Datach’i – System

Pocas cosas de IDM mejores que esta escucharás este año

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No es que sea difícil, seguramente sea imposible, no pensar en ciertos nombres cuando escuchas algunos trabajos en determinados estilos de la electrónica. Sobre todo cuando son relativamente ‘jóvenes’, al menos en comparación con géneros más longevos como el blues o el folk. Hablamos de la IDM, un estilo que nació con unos patrones tan marcados, al menos en su forma más ortodoxa —la simbiosis con otros géneros sigue siendo la forma en que avanzan esta y otras ramas de la música—, que resulta complicado no pensar en varios referentes que hace un par de décadas estaban moldeándolo todo. Así pues, al escuchar System (Timesig, 2016), el nuevo trabajo del neoyorkino Datach’i, pasará eso por vuestras cabezas.

Otro gran disco íntegro con sintetizador modular

Y es algo por lo que no habría que preocuparse, al fin y al cabo, no romper moldes en un género a priori relativamente encorsetado, es normal. El quid de la cuestión es cómo se ejecuta y cómo se manipulan todas las estructuras sonoras que hacen de él ese estilo que lo mismo puede machacarte a base de breaks que generar una atmósfera preciosa. En el caso del productor norteamericano, durante su trayectoria no sólo ha estado apelando a la IDM, de hecho este es su trabajo más ortodoxo en ese ámbito. Antes estuvo con breakcore salvaje, los sonidos rotos del glitch y el flashcore, aún más salvaje y frenético que el breakcore. De hecho, sus últimos largos, hace diez años justamente, tiraban por esos caminos.

Ahora que ha debutado en el sello de Venetian Snares, combina ese breakcore con las ambientaciones y contorsiones propias de la IDM, lo que nos lleva a un disco bastante versátil en el que Datach’i tiene temas que parecen sacados del Selected Ambient Works II (Warp, 1994), como es el caso del tema que abre el trabajo, ‘In The Field With Brian‘ o pequeñas secciones de menos de dos minutos como ‘Ring Worm‘. Y no sólo la faceta más escapista del irlandés es la que se asoma a este trabajo, también hay producciones propias de AFX y su acid en cortes que lo interpretan muy bien, como el caso de ‘Grabbed With Claws‘.

Ortodoxia IDM: sí, creo

En su acercamiento más puro y ortodoxo a la IDM, como es lógico, el LP rezuma olor a clásicos, toca algo de los Boards of Canada con efectos comatosos del ‘Everything You Do is a Balloon‘ (‘122112‘), lo cual es también una muestra de su talento. Lograr esas reminiscencias dentro de la IDM no es fácil, y prácticamente en todos los temas mencionados, Joseph Fraioli consigue evocar sus mismas sensaciones. Es decir, es un álbum notable no porque se parezca a X o Y, puesto que podría tener tufillo a plagio cómodo, sino porque es bueno por lo mismo que aquellos lo fueron —quitando, claro, su elemento seminal—. Además, Fraioli siempre ha sido de producciones bastante quirúrgicas, esculpidas con precisión, huyendo de composiciones facilonas que salen con el automático puesto para apelar al efectismo.

8.2/10

Es capaz de dominar esas partes más atmosféricas que te imbuyen en su música y jalona magistralmente detalles secundarios en las diferentes capas con las que compone sus temas. Todas esas aristas generan un cuadro de bella factura que tiene su culminación al final del álbum, en una canción tan bárbara como ‘Waveguiding‘. Combina muy bien esa niebla de fondo que te manipula emocionalmente con retorcimientos glitch y esos sonidos que van en todas direcciones de fondo. Una forma perfecta de finalizar un disco bastante completo por parte de un artista que no hará mucho ruido este año, como no lo ha hecho nunca —aunque no es casualidad que haya publicado en los sellos de Paradinas o Venetian Snares—, pero que se ha sacado de la chistera esta obra notabilísima, puramente analógica y muy disfrutable para los parroquianos de la IDM. Una vuelta por todo lo alto diez años después.

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