contexto, The Avalanches se mantienen en su fórmula, ahora ya nada nuevo, pero que sigue siendo útil para componer notables canciones. Sin embargo, ni en global funcionan tan bien como en su debut ni la capacidad de sorpresa sigue vigente. En veinte años la tecnología en la electrónica cambia mucho. No nos engañemos, Wildflower es un buen álbum, pero el contexto en 2016 no es el mismo que en el año 2000. Como ejercicio de melancolía y de joder-qué-ganas-tenía-de-Avalanches funciona genial. Es prácticamente una continuación de Since I Left You. Mismos patrones, misma idiosincrasia y ningún giro de guión inesperado.

7.3/10

Pero claro, si nos atenemos a la parte técnica, a los sampleos; impecables, ahí no hay duda. La propia ‘Because I’m Me’ es un compendio de música de cinco décadas diferentes y con unos vocales de los 50s. Échale un poco de hip hop, funk y et voilà. Generalmente las mezclas más locas que se te ocurrirían son las que crean las exquisiteces que tiene este disco, como ‘If I Was a Folkstar‘, donde se cruza gente tan semejante como Queens of the Stone Age con los Beach Boys. Entre tanto, canciones con menos punch y un sonido menos urbano si lo comparamos con su antecesor, aunque quienes disfrutan con sonidos más amables y livianos —como anuncia la portada—, aquí tienen su lugar. El álbum fluye con esa delicadeza y elegancia y entre tanto con algún hit como ‘Frankie Sinatra‘, aunque una de las joyas imperdibles es la sutileza de ‘Harmony‘. De eso va este disco, de más sutilezas y un sonido menos grave, al contrario que aquello de hace 15 años. Con un par de temas que casi se acercan a las grandes perlas por las que se les recuerda. Aunque son cosas del tiempo, imagino; la inspiración no viene siempre igual —ellos han tardado tiempo en recuperarla—, pero qué duda cabe que Wildflower tiene buenos temas, genialidad en los rebuscados sampleos y un listón —y expectativas— demasiado alto por superar. Pero es un disco de notable.

Me gusta el chunda-chunda.

  • Eothain

    Esperaba una crítica algo menos desganada de este disco, pero quizás es que tampoco os ha despertado mucha inspiración para escribir sobre él. Personalmente creo que es un trabajo exquisito de selección y montaje de piezas, sin tirar de samples obvios, manteniendo la identidad del grupo y adaptando un poco el sonido a los tiempos. El problema es que todo lo gordo se concentra en la primera mitad, y la segunda se hace larga si no se tiene puesta de fondo

    • Bueno, que la reseña haya salido tan tarde es ya una muestra de que el disco tampoco nos ha parecido una maravilla. De ahí que puede que te parezca algo ‘desganada’. Nunca han tirado de samples obvios, y sí, la selección es exquisita, como siempre. Pero como bien dices, en conjunto no acaba de funcionar tan bien como el debut.