The Men – Devil Music

The Men petándolo como sólo saben hacer The Men.

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“Para que quede claro, no estamos ‘volviendo’ a nada. Seguimos una trayectoria recta, como siempre (Rich Samis)”.

Resulta complicado no arquear una ceja al leer estas declaraciones tras escuchar Devil Music (Sacred Bones, 2016), un nuevo trabajo que no dibuja una línea que se pueda considerar mínimamente continuista con el glorioso Tomorrow’s Hits (Sacred Bones, 2014) y sí parece trazar una conexión con el sonido más ruidista de discos como Leave Home (Sacred Bones, 2011) con el que también llegan a marcar diferencias. Así que caben dos posibilidades: que la trayectoria recta de la que nos habla Rich Ramis se trata más de una huida hacia adelante o, como podría considerarse habitual con una banda así, nos la están colando.

Lo que sí es seguro que se puede extraer de este nuevo disco de The Men es, como ellos mismos afirman en la misma entrevista de la que sale la cita que corona este texto, que estamos ante una banda que ha apretado el botón de reiniciar. Otra vez. The Men es una banda que ha hecho de la reinvención su constante, su seña de identidad, marcando una evolución continua a un ritmo casi endiablado: entre 2010 y 2014 no ha habido año que no hubiera disco nuevo suyo (con su correspondiente cambio en el sonido, más o menos pronunciado).

Demencial.

The Men de jarana en la casa de The Stooges

Una actividad semejante unida a la constante necesidad de volver a darle vueltas a su propia rueda, aún teniendo en cuenta los espectaculares resultados que les propició, termina siendo extenuante hasta para ellos. Por eso mismo 2015 ha sido su necesario año de descanso para retomar fuerzas y reflexionar sobre su próximo movimiento. 2016 es el año de su respuesta, que no ha sido otra que un giro de timón radical con respecto a su anterior álbum. Exceptuando una ‘Gun’ con carácter más reposado de aquel disco, Devil Music se plantea como una respuesta más extrema al que muchos ya catalogaban como su álbum de madurez -madurez buena, juvenil, nada de bajones nostálgicos-.

Devil Music se plantea como una respuesta más extrema al que muchos ya catalogaban como su álbum de madurez

La vena más reactiva y descontrolada de The Men late con más fuerza, recuperando su espíritu más atolondrado, ruidoso y jaranesco pero sin sonar a recuerdo de sí mismos y a -ugh- nostalgia. La referencia sonora más clara de este disco sería una noche de borrachera y diversión con The Stooges circa Fun House (Elektra, 1970). No obstante, el grupo no pierde en ningún momento las riendas del sonido para acabar siendo unos revivalistas setenteros más, sino que la esencia de sus canciones y su estilo se mantiene intacto. Aún con los cambios que presenta el disco, seguimos escuchando a The Men.

Cojamos mismamente ‘Crime’, una de las candidatas a jitazo supremo de 2016, y cómo desde la ruidera garagera y la velocidad te clavan un tema tan deliciosamente pop. Puro The Men. Pero la clave en estos temas reside en cómo son capaces de volarte la cabeza a base de locura y guitarreo. En ese sentido, piezas ‘Ridin’ On’ o ‘Lion’s Den’ son una cosa inmensa, un desparrame. También se lucen en el término medio de ambos extremos, como muestra la inicial ‘Dreamer’, o colando a la perfección elementos del pasado como el saxomofón saxofón en ‘Patterns’ o, sobre todo, ‘Hit the Ground’. Por último hay que hacer mención a esa animalada que es ‘Fire’, cerrando por todo lo alto de igual manera que hacía ‘Supermoon’ en New Moon (Sacred Bones, 2013).

8.8/10

Cierto es que a los que les encantó el toque más maduro y delicioso de Tomorrow’s Hits lo más probable es que este disco les sepa a poco. Sin embargo, si lo que te fascinó de aquel disco -o de la carrera de The Men– son los temas de espíritu juvenil que te peinan para atrás y la sensación de que no paran de llegar jitazos conforme doblas la esquina, entonces vas a encontrar mucho disfrute con Devil Music. Ahora mismo, el único disco que se me ocurre que pueda igualar el desenfreno de locura y diversión que despliega este es el Nonagon Infinity (ATO, 2016) de King Gizzard & The Lizard Wizard. No es moco de pavo. Ojalá el disco del año próximo les salga igual de fresco y bestial.

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  • Kharmatastiko

    GOTY

  • fredderes

    Lo he cogido por banda, por probar a ver que tal, porque a mi estos tíos nunca me habían hecho mucha gracia (los conocía de New Moon p’alante y The Meh) pero esto me ha pillado a contrapie. Qué volada de disco, me está encantando.

  • carlos

    Otro discazo más.