Deathspell Omega – The Synarchy of Molten Bones

Cuatro años después, siguen siendo los amos.

the-synarchy-of-molten-bones

Cuatro años pueden parecer pocos o una eternidad, todo depende del contexto. En bandas de cierta entidad, que pueden calificarse como establecidas dentro del mainstream, cuatro años parecen un periodo bastante lógico entre discos si además hacen giras extensas de por medio. Para bandas de perfil más discreto y underground, cuatro años pueden significar salirse de plano y perder la relevancia adquirida. Y en un género en continua expansión como está siendo el black metal, cuatro años pueden ser la tumba.

No obstante, Deathspell Omega han regresado tras cuatro años desde su última referencia, el EP Drought (Season of Mist, 2012), y hasta seis años desde su último LP, Paracletus (Season fo Mist, 2010), y el universo metal no les ha perdido de vista. Es más, su regreso ha sido bastante celebrado antes incluso de poder escuchar su nuevo material, lo cual para ellos supone una buena noticia, dado que no han perdido mucha relevancia, pero también una presión añadida para poder realizar un trabajo que esté a la altura de su elevado listón.

Deathspell Omega al más puro estilo Deathspell Omega

Afortunadamente para nosotros, los franceses no se han desgastado en este periodo de descanso y su particular black metal experimental y disonante está tan afilado como siempre. The Synarchy of Molten Bones (Season of Mist, 2016) puede pecar de ser algo continuista con su estilo, pero como regreso, aunque corto -cuatro temas que no llegan a la media hora de duración-, es sólido como una roca y deslumbrante como es habitual en ellos. Puro Deathspell Omega de principio a fin.

Su particular black metal experimental y disonante está tan afilado como siempre

Ellos mismos anuncian su llegada a lo grande, con el estruendo y trompetas que dan comienzo al tema homónimo al disco para dar luego paso a una marea de instrumentos diabólicos y enfervorecidos. La pegada y la fuerza que despliegan es avasalladora, descomunal, brillando de inicio a fin con su asombrosa fiereza compositiva, sus encendidos riffs y su potencia elevada al cubo.

Mención especial merecen también los tremendos diez minutos de ‘Onward where Most with Ravin I may meet’, que no se hacen largos ni estomagantes ni por un segundo, fluyendo entre sus partes con mucha naturalidad y mostrando una frescura sublime, y el enfurecido enjambre de guitarras que protagonizan ‘Internecine Iatrogenesis’, el tema de cierre. Quizá la menos inspirada de las cuatro sea ‘Famished for Breath’, pero su nivel no es decepcionante ni por asomo, ojo.

8.2/10

Resulta altamente meritorio que, tras un periodo de tiempo tan prolongado, Deathspell Omega hayan vuelto mostrándose tan feroces e inspirados como siempre y, sobre todo, manteniendo un alto grado de relevancia. Con The Synarchy of Molten Bones dan un golpe sobre la mesa en el black metal actual, mostrando que tienen todavía muchas cosas que decir y que no están ni mínimamente dispuestos a renunciar a la élite del underground. Nosotros, por supuesto, les aplaudimos enormemente por ello.

  • Alarch

    Otro gran disco de una de las mejores bandas de metal extremo de los últimos tiempos. Me apasiona cómo sacan expresividad y belleza de ese caos. Caos aparente, porque las composiciones de Deathspell Omega son una pasada por lo cuidadas que están.

    Sí es cierto que tras tanto tiempo, podíamos esperar un poco más de evolución en este disco, y que contiene momentos puntuales menos inspirados de lo habitual en ellos… Tampoco está al nivel del Paracletus (pero es que Paracletus era una obra prácticamente perfecta)… pero nada de eso quita que The Synarchy of Molten Bones sea todo un despliegue de oscuridad y fuerza convertidas en canciones, en música original, estimulante y evocadora.