<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom">

	<channel>
		<title>Magazine - criticas</title>
		<link>http://www.hipersonica.com</link>
		<description>
Blog sobre música actual. Críticas, vídeos, conciertos y las mejores canciones.		</description>
		<pubDate>2013-05-25 13:22:33</pubDate>

		<generator>http://www.hipersonica.com</generator>
                    <item>
      <title><![CDATA[Savages - Silence Yourself: cuando el post-punk se vuelve inflamable]]></title>
      <link>http://www.hipersonica.com/criticas/savages-silence-yourself-inflamando-el-post-punk-para-alejarse-de-el</link>
      <guid>http://www.hipersonica.com/criticas/savages-silence-yourself-inflamando-el-post-punk-para-alejarse-de-el</guid>
      <pubDate>Thu, 23 May 2013 11:00:45 +0000</pubDate>

      <author>Ferraia</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img alt="Savages" src="http://img.hipersonica.com/2013/05/650_1000_Savages-Silence-Yourself.jpg" class="centro" /></p>

	<p>Como cada año, los grupos debutantes aspirantes a hypes ponen las cartas sobre la mesa para ver si tal calificativo es merecido. Uno de esos casos de los que se está hablando últimamente y que ha tenido bastante eco a nivel internacional es el de las <strong>Savages</strong>, que desde Londres vienen con un post-punk regio, imprimido con actitud y agresividad. En <strong>Silence Yourself</strong>, su debut, demuestran que su principal virtud es no aferrarse a los estándares de dicho género, por lo que es un álbum más interesante que otros que vienen ungidos en la misma etiqueta.</p>

<h2>Silence Yourself no es otro simple ejercicio de joydivisionismo</h2> 

	<p><center><iframe src="https://embed.spotify.com/?uri=spotify:track:1jJE6kIho33FcUZMyxz58m" width="300" height="380" frameborder="0" allowtransparency="true"></iframe></center></p>

	<p>Después de la tanda de grupos de este 2013 del post-post-post punk que hemos bautizado en Hipersónica, ahora llega otro de esos conjuntos con ganas de aplicar su pincelada a un género a priori tan simple pero con gran amplitud de miras a la hora de interpretarlo, tanto como las emociones que es capaz de transmitir por esas características que tanto marcaron a finales de los setenta y durante gran parte de los ochenta.</p>

	<p>Las Savages vienen escudadas bajo el sello Matador, que es garantía de calidad y que meses atrás también se encargó de editar el segundo álbum de <a href="http://www.hipersonica.com/criticas/iceage-you-re-nothing-golpes-secos-y-actitud-para-sobrevivir-al-post-punk-de-siempre">Iceage</a>, uno de esos grupos que aplican la rama punketa dentro del post-punk. Pero ellas no explotan esa vena más hooliganista, sino que mantienen cierto descaro y agresividad pero sin ser muy violentas, salvo en alguna excepción. En sus reminiscencias más claras, las podemos relacionar con los paisajes góticos y art-punkeros de <strong>Siouxsie &amp; The Banshees</strong> y con la actitud de <strong>Sleater-Kinney</strong>. </p>

	<p>Presentadas de esta forma, no se puede negar que tengan buena pinta. Y es algo que se puede decir bien claro a posteriori, ya que en un principio, con los diferentes singles de avance y viendo ya cómo se movía la vocalista, Jehnny Beth, en el vídeo de <a href="http://www.hipersonica.com/adelantos-y-mp3/las-savages-nos-dejan-escuchar-shut-up-otro-nuevo-tema-en-el-que-toca-bailar-a-lo-ian-curtis">Shut Up</a>, parecía que iban a caer en un plano joydivisionismo. Pero no, Silence Yourself esconde bastantes más matices y registros de los que se podían intuir con los singles. Aunque partan desde los cimientos de grupos clásicos del género, han construido un sonido propio en el que desarrollan su personalidad, reivindicando el papel de la mujer en las relaciones sociales.</p>

<h2>Orden de alejamiento para las fórmulas trilladas</h2> 

	<p><strong>Silence Yourself</strong> empieza con una insultante naturalidad, mostrando sus armas desde el principio. Aquí no vas a encontrar un autocomplaciente disco en el que utilizar un sintetizador y rascar un poco los trastes del bajo para salir del paso. Aquí vas a tener un álbum bastante completo que apenas decae durante su transcurso. En él notarás las erosiones que producen las distorsiones, ofensivas líneas de bajo y a una vocalista que dolida o enseñando los dientes, te apalea agresivamente.</p>

	<p><center><iframe src="https://embed.spotify.com/?uri=spotify:track:4OBM2rZSQZas2DfBeWkIla" width="300" height="380" frameborder="0" allowtransparency="true"></iframe></center></p>

	<p>Si <strong>The Organ</strong> eran un grupo con toques melancólicos de lamerse las heridas, Savages te van a mandar a la mierda a la primera de cambio, como avisan con la cortante &#8216;Shut Up&#8217;, el tema que abre el disco y uno de los que utilizaron como presentación. En ella se pasean por los modales instrumentales de Joy Division, aunque no es la tónica del disco. Pronto se puede comprobar cuando se van sucediendo cortes como &#8216;I Am Here&#8217; o &#8216;Citys Full&#8217;, eligiendo un camino más kamikaze y frenético. Esa crudeza recuerda a la que Interpol no le sacó su máximo rendimiento, y que tan bien funcionaba con <a href="http://www.youtube.com/watch?v=CJNd2kKmnH0">Roland</a>. </p>

	<p>Más allá de la íntima relación que guardan la batería y el bajo postpunkistas en el esqueleto musical, los cambios de ritmo, las estridencias sonoras y la tensión acumulada en las canciones, alejan al grupo del acomodamiento en los ambientes opresivos para acercarse a un rock inflamable y con mucho cuerpo como el de la ostentosa &#8216;She Will&#8217;, o la punkarra y explosiva &#8216;Hit Me&#8217; (hola<strong> Yeah Yeah Yeahs</strong> del Fever To Tell), donde todo el conglomerado instrumental se da cita para crear un ring en el que sólo te llegan golpes desde todas partes. </p>

	<p>A las posibles comparaciones para detractores del tipo &#8220;suenan demasiado a&#8221; las dejamos aparcadas, porque han sabido captar las cualidades de varios clásicos para llevarlas a su terreno y sorprender con un álbum completo y que apenas baja el nivel, exceptuando la innecesaria &#8216;Dead Nature&#8217;. Así lo atestiguan los medios tiempos sobrios a lo Siouxsie &amp; The Banshees en &#8216;Strife&#8217;, manteniendo el nervio y elevando el tono ligeramente para que no bajes la guardia y los arrebatos post-dramatismo de Sleater-Kinney en &#8216;Marshal Dear&#8217;.</p>

	<p><center><iframe src="https://embed.spotify.com/?uri=spotify:track:1GRminqAAGshlfQTBlwYJ3" width="300" height="380" frameborder="0" allowtransparency="true"></iframe></center></p>

	<p><img alt="Savages" src="http://img.hipersonica.com/2013/05/650_1000_nota-savages-1.jpg" class="derecha" />En su debut, las <strong>Savages</strong> entran como un elefante en una cacharrería, dando varios guantazos de personalidad gracias a sus cameos en los difusos límites que hay entre el post-punk y postulados más art-punk e incluso de rock gótico, logrando unas horquillas bastante más amplias en las que desarrollar la creatividad y no quedarse aferrado en teclado-bajo-batería.<strong> Silence Yourself</strong> es un álbum regular y muy intenso, con algún leve traspiés pero al que le vas a dar bastantes vueltas en las próximas fechas. Porque las Savages ponen los puntos sobre las íes y no se andan con tibiezas: dramatismo, tensión, distorsión y mamporro.</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[The Blackwater Fever - The Depths: lo tienes o no lo tienes ]]></title>
      <link>http://www.hipersonica.com/criticas/the-blackwater-fever-the-depths-lo-tienes-o-no-lo-tienes</link>
      <guid>http://www.hipersonica.com/criticas/the-blackwater-fever-the-depths-lo-tienes-o-no-lo-tienes</guid>
      <pubDate>Thu, 23 May 2013 08:00:45 +0000</pubDate>

      <author>Cronopio</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img alt="The-Blackwater-Fever-The-Depths" src="http://img.hipersonica.com/2013/05/blackwater.jpg" class="centro" /><blockquote>Groove: 1. &#8220;Sensación&#8221;, rítmicamente expansiva, o el sentido de &#8220;swing&#8221; creado por la interacción de la música interpretada por la sección rítmica de una banda. 2. &#8220;Comprensión del patrón rítmico&#8221;, o un &#8220;sentimiento&#8221;, y &#8220;una sensación intuitiva&#8221; de un &#8220;ciclo en movimiento&#8221;, que surge a partir de &#8220;patrones rítmicos cuidadosamente dispuestos&#8221;, que ponen en movimiento al oyente.</blockquote></p>

	<p>Aunque el término groove generalmente se asocie a estilos como el Funk o el Jazz por su fuerte vertiente &#8216;bailable&#8217;, el dramatismo y oscuridad del blues no son ajenos a esa sensación que hace que nuestro cuerpo se mueva al son de la música que estamos escuchando. Evidentemente es mucho más complicado en un terreno como el Blues que los ritmos pausados, las voces desgarradas y las historias de perdedores hagan que, inconscientemente, nuestros pies se muevan y nos den ganas de levantarnos del sofá. Sin embargo, cuando el blues aparece en la cocktelera acompañado de ingredientes como el Garage más psicodélico y de actitudes como la de los australianos <strong>The Blackwater Fever</strong>, es imposible que no nos mezcamos al son de su música, que no nos imaginemos bailando sus temas en esos clubes de mala muerte a los que tanto nos gusta ir pero los que nunca frecuentamos. Bourbon es el líquido elemento y el humo del tabaco la atmósfera que respiramos. Y <strong>The Depths</strong> la excusa perfecta para sumergirnos en este opresivo y estimulante ambiente.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>De todos modos, cuando hablo de bailar no me refiero a esas danzas en las que coreografías, cada vez más estúpidas, y movimientos pélvicos son el eje del ritual, sino a las respuestas a estados de trance hipnótico a los que determinados sonidos pesados, lúgubres y opresivos nos someten. No estoy hablando de cuando nos movemos voluntariamente al ritmo de una música festiva, sino a los rítmicos actos reflejos con los que nuestros cuerpos se mecen ante embriagamiento de la psicodelia y la teatralidad o &#8216;broodiness&#8217; (no tenemos palabra homóloga en la lengua de Cervantes) de determinados intérpretes en áreas como el Blues-Rock, donde no bailamos, sino que nos contoneamos a pesar de que lo que escuchamos es la melodía del perdedor. No se trata de moverse porque sí, si no hacerlo con algo con lo que conectemos, y es ahí, donde el magnetismo de la melodía del perdedor puede con todo.</p>

<h2>El blues que viene del Índico</h2>

	<p>Quizás por el hecho de proceder de la tropical Brisbane es que <strong>Shane Hicks</strong> y cía optaron por utilizar a una complicación de una enfermedad propia de climas cálidos y húmedos como es la malaria como un nombre que, a pesar de estar irremediablemente alejado de lo que musicalmente nos ofrecen, sí que ejemplifica en parte la negatividad envolvente de la atmósfera que es imprescindible para transitar los terrenos que recorren.</p>

	<p><iframe width="650" height="405" src="http://www.youtube.com/embed/MtZSx6yWmbg" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>

	<p>Tras un inicio en el que <strong>The Blackwater Fever</strong> eran solamente un dúo recordando tanto por estructura como por sonido a unos tal <strong>The White Stripes</strong> o, a sus compañeros de gira actualmente, <strong>The Black Keys</strong>, la adición de <strong>Jed A. Walters</strong> al bajo y órgano ha dado una nueva dimensión al sonido de la banda, la cual ha crecido y se ha alejado del Blues y el Garage más esquemático para abrazar la psicodelia y, sobre todo, un sonido que entronca en actitud con aquello que se gestó en Seattle en la década de los 90.</p>

<h2>El Blues y el Grunge estaban condenados a encontrarse</h2>

	<p>Y es que es esta combinación entre un sonido tan clásico como el Blues Rock más psicodélico y el espíritu nihilista del Grunge donde se encuentra el principal acierto de un álbum como de <strong>The Depths</strong>. Probablemente a sabiendas de que el Blues vive momentos de creciente popularidad (aunque nunca se pueden lanzar las campanas al vuelo cuando hablamos de un género maldito), y precisamente con intención de enfatizar en todo lo que el Blues significa, <strong>The Blackwater Fever</strong> han apostado en su tercer disco por el espíritu de los años noventa para crear una fórmula que sorprende que nadie haya utilizado antes, o al menos, que nadie haya acudido a ella de forma tan efectiva.</p>

	<p><iframe width="400" height="100" style="position: relative; display: block; width: 400px; height: 100px;" src="http://bandcamp.com/EmbeddedPlayer/v=2/track=2006686598/size=venti/bgcol=FFFFFF/linkcol=4285BB/" allowtransparency="true" frameborder="0"><a href="http://theblackwaterfever.bandcamp.com/track/end-of-time">End Of Time by The Blackwater Fever</a></iframe></p>

	<p>Aunque tal y como os afirmada antes, la psicodelia y el Blues son el eje alrededor del cual <strong>The Depths</strong> se articula, el espíritu del Grunge de los 90 sobrevuela todo el álbum, y no solamente cuando Shane Hicks canta como si de un discípulo de <strong>Kurt Cobain</strong> se tratase. Es en el tratamiento de las guitarras, en la forma de plantear los temas y de desarrollarlos, de dejarlos crecer, donde vemos que el legado de <strong>Nirvana</strong>, <strong>Soundgarden</strong> o los <strong>Pearl Jam</strong> más sucios y guitarreros tiene una presencia que, a pesar de no ser protagonista, juega un papel fundamental.</p>

	<p><iframe width="400" height="100" style="position: relative; display: block; width: 400px; height: 100px;" src="http://bandcamp.com/EmbeddedPlayer/v=2/track=4020319505/size=venti/bgcol=FFFFFF/linkcol=4285BB/" allowtransparency="true" frameborder="0"><a href="http://theblackwaterfever.bandcamp.com/track/now-shes-gone">Now She&#39;s Gone by The Blackwater Fever</a></iframe></p>

	<p>Así es como a uno se le pinta una sonrisa que va de oreja a oreja cuando escucha temas como el inicial &#8216;<strong>When the Night Comes</strong>&#8216;, <a href="http://www.hipersonica.com/listas/el-jitazo-de-la-semana-the-blackwater-fever-can-t-help-yourself">nuestro jitazo de esta semana</a> &#8216;<strong>Can&#8217;t Help Yourself</strong>&#8216; o la homónima &#8216;<strong>The Depths</strong>&#8216;, canciones donde un inicio comedido da a luz a sendos vendavales de guitarras y distorsión en los que es imposible no pensar en lo mejor que nos dieron los años noventa y, sobre todo, dar gracias por la utilización de una fórmula que probablemente hayan utilizado muchos otros pero que nunca ha brillado a esta altura.</p>

<h2>Cuestión de actitud, no de aptitud</h2>

	<p>La actitud juega un papel fundamental para que una propuesta como ésta que os desentraño llegue a buen puerto. Por separado el Blues y el Grunge son dos géneros que ejemplifican como ningún otro el pesimismo nihilista que encarna la anteriormente citada melodía del perdedor. Sin embargo, para que la utilización de dicho concepto sea un éxito, para que una banda como <strong>The Blackwater Fever</strong> pueda despertar en el oyente esa empatía necesaria, ese sentirse reflejado en lo que se cuenta y en cómo se cuenta, el hacerlo de manera creíble, de forma sincera es una cuestión fundamental.</p>

	<p><iframe width="650" height="405" src="http://www.youtube.com/embed/3YprzkLnVXs" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>

	<p>Es probablemente la búsqueda de esta conexión el objetivo más ambicioso que una banda puede marcarse, y es ahí precisa y esclusivamente donde se encierra otro de los aciertos de <strong>The Depths</strong>, ya que es un disco que nos ayuda a sumergirnos en él, que nos envuelve y se abre de par en par para nosotros, para que lo comprendamos y nos sintamos comprendidos por él. Así, nuestro espíritu canalla se verá reflejado en &#8216;<strong>Don&#8217;t Fuck With Joe</strong>&#8216; o &#8216;<strong>Won&#8217;t Cry Over You</strong>&#8216;, mientras que nuestro yo contemplativo y melancólico encontrará abrigo y apoyo en &#8216;<strong>Now She&#8217;s Gone</strong>&#8216; u &#8216;<strong>On My Mind</strong>&#8216;, logrando todo esto mientras, sin darnos cuenta, vamos cayendo en las redes del groove, algo que muchas bandas buscan pero que muy pocas tienen. </p>

	<p>Esta búsqueda infrutuosa del groove no es algo banal como muchos podáis pensar, sino que de haberlo encontrado ha dependido el éxito de la mayoría de los intérpretes clásicos del blues, intérpretes que han logrado destacar no por su técnica vocal o por su virtuosismo a la guitarra, sino porque han sido capaces de sonar sinceros, de demostrar al oyente que eso que cantan es lo que realmente están sintiendo y, sobre todo, de invitarle a moverse al ritmo de su música, es decir, a conectar con ella.</p>

	<p><img id="image14627" src="http://img.hipersonica.com/2009/08/notajayreatard.jpg" class="derecha_sinmarco" alt="Hipersonica vota un 8,50" />Probablemente, este es el motivo por el que <strong>The Blackwater Fever</strong> han realizado la apuesta que escuchamos en <strong>The Depths</strong>. Sabedores de quién es su público potencial, han elegido muy acertadamente que su camino a recorrer en este álbum se encuentra en esa línea entre el Blues clásico y su interpretación posterior de los años noventa. Aparte de esto, obviamente, no podemos olvidarnos de que el groove es una cuestión de actitud y que es algo que se tiene o no se tiene. Y en este caso, no hay duda de que <strong>The Blackwater Fever</strong> lo tienen.</p>

<h2>Escucha The Depths en Bandcamp</h2>

	<p><iframe width="400" height="100" style="position: relative; display: block; width: 400px; height: 100px;" src="http://bandcamp.com/EmbeddedPlayer/v=2/album=2612395974/size=venti/bgcol=FFFFFF/linkcol=4285BB/" allowtransparency="true" frameborder="0"><a href="http://theblackwaterfever.bandcamp.com/album/the-depths-2013">The Depths (2013) by The Blackwater Fever</a></iframe></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Texas - The Conversation: como reencontrarse con un viejo amigo]]></title>
      <link>http://www.hipersonica.com/criticas/texas-the-conversation-como-encontrarse-con-un-viejo-amigo</link>
      <guid>http://www.hipersonica.com/criticas/texas-the-conversation-como-encontrarse-con-un-viejo-amigo</guid>
      <pubDate>Tue, 21 May 2013 16:00:45 +0000</pubDate>

      <author>Visnuh</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img alt="texas-the-conversation" src="http://img.hipersonica.com/2013/05/criticas-hs-Texas-2013.jpg" class="centro" /></p>

	<p>Después de mucho tiempo dando avisos, finalmente <strong>Texas</strong> volvieron, puntuales para su 25 aniversario con <strong>The Conversation</strong>, su octavo trabajo de estudio y tras ocho años de silencio. Hasta ahí nada nuevo, excepto que el disco se ha puesto hoy mismo a la venta.</p>

	<p>Ahora imaginaos esa amistad con alguien especial, al que conocéis, digamos, desde hace 25 años. Te has estado viendo con él (o ella, que no estamos siendo tan concretos) regularmente, pero en cierto momento de esa (buena) amistad, notas que las cosas han cambiado. Seguís siendo amigos, pero las cosas no son iguales.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Y un buen día, tu amigo desaparece, dejando poco rastro. Un mail muy, muy de vez en cuando, un hola en alguna red social, un mensajillo diciendo “<em>pronto nos vemos</em>”&#8230; pero de tanto mensaje incumplido, al final no tienes mucha fe en que vaya a pasar; que el momento de volver a disfrutar de una buena charla vaya a llegar. Incrédulo de ti, porque al final, cuando menos lo esperabas ya, ahí te ves, en un bar, de cervezas, con tu amigo, recordando viejos tiempos.</p>

	<p>Evidentemente, esa amistad es con Texas, y The Conversation es la charla delante de unas buenas birras con la que te pones al día de todo lo que ha pasado en vuestras vidas, y en la que te das cuenta de que, al final, en el fondo, aunque tu amigo cambiase un poco por un tiempo, bajo esa nueva apariencia seguía estando ahí; el mismo de siempre, aunque con la madurez que aportan los años, claro.</p>

<h2>The Conversation, de charla tras el reencuentro</h2>

	<p>Si, los Texas de antaño siguen ahí, aunque parecía que se habían ido diluyendo en capas y capas de arreglos electrónicos, dejando el rock sureño que en sus inicios practicaron para irse acomodando en el pop de radiofórmula de temas como ‘<strong>Say What You Want</strong>’ o ‘<strong>Summer Son</strong>’. </p>

	<p>Con The Conversation parecen haber sentido nostalgia de aquellos tiempos y <strong>Sharleen Spiteri</strong> y <strong>Johnny McElhone</strong> han querido reivindicarlos, sacando a pasear aquellos viejos instrumentos que han debido permanecer olvidados en algún desván o trastero durante más de 15 años.</p>

	<p>Así que olvidaos de encontrar más <strong>White On Blonde</strong>, <strong>The Hush</strong>, <strong>Careful What You Wish For</strong> o más <strong>Red Book</strong> en este The Conversation, porque, aunque en aquellos discos estaba el <span class="caps">ADN</span> de la banda original, este estaba tan escondido tras la electrónica que parecía haber desparecido. Ahora, como si se hubieran aplicado unas buenas toallitas desmaquillantes, esas capas de maquillaje han caído y lo que queda es lo que hubo en un principio, con un poco de la serenidad que otorga el paso del tiempo.</p>

	<p><iframe width="650" height="390" src="http://www.youtube.com/embed/wDPyMD_CLgc" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>

	<p>O sea, que, de aquellas guitarras más furiosas (si se las puede llamar así) de sus dos primeros discos, y, sobre todo de las del segundo, de <strong>Mothers Heaven</strong>, también podéis olvidaros. Es cierto que este octavo trabajo de los escoceses suena mucho más a la etapa que va desde Southside hasta <strong>Ricks Road</strong>, pero se queda más anclado en éste último, y de los otros dos nos acordamos poco más que de refilón y, sobre todo en ‘<strong>The Conversation</strong>’ el single que abre el listado de temas.</p>

	<p>Así que, este 25 aniversario de Texas se celebra volviendo a los orígenes y, en su mayor parte bajo la “batuta” de <strong>Richard Hawley</strong>, aunque tampoco debería sorprenderse nadie; el single ya lo adelantaba pero por si acaso alguien tenía dudas, un simple vistazo a la portada debería hacerlas disiparse. Lejos queda la sofisticación pop de los últimos discos dejando paso a una imagen de una Sharleen “muy country”, de aires sureños que explica visualmente el sabor a americana que impregna todo el disco sin entrar de lleno en él.</p>

<h2>Texas, desmaquillados de electrónica</h2>

	<p>Todo es retro en este disco. Desde esa vuelta hacia ellos mismos, a los Texas de los primeros 90, hasta la forma de componer los temas, sin exceso de minutos (ningún tema llega a los 4, aunque lo normal es rondar los 3), y sin adornos innecesarios. los 12 temas son concisos, sin interludios de guitarras o alargamiento de estribillos: cuando les estás cogiendo el gusto, se acaban.</p>

	<p>Aunque el single encargado de abrir la puerta a The Conversation no pueda ser tachado como una mala elección, sonando indefectiblemente a Texas, y sirviendo para despistar sobre el giro de 180 grados del sonido de este disco, no puede decirse que haya sido un éxito como los que tuvieron antaño, habiendo pasado poco más que desapercibido.</p>

	<p><iframe width="650" height="390" src="http://www.youtube.com/embed/j8EZVPvuAxc" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>

	<p>Puede que la cosa hubiera sido diferente de haber elegido ‘<strong>Dry Your Eyes</strong>’, la que es sin duda alguna la mejor canción del disco, con una mezcla acústica de country, pop y guitarras blues que tiene mucho de Richard Hawley en su <span class="caps">ADN</span> y su mayor acierto en enamorar con tan sólo 2 minutos y medio; dejando con ganas de mucho más.</p>

	<p>Las baladas flojean algo más en esta ocasión. Otras veces, Sharleen Spiteri se ha revelado como poseedora de una voz potente que nada tenía que envidiar incluso a alguna que otra diva del RnB (si, tengo en mente ‘<strong>Put Your Arms Around Me</strong>’, por ejemplo), pero en esta ocasión no hay alardes de ese tipo, y por un lado tenemos cálidos temas de sonido muy clásico, como ‘<strong>If This Isn’t Real</strong>’ o ‘<strong>Be True</strong>’, que pasan más bien desapercibidos u otros como el country waltz (o vals, si lo preferís) de ‘<strong>I Will Always</strong>’, colmo del tedio y prescindible de principio a fin.</p>

	<p>‘<strong>Detroit City</strong>’, en cambio se recrea en el pop rock de los 80, con gente como <strong>Pat Benatar</strong> o <strong>Starship</strong> en el punto de mira; aunque es por los coros, nunca antes escuchados en un tema de Texas por lo que realmente destaca (no sé si para bien, la verdad).</p>

	<p>El otro momento estelar del disco es ‘<strong>Talk About Love</strong>’, una canción que mezcla perfectamente lo mejor de las dos etapas de Texas; por un lado con una melodía muy White On Blonde, pero con unos arreglos instrumentales y, sobre todo unas guitarras que tienen su origen más bien en Ricks Road. Hecha para hacer sentir como en casa a los fans de siempre.</p>

	<p><iframe width="650" height="390" src="http://www.youtube.com/embed/HjYPFk6jNyI" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>

	<p>‘<strong>Maybe I</strong>’ es posiblemente el tema con un sabor americano más patente; toda una balada country que a más de uno puede recordarle sospechosamente al ‘<strong>Always On My Mind</strong>’ de Elvis&#8230; Quizás la portada esté más justificada por esta canción que por todo  el resto del disco.</p>

	<p>Con ‘<strong>Hearts Are Made To Stray</strong>’, la Spitteri vuelve a mirarse en el espejo que siempre tuvo en mente, el de <strong>Chrissie Hynde</strong>, con un tema que metido en cualquiera de los últimos trabajos de <strong>The Pretenders</strong>, engañaría hasta al más experto de sus fans. Mientras, en ‘<strong>Big World</strong>’ encontramos una composición muy clásica, pero que más que beber de la música de otros parece haber nacido para autohomenajear aquel ‘<strong>So Called Friend</strong>’ de Ricks Road, del que parece más bien un clon.</p>

	<p>El disco se cierra con ‘<strong>I Need Time</strong>’, otro de esos melancólicos temas con que Texas siempre han cerrado sus discos; una última palabra que te hace recordar que las despedidas siempre son tristes y que, en ellas siempre se pregunta uno sobre el tiempo.</p>

	<p>Decir eso sí, que hay edición de lujo y que en ella encontraréis un bonus titulado ‘<strong>Where Do You Go</strong>’ que precisamente ahonda en la tristeza de las despedidas, así como 10 de las canciones más conocidas de la banda interpretadas en directo.</p>

	<p>Y con eso, te despides de tu amigo, puesto al día de todos el ir y venir de su vida, que, al fin y al cabo lo ha tratado bastante bien. Ahora sólo queda preguntarse hasta cuándo y esperar no olvidarse el uno del otro demasiado rápido.</p>

	<p><img id="image13772" src="http://img.hipersonica.com/2009/06/notas7.jpg" class="derecha_sinmarco" alt="Hipersónica vota un 7" /> </p>

	<p>En definitiva, Texas han vuelto por sus fueros, aunque con un trabajo mucho más relajado que en sus comienzos, demostrando que el tiempo hace madurar hasta al más alocado joven.</p>

	<p>Esta claro que ni es el mejor trabajo de los escoceses ni el peor. Son ellos mismos, sin ataduras a estas alturas de la vida; de la de ellos y de la banda. Sin nada que demostrar ni nuevos fans que pescar. De hecho, dudo mucho que con este trabajo consigan llamar la atención de nuevos seguidores, aunque a los de siempre, nos dejan casi casi plenamente satisfechos.</p>

<h2>The Conversation, tracklist:</h2>

	<p>01. The Conversation<br />
02. Dry Your Eyes<br />
03. If This Isn’t Real<br />
04. Detroit City<br />
05. I Will Always<br />
06. Talk About Love<br />
07. Hid From The Light<br />
08. Be True<br />
09. Maybe I<br />
10. Hearts Are Made To Stray<br />
11. Big World<br />
12. I Need Time</p>

	<p>En Hipersónica | <a href="http://www.hipersonica.com/adelantos-y-mp3/texas-de-vuelta-a-sus-origenes-en-the-conversation">Texas de vuelta a sus orígenes en The Conversation</a> | <a href="http://www.hipersonica.com/adelantos-y-mp3/texas-lanzan-por-fin-la-version-de-estudio-de-the-conversation-nos-quedamos-frios">Texas lanzan por fin la versión de estudio de &#8216;The Conversation&#8217;: ¿nos quedamos fríos?</a> | <a href="http://www.hipersonica.com/rock/texas-video-de-the-conversation-persecuciones-policiales-con-poco-sentido">Texas, vídeo de &#8216;The Conversation&#8217;: persecuciones policiales con poco sentido</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Gingerpig – Hidden From View: la hora del Rock centroeuropeo ]]></title>
      <link>http://www.hipersonica.com/criticas/gingerpig-hidden-from-view-la-hora-del-rock-centroeuropeo</link>
      <guid>http://www.hipersonica.com/criticas/gingerpig-hidden-from-view-la-hora-del-rock-centroeuropeo</guid>
      <pubDate>Tue, 21 May 2013 11:04:51 +0000</pubDate>

      <author>Black Gallego</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img alt="Gingerpig - Hidden From View" src="http://img.hipersonica.com/2013/05/Hidden-From-View-1.jpg" class="centro" /></p>

	<p>No solo de escandinavos vive el europeo buen amante del revival setentero que se está dando en la actualidad. El Hard Rock actual se extiende más allá de los <a href="http://www.hipersonica.com/criticas/graveyard-lights-out-yo-quiero-ser-un-sueco-con-barba-y-guitarra">Graveyard</a>, <a href="http://www.hipersonica.com/criticas/troubled-horse-step-inside-soy-sueco-en-que-quieres-que-lo-pete">Troubled Horse</a> o <strong>Three Seasons</strong> (estos ya menos tras su soso segundo disco) y goza de buena salud por la zona centroeuropea. Un ejemplo claro viene de la fuerte y temida región alemana, que son los cada vez más extraordinarios <a href="http://www.hipersonica.com/criticas/kadavar-abra-kadavar-la-magia-de-lo-retro">Kadavar</a>. Y de un país más de la zona céntrica de la Eurozona es de donde proviene nuestra reivindicación de hoy.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Justamente del país de los tulipanes, Holanda. La cuna de <strong>Gingerpig</strong>, un cuarteto aficionado al Rock clásico setentero. Sin embargo, mientras muchas de las bandas citadas anteriormente toman a <strong>Black Sabbath</strong> y a <strong>Led Zeppelin</strong> como base para desarrollar su sonido, los holandeses rezuman el espíritu más psicodélico y virtuoso de <strong>Deep Purple</strong>. Aunque también tienen tramos en los que se ponen más duros y se aproximan a <strong>Van Halen</strong> (no, no es un insulto ni mucho menos).</p>

<h2>Gingerpig, escondidos en la tierra de los tulipanes</h2>

	<p><iframe src="https://embed.spotify.com/?uri=spotify:track:2k9EBkwgQ8KBlZEezXbDst" width="650" height="380" frameborder="0" allowtransparency="true"></iframe></p>

	<p>Evidentemente se nota desde el primer segundo, desde el riff inicial de &#8216;<strong>Run</strong>&#8216;, que <strong>Gingerpig</strong> tienen una gran deuda con el sonido duro y psicodélico. La psicodelia nació para el Rock, no para otra cosa. El Rock es el fundamento. Lo demás es accesorio. Pocos momentos amables y sencillos encontraremos en este <strong>Hidden From View</strong>, porque estamos ante una autentica reivindicación gritada a los cuatro vientos de este Rock setentero y heredero de los Purple.</p>

	<p>Aunque no he escuchado el nuevo trabajo de la formación inglesa, que dista mucho en la actualidad de lo que fue en su época más dorada, no creo que lo vaya a hacer. No es necesario. Este Hidden From View es suficiente dosis de buen Hard Rock clásico de alta calidad para no tener que recurrir a ese grupo clave para el desarrollo del sonido rockero de los setenta y para la creación del género Metal junto a los Sabbath y los Zeppelin. Si tenéis algún atisbo de duda sobre si acercaros a ese último disco de Deep Purple os aconsejo que primero le echéis el guante a estos poco más cuarenta minutos que os darán más placer del que os pueda dar el nuevo espasmos de un cadáver que se aferra a la vida en un intento de que la gente se acuerde de él.</p>

<h2>Y el Death Metal descubrió el Hammond</h2>

	<p><iframe src="https://embed.spotify.com/?uri=spotify:track:4p8MxcdyQR395hsqwxFtVS" width="650" height="380" frameborder="0" allowtransparency="true"></iframe></p>

	<p>Más allá de la influencia de los Purple, lo que más destaca de Gingerpig es todo el provecho que le saben sacar a los teclados. Cierto es que esos riffs de guitarra son soberbios como canela en rama, pero ellos mismos se definen como “todo empezo con un Hammond. ¿Y qué es un Hammond sin una banda?”. Por eso es natural que muchas veces el protagonismo de la mezcla en el grupo se lo acabe llevando el teclista Jarno van Es. De todos modos, el resto de instrumentalistas demuestra un alto nivel cualitativo. Y destaca Boudewijn Bonebakker por encima de todos por dos razones: por un lado, la gran creatividad que muestra con los riffs de guitarra y además de ofrecer un registro vocal que te deja con  los ojos como platos. Por otra parte, está su pasado.</p>

	<p>Los buenos aficionandos de la banda de Death Metal holandesa <strong>Gorefest</strong> les sonará el nombre de  Bonebakker, ya que durante 17 años se encargó de machacar guitarras a todo pistón para la banda. Sin embargo, un poco antes de abandonar la agrupación, acabó dando a luz a este proyecto con tanto amor por el Rock clásico y psicodélico. Ese movimiento de abandonar el Metal Extremo para tocar Hard Rock, que recuerda al de <a href="http://www.hipersonica.com/criticas/audrey-horne-youngblood-en-el-inner-circle-tambien-saben-de-hard-rock">Audrey Horne</a>, donde sus componentes procedían de bandas de Black Metal como Enslaved o Gorgoroth y formaron ese grupo con herencia del Rock de la década de los noventa. Aunque cabe decir que en la música Deathmetalera de Gorefest ya se daba cabida a ciertos elementos de Hard Rock, por lo que este movimiento se hace más asimilable.</p>

	<p><iframe src="https://embed.spotify.com/?uri=spotify:track:1I0v4WPFzh5g8LDz6IdZKp" width="650" height="380" frameborder="0" allowtransparency="true"></iframe></p>

	<p>Volviendo a este Hidden From View, si no te ha parecido destacada la influencia clásica o el pasado de su frontman, el argumento necesario para acercarte a este disco está en temas de gran factura como el directo &#8216;<strong>Nothing</strong>&#8216;, el anteriormente mencionado &#8216;<strong>Run</strong>&#8216; o la fabulosa &#8216;<strong>A Touch</strong>&#8216;. Sin desmerecer al resto de cortes del disco, este tridente te hará coger este álbum con ganas. Y aun queda algún que otro jitazo más en &#8216;<strong>Backlash</strong>&#8216; o en &#8216;<strong>Ugly Heart</strong>&#8216; que muestran las grandes virtudes de la banda y de este álbum.</p>

	<p><img id="image14388" src="http://img.hipersonica.com/2009/07/7coma.jpg" class="derecha_sinmarco" alt="Hipersónica vota un 7,5" /> No todo el disco es redondo, ya que algunos temas les faltá algo de empuje o que no están lo suficientemente rematado. Pero los pequeños defectos de <strong>Hidden From View</strong> están bien disimulados por las grandes virtudes que poseen y que permitirá a <strong>Gingerpig</strong> convertirse en una de las revelaciones más interesantes del Hard Rock europeo de este año. Tras su discreto debut, le ha llegado la hora de ir llamando la puerta de las grandes ligas con la esperanza de poder dar el salto definitivo que les permita codearse entre grandes perlas de la actualidad como Kadavar o Graveyard.</p>

	<p><iframe src="https://embed.spotify.com/?uri=spotify:album:2Np1ZP2I9aCUcJIwRk6SNk" width="650" height="380" frameborder="0" allowtransparency="true"></iframe></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Juventud Juché - Juventud Juché EP: John Wayne cabalgando a lomos de otro ataúd]]></title>
      <link>http://www.hipersonica.com/criticas/juventud-juche-juventud-juche-ep-john-wayne-cabalgando-a-lomos-de-otro-ataud</link>
      <guid>http://www.hipersonica.com/criticas/juventud-juche-juventud-juche-ep-john-wayne-cabalgando-a-lomos-de-otro-ataud</guid>
      <pubDate>Tue, 21 May 2013 09:00:46 +0000</pubDate>

      <author>Andrés P. Mohorte</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img alt="Juventud Juché" src="http://img.hipersonica.com/2013/05/Juventud-Juché-1.jpg" class="centro" /><strong>Juventud Juché</strong> aportan en exactamente siete minutos la dosis de mala hostia requerida para los tiempos que corren y para insuflar de energía y carácter a la pasiva y autocomplaciente escena musical nacional. Su primer <strong>EP</strong>, editado por <strong>Sonido Muchacho</strong> y por <strong>Discos Walden</strong> tras una maqueta que tuvo cierto reconocimiento en minúsculos círculos del underground madrileño, es un prodigio de energía, actitud y del único post-punk que importa, aquel que es más post que punk y que, ya puestos, es más garage que cualquier otra cosa. Seis canciones y un gigantesco chiste por nombre: ¿Juventud Juché y las hordas revolucionarias de Kim Jong-Il? Nada de eso. Aquí no hay revivalismo post-comunista, sólo la gran tradición macarra y provocativa de la movida madrileña y de la nunca suficientemente reivindicada escena punk de los ochenta.</p>

	<p><!--more--></p>

<h2>Juventud Juché: escapando del uróboro</h2>

	<p>Mientras algunos esperamos como agua de mayo el siguiente disco de <a href="http://www.hipersonica.com/criticas/la-maqueta-era-mejor-ii-fabuloso-combo-espectro-galopa-en-el-ataud-galopa">Fabuloso Combo Espectro</a>, Juventud Juché han llegado para cabalgar de nuevo a lomos de un ataúd. El del post-punk, el género más persistente de la historia. No sabemos cuántas veces ha nacido para volver a morir, pero sí sabemos que el ciclo ha terminado por crear el primer gran uróboro musical de nuestro tiempo. Tan grande y símbolo de la autoridad de las tendencias modernas que los propios Crass no tendrían problema alguno en utilizarlo como <em>atrezzo</em> para sus conciertos. Pese a ello, siempre hay formas y formas de aproximarse al género. De entre todas, la mejor no es precisamente la de <a href="http://www.hipersonica.com/criticas/beach-fossils-clash-the-truth-la-eterna-lucha-de-dustin-payseur-contra-la-realidad">Beach Fossils</a>. En el otro extremo de la galaxia están Juventud Juché, que comprenden, al igual que <a href="http://www.hipersonica.com/monograficos/holograms-la-nueva-ola-de-los-hooligans">Holograms</a> el año pasado, que el post-punk en última instancia sigue siendo punk. Y benditos sean por ello.</p>

	<p><iframe width="400" height="100" style="position: relative; display: block; width: 400px; height: 100px;" src="http://bandcamp.com/EmbeddedPlayer/v=2/track=454999167/size=venti/bgcol=FFFFFF/linkcol=4285BB/" allowtransparency="true" frameborder="0"><a href="http://juventudjuche.bandcamp.com/track/dispara">Dispara by Juventud Juché</a></iframe></p>

	<p>Sospechosos habituales: <a href="http://www.hipersonica.com/criticas/wire-change-become-us-ambientes-densos-y-desgarros-punk-arrollar-no-pasa-de-moda">Wire</a>, <a href="http://www.hipersonica.com/criticas/mission-of-burma-unsound-recibiendo-punetazos-desde-hace-mas-de-30-anos">Mission of Burma</a>, Swell Maps. Sospechosos no tan habituales: Ilegales, The Feelies, Pegamoides. La mezcla conjuga lo mejor de la tradición acelerada y destartalada del primer post-punk británico con el carácter irremediablemente revolucionario, por lo destructor, de la movida y de tantos grupos españoles que adoptaron como suyos los géneros anglosajones. Entre medio, a Juventud Juché le salen canciones tan artesanales que casi parecen The Feelies tratando de sonar post-punk para terminar en un jangle pop artístico y seminal. ¿El resultado? Seis canciones y siete minutos. No hay duda, el trabajo es excesivamente corto. Lo mejor, el carácter y la enorme personalidad que desprenden en cada corte:</p>

<blockquote>Hay que buscar un blanco</br>
Hay que buscar un blanco</br>
Carga, apunta, oh</br>
Así sabrán que quiero ser</br>
Así sabrán que tengo sangre</br>
Carga, apunta, oh</br></blockquote>

<h2>¿Eres tú John Wayne?</h2>

	<p><iframe width="400" height="100" style="position: relative; display: block; width: 400px; height: 100px;" src="http://bandcamp.com/EmbeddedPlayer/v=2/track=1129978228/size=venti/bgcol=FFFFFF/linkcol=4285BB/" allowtransparency="true" frameborder="0"><a href="http://juventudjuche.bandcamp.com/track/john-wayne-2">John Wayne by Juventud Juché</a></iframe></p>

	<p>El EP, homónimo, son ráfagas de genialidad. La cumbre de todas ellas es sin duda <strong>&#8216;John Wayne&#8217;</strong>. No sólo por el gancho indudable de la canción, sino por la reivindicación irónica y violenta de la figura de John Wayne, icono del conservadurismo para los republicanos estadounidenses que en sus manos se convierte en símbolo revolucionario. ¿Cómo es posible? Siendo el único hombre al que no le tiemblen las manos cuando haya que disparar al enemigo a la cara. John Wayne también cabalga a lomos de un ataúd y Juventud Juché dirigen al jinete. Es ahora cuando cobra más sentido que nunca <a href="http://www.youtube.com/watch?v=-C11Z4ryCdQ">la memorable provocación del soldado James T. Davis</a>: &#8220;¿Eres tú John Wayne, o soy yo John Wayne?&#8221;. Y, la verdad, es mejor que a este lado del frente, y llevamos ya cinco años de frente, todos seamos el John Wayne de Juventud Juché.</p>

	<p><img alt="8" src="http://img.hipersonica.com/2013/05/8.jpg" class="derecha" />Pero hay más: <strong>&#8216;Ainhoa&#8217;</strong> es el mejor homenaje a los demenciales chicos acelerados de Santurce que a nadie se le haya ocurrido en la última década. Juventud Juché son mucho menos obvios en sus letras, pero tampoco demasiado. <strong>&#8216;Gibraltar español&#8217;</strong> entre cacharrería pop y, venga, a ridiculizar el secular axioma del nacionalismo español enarbolando la bandera de The Best Korea. Kim Jong-Il cantando &#8220;queremos más Gibraltar&#8221;. Juventud Juché son el auténtico punk y disparan a matar. Y en directo esto tiene que ser una bomba. Venga, que no os tiemble la mano, <a href="http://juventudjuche.bandcamp.com/album/juventud-juch-ep">su Bandcamp aquí</a>. A por ellos.</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Daft Punk - Random Acces Memories: la fiebre disco que les volvió casi humanos ]]></title>
      <link>http://www.hipersonica.com/criticas/daft-punk-random-acces-memories-la-fiebre-disco-que-les-volvio-casi-humanos</link>
      <guid>http://www.hipersonica.com/criticas/daft-punk-random-acces-memories-la-fiebre-disco-que-les-volvio-casi-humanos</guid>
      <pubDate>Mon, 20 May 2013 12:30:44 +0000</pubDate>

      <author>Ferraia</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img alt="Daft Punk Random Acces Memories" src="http://img.hipersonica.com/2013/05/650_1000_Daft-Punk.jpg" class="centro" /></p>

	<p>Ya estábamos echando pestes de ellos, se habían pasado con el marketing. Nos habíamos jurado que más les valía sacar una obra maestra porque si no les íbamos a mandar a freír espárragos más allá de donde el Altísimo perdió la alpargata. Y entonces nos enseñaron Get Lucky; y algunos perdimos la fe, y otros se vinieron arriba. A grandes rasgos, así es como ha llegado el nuevo disco de los dichosos y queridos <a href="http://www.hipersonica.com/monograficos/el-regreso-de-daft-punk-1">Daft Punk</a> con <strong>Random Access Memories</strong>, el álbum con el que algunos les condenarán y otros les seguirán queriendo one more time.</p>

	<p>Antes de entrar a analizar uno de los discos más esperados no sólo del año, sino de los últimos años, cabría convenir en qué esperábamos del nuevo disco de los robots más mediáticos del mundo. Muy a pesar de algunos, Daft Punk no parecen capaces de volver a sacarse de la manga un <a href="http://www.hipersonica.com/electronica/especial-daft-punk-homework-los-deberes-bien-hechos">Homework</a>, tampoco un disco casi redondo para la pista de baile como es el Discovery, y tampoco queríamos un <a href="http://www.hipersonica.com/discografias-a-fondo/daft-punk-repaso-discografico">Human After All</a> con sabor agridulce. </p>

<h2>Qué esperabas de Daft Punk</h2>

	<p><iframe width="650" height="405" src="http://www.youtube.com/embed/gmpsBeaVrkE" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>

	<p>En mi caso, y después de escuhar el primer single oficial, la verdad, tampoco me esperaba gran cosa. Además conforme iban pasando los años me preguntaba: &#8220;joder, dónde se habrán metido estos cabrones&#8221;. Han estado en la cueva el tiempo suficiente para salir a la luz y considerar que era el momento de darnos la droga, puesto que en alguna ocasión, Thomas Bangalter ya había avisado que volverían a grabar cuando tuvieran algo bueno y diferente. Ahora ha llegado el día de comprobar esa cosa tan magna por la que merecía la pena esperar tanto tiempo. O no.</p>

	<p><strong>Guy Manuel de Homem-Christo</strong> y <strong>Thomas Bangalter</strong> se han rodeado de un soberbio elenco de colaboradores, conocidos del rock, el pop, de la electrónica y totems de la música Disco para apuntalar su nueva propuesta. <strong>Daft Punk</strong> nunca nos han traído una compleja propuesta musical en la que tener que entender qué demonios es lo que intentaban transmitir. Sus beats siempre han tenido una premisa, el disfrute; una propuesta fácil que sea asumible para consumir y dispuesta a partir la pana en las sesiones en directo. Y eso es lo que nos traen con <a href="http://www.hipersonica.com/adelantos-y-mp3/daft-punk-random-access-memories">Random Access Memories</a>, más entretenimiento y momentos disfrutables que nos van a pasear con el buen rollo durante unos días. Artísticamente es lo más cercano que han hecho al <a href="http://www.hipersonica.com/electronica/especial-daft-punk-discovery-un-gran-trabajo-con-pocos-descubrimientos">Discovery</a>, aunque eso sí, no es tan completo ni tiene unos hits de esos que vayan a crear escuela para quemarlos en los próximos diez años.</p>

	<p>Principalmente ese es el problema que se encuentra en el cuarto álbum de los robots, que es demasiado irregular. Mientras que la primera mitad del disco es discreta, a excepción de &#8216;Giorgio by Moroder&#8217;, en la segunda encontramos más ritmo, más carnaza de hit, aunque tampoco en exceso. Pero no es algo casual, en este trabajo, Daft Punk han señalado en varias entrevistas que su idea era realizar un disco &#8220;más humano&#8221;, y para ello no sólo se han buscado un elenco de clásicos y jóvenes artistas, sino que han grabado con instrumentos de verdad, sin limitarse a producirlo todo con maquinitas y chismes electrónicos como han hecho siempre. Es por eso que en Random Access Memories hay baladas, melodías minimalistas y mucho peso humano. Aunque no pueden faltar los vocoders, esta vez las voces humanas, sin efectos ni trucos, tienen más peso de lo habitual. </p>

<h2>Random Acces Memories, de menos a más</h2>

	<p><iframe width="650" height="405" src="http://www.youtube.com/embed/TBXv37PFcAQ" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>

	<p>El inicio del álbum, como a la mayoría, se me atragantó, empezaba muy tranquilito y sin la energía con que arrancaba por ejemplo Discovery, que arrancaba con cinco hits, uno tras otro. Es lógico que si comparamos el comienzo de ese trabajo no sólo con el de Discovery, sino con el del resto de discografía del dúo, quede bastante atrasado. Pero tras dos temas, uno casi hortera, como &#8216;Give Life Back To Music&#8217; y uno plomizo como &#8216;The Game Of Love&#8217;, llega &#8216;Giorgio by Moroder&#8217; para salvar los muebles y que no pensemos que la línea del arranque iba a ser la que marcase el disco.</p>

	<p>En ella se escucha a Giorgio hablando en modo Dios de su trayectoria, grabado con un micrófono para cada época. La participación de Moroder acaba por conseguir uno de los mejores cortes del disco, aunque excesivamente alargado y que se haría bastante cansino de no ser por las modificaciones finales y un leve toque de auge. Después volvemos al problema del disco, la irregularidad, puesto que si lo que esperabas de Random Access Memories era más momentos para quemar la pista de baile y hits con bastante punch, seguramente te sabrá a poco. Después llega el turno de &#8216;Within&#8217;, una balada en modo Luís Miguel, que va a cansar a quien espere que de repente salte un <a href="6S3ISlvlEbs">Crescendolls</a>. Aun así, el vocoder siempre tiene su punto, que se funde en una canción que tiene una estructura similar a <a href="sOS9aOIXPEk">Something About Us</a>. </p>

<h2>Humanos vs vocoders</h2>

	<p>Y este es uno de los puntos que más destaco del álbum, el retorno de los vocoders de Daft Punk, que nunca se exceden y quedan apuntalados en las canciones en el momento indicado. Pueden ayudar a suplir la calma de &#8216;Within&#8217; y tienen su toque especial con un Casablancas llorica en &#8216;Instant Crush&#8217;, aunque al final nos obligue a sufrir su falsete propio de un eunuco. Con todo, hay que reconocer que estos cortes son canciones que a lo sumo suenan bien, algo que no está a la altura de los galos, de quienes ya sabemos que cuando se ponen a producir hits en modo fiesta sacan lo mejor de sí mismos. </p>

	<p><iframe width="650" height="405" src="http://www.youtube.com/embed/5NV6Rdv1a3I" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>

	<p>Es a partir de &#8216;Lose Yourself To Dance&#8217; cuando el disco ofrece lo mejor que pueda dar, con buenrolleros riffs funkys, vocales muy setenteros y, sobre todo, la intervención robótica conjugada con la humana. El tema ya empieza con un ritmo bastante pegadizo y dispuesto para que entregues tu cuerpo como lo hace la buena gente del vídeo, y mejora con la entrada del vocoder predicando ese &#8220;come on come on&#8221;. La combinación que hace junto a la voz de <strong>Pharrell Williams</strong>  y la guitarra de Rodgers es de lo más destacado. </p>

	<p>En este sentido, hay que reconocer que el momento más emocionante viene precisamente por el lado humano y no robótico, de la mano de <strong>Paul Williams</strong> en &#8216;Touch&#8217;, que emociona con una voz entregada al hedonismo. Porque no se puede negar que cuando la canción &#8216;revienta&#8217; y entra la batería mientras que de fondo se escuchan unos arreglos muy trabajados, consiguen un buen rollo extraordinario que alegra el día hasta al más amargado oficinista. Las trompetas, el teclado, el cambio de ritmo que baja y después se eleva con los coros de los niños para rematar con un sonido estridente y la voz desnuda de Williams&#8230; Momento éxtasis. Es cuando Daft Punk consiguen su objetivo, el de humanizar el disco y el de conquistar al público. Y de paso demostrar una vez más que la electrónica, o la convergencia con esta, no tiene por qué ser algo necesariamente frío. Lástima que no consigan esta perfecta simbiosis a lo largo de todo el disco.</p>

	<p>Conforme nos vamos acercando al final del LP tenemos primero el gran gancho comercial con el que han estado invadiendo nuestras vidas últimamente, &#8216;Get Lucky&#8217; con Pharrel Williams y <strong>Nile Rodgers</strong> empeñados en que tararees la canción y arranques una sonrisa, como gran parte del disco. Sin ser precisamente un fanboy de Williams, esta propuesta humanizadora de unos Daft Punk que quieren alejarse del robotismo, al más puro estilo <a href="http://www.hipersonica.com/monograficos/el-pack-del-freak-de-daft-punk">Electroma</a>, es muy efectiva junto a la guitarra de Rodgers y sobre todo la parte en que entra el vocoder para exigir que vuelva el robotismo. El problema de este tema es que se le ha dado tanta cancha que ya cansa: mil remixes, cuñas publicitarias&#8230; </p>

	<p>La robotización continúa en canciones como &#8216;Beyond&#8217; o &#8216;Doin&#8217; It Right&#8217; con <strong>Panda Bear</strong>, donde en la primera aburre y en la segunda, vuelve a quedar una aceptable combinación entre el factor humano y los recursos vocales del vocoder de los franceses. El resultado está bien para escucharlo tranquilamente, afrontándolo desde un prisma diferente, ya que lo que se suele esperar de Daft Punk es que construya pistas infalibles para quemar un fin de semana. No obstante, aunque en este álbum se han pasado con las canciones lentas, no es algo que no hayan hecho nunca y que se les dé mal. De hecho, &#8216;Motherboard&#8217; es uno de los cortes más interesantes y bonitos de Random Acces Memories, donde combinan una batería real que culmina finalmente con unos sintes orgánicos y de sonido cristalino.</p>

	<p>Para los que buscaban esos hits supersónicos de petarlo gordo, de ir a por todas y de flipar en las mezclas que hicieron en el Alive, queda &#8216;Contact&#8217; al final, uno de las canciones indiscutibles del álbum y sobre la que ya había trabajado <strong>Dj Falcon</strong>, otro colaborador. Entre la batería, los efectos de frenetismo que se aceleran sin control a lo <a href="http://www.youtube.com/watch?v=tcrffNt4NME">Aerodynamite</a> y los teclados con sabor a house refinado, Contact es una gran forma de finalizar el disco. Que se marquen un tema como este demuestra que pueden seguir por esta senda si quieren, pero Guy Manuel y Thomas han preferido esta vez probar cómo es eso de grabar como una banda terrícola.</p>

	<p><iframe width="650" height="405" src="http://www.youtube.com/embed/Amhz_bcwhag" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>

<h2>Una apuesta valiente</h2>

	<p><strong>Random Acces Memores</strong> es otro álbum fácil de consumir, pero más complejo y ambicioso en su concepción de lo que pueda parecer, por su buena producción y mejores detalles, sabiendo que arriesgaban porque a muchos acérrimos del grupo probablemente no les iba a gustar un toque tan &#8216;humano&#8217; y falto de hits. Por otra parte, para que no saliera el tiro por la culata al no otorgarle a la cacharrería electrónica todo el papel compositivo, se han rodeado de un elenco de artistas en los que no se puede desmerecer la aportación de Giorgio Moroder y ese placer por el ritmo de la automoción, los riffs de Nile Rodgers, y por supuesto, la sección vocal de, entre otros Paul Williams, que es probablemente lo mejor del álbum. Aun así, apelar a un giro artístico no tiene por qué ser bueno per sé, y menos si no está bien llevado a buen término.</p>

	<p>En este sentido, está claro que no es un disco perfecto. Y además es irregular porque mientras que algunas canciones resultan insulsas, otras se alargan demasiado,  creando una mitad del álbum a medio gas, y otra que tiene momentos muy intensos y que ya sea mediante vocoders, la combinación de estos con el factor humano o la introducción de instrumentos reales, están a la altura de Daft Punk. De hecho hay algunas estupendas que no vamos a dejar de escuchar en los próximos meses (cercanas al Discovery, además). No lograr enganchar con alguna de ellas hubiera sido un fail total. Por lo tanto, no está a la altura de lo mejor que han hecho, pero hay que apreciar el atrevimiento artístico; podrían haber hecho muchos &#8216;Contact&#8217; y haber partido la pana para la mayoría, que seguramente lo preferiría así, pero hubiera sido lo fácil para ellos. </p>

	<p><img alt="Nota Daft Punk" src="http://img.hipersonica.com/2013/05/650_1000_Nota-Daft-Punk-1.jpg" class="derecha" />En mi opinión, si hay que criticar este álbum ha de ser porque no está equilibrado, y no porque hayan cambiado el modus operandi. Han dejado patente, una vez más (dejando a un lado Human After All), su capacidad de reinvención, sorprendiendo, para bien o para mal, al público. Dicho esto, seguro que como ya hicieron en el Alive, se van a sacar de la manga mezclas infalibles en directo. Y entonces recordaremos por qué Daft Punk, a pesar del marketing al que nos someten, son tan alabados, merecidamente o no. Que la cansina campaña publicitaria no tape este buen ejercicio en el que demuestran que no sólo funcionan con maquinitas.</p>

<h2>Daft Punk en Hipersónica</h2>

<ul>
<li><a href="http://www.hipersonica.com/monograficos/el-regreso-de-daft-punk-1">El regreso de Daft Punk</a></li>
</li>
<li><a href="http://www.hipersonica.com/discografias-a-fondo/daft-punk-repaso-discografico">Daft Punk: repaso discográfico</a></li>
</li>
<li><a href="http://www.hipersonica.com/videos/get-lucky-hasta-las-cabras-quieren-tener-suerte">&#8216;Get Lucky&#8217;: hasta las cabras quieren tener suerte</a></li>
</ul>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Wire - Change Become Us: ambientes densos y desgarros punk, arrollar no pasa de moda]]></title>
      <link>http://www.hipersonica.com/criticas/wire-change-become-us-ambientes-densos-y-desgarros-punk-arrollar-no-pasa-de-moda</link>
      <guid>http://www.hipersonica.com/criticas/wire-change-become-us-ambientes-densos-y-desgarros-punk-arrollar-no-pasa-de-moda</guid>
      <pubDate>Fri, 17 May 2013 14:00:44 +0000</pubDate>

      <author>Ferraia</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img alt="Wire" src="http://img.hipersonica.com/2013/05/650_1000_Wire-Change-Becomes-Us.jpg" class="centro" /></p>

	<p>Es fascinante en muchas ocasiones ver la trayectoria de los grupos clásicos, comprobando cómo algunos hoy en día se arrastran ante nosotros como cadáveres, incapaces de haber sobrevivido a sus obras cumbre o de simplemente sacar discos medio decentes. Cuando uno lleva décadas en la música, es comprensible; duro pero comprensible. En cambio, es mucho más fascinante observar el recorrido de alguno de estos grupos hasta hoy y ver cómo se mantienen en buena forma, confeccionando álbumes bastante buenos. Es aquí donde entran los ingleses <strong>Wire</strong>, que con <strong>Change Becomes Us</strong> dan clases de dignidad y madurez. Una vez más.</p>

<h2>Wire, esos tipos que llevan treinta años y mantienen la forma como si nada</h2>

	<p><iframe width="650" height="405" src="http://www.youtube.com/embed/vUNerFT0qI" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>

	<p>Trece discos a la espaldas, una trilogía fabulosa y necesaria dentro del (post-) punk en los años setenta, una modélica adecuación a los ochenta, unos noventa algo reguleros y sumidos en la autoproducción desde la pasada década. <a href="http://www.hipersonica.com/monograficos/reuters-y-wire-la-cronica-apocaliptica-que-solo-el-punk-podia-alumbrar">Wire</a> es uno de esos grupos a los que mirar con respeto, no sólo por esos tres primeros álbumes que dan vértigo, sino por ser referentes en multitud de bandas posteriores habiendo sido un grupo que operó al margen de la locura que desató el punk en Inglaterra y continuó ahondando en el lirismo y los sintetizadores oscuros que el post-punk hizo suyos, siempre con una creatividad y virtuosismo constantes.</p>

	<p>El resultado de <strong>Change Become Us</strong> no es casualidad, ni tampoco sorpresa; ya en <strong>Red Barked Three</strong>, su doceavo y anterior álbum, demostraron que aunque Wire llevan dando follón desde 1977, no son esa clase de veteranos empeñados en seguir tocando a pesar de que su declive artístico es obvio. Si bien su último disco era un LP sobrio y bastante completo, en el álbum del que hoy hablamos han vuelto a sacar las garras, a profundizar por momentos en esos ambientes neblinosos en los que se hacen fuertes y, sobre todo, también se hinchan a repartir hostias punk consagradas bajo la marca <a href="http://www.hipersonica.com/monograficos/magazine-wire-y-television-el-art-punk-explicado-en-tres-discos">Pink Flag</a>. </p>

	<p>La comunión con Wire, uno de los precursores y mejores escultores del punk y su derivado &#8216;post&#8217;, sabe mejor que con las posturas demasiado encorsetadas a las que en ocasiones recurren los nuevos grupos que se atreven con el género. Es obvio que los ingleses parten con ventaja, no tienen que buscar ningún refugio en el que posicionarse, es por eso que este Change Becomes Us sigue funcionando: un trabajo sin presión, autoproducido, sin la necesidad de convencer a nadie o reclutar a nuevos adeptos. Un álbum que sale cuando les apetece y en el que se encuentran a gusto, ya no tienen nada que demostrar, excepto que el motor sigue engrasado para echarse aún varios kilómetros. Ahora, con un guitarrista nuevo. </p>

<h2>Change Becomes Us: abrir discos partiéndote la cara</h2>

	<p>Este nuevo álbum no es ese disco que deberías haber escuchado antes de morir, ni es un vano intento de reproducir exactamente el tridente de los setenta o la notable simbiosis entre la new wave y el post-punk de los ochenta. Es un trabajo sensato, de una banda conocedora de que ya no puede ofrecer una obra a la altura de sus discos indispensables. Sin embargo, en un gran ejercicio de rescate, evoca por momentos todos esos maravillosos pasajes, cimentados con la trayectoria que han venido siguiendo en la pasada década, con un muy aceptable acierto. Change Becomes Us entra machacando como lo hacía el debut del grupo. Vale, las nuevas canciones no son tan perfectas, pero el arranque del disco deja casi sin respiración, justamente como hacía Pink Flag. </p>

	<p><iframe width="650" height="405" src="http://www.youtube.com/embed/WAuCOnSBp9Q" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>

	<p>Abrir con el descaro de &#8216;Doubles &amp; Trebles&#8217; (punteo muy &#8216;Frances Farmer Will Have Her Revenge On Seattle&#8217; de Nirvana) es para poner la otra mejilla y estar de enhorabuena por la furia con la que vuelven a rugir. Recuperan esa garra tan Pink Flag que deja sin aliento. Por supuesto, sería un espejismo si no fuese porque al primer corte le siguen otros tan buenos como &#8216;Keep Exhaling&#8217; y &#8216;Adore Your Island&#8217;. En el primero Wire ofrecen su santo grial post-punk, esa batería sincronizada y en armonía con el bajo, creando un ambiente pantanoso y un ritmo muy similar (casi se podría decir que se trata de un refrito) al de la perfecta<a href="http://www.youtube.com/watch?v=0TZbOz1Pz5o"> I Should Have Known Better</a> (encargada de abrir <strong>154</strong>); en el segundo de nuevo sacan el músculo para enseñar esa enjundia punk que también está en el post-punk y de la que hemos hablado varias veces recientemente en Hipersónica. </p>

	<p>Por todas estas características resulta maravilloso comprobar cómo un grupo con más de treinta años a las espaldas es capaz de mantenerse en tan buena forma. Aunque no sorprende con Wire, que son bastante eclécticos y salvo algún desliz, han sabido aclimatarse sin problemas a las diferentes épocas. Pero siempre con su sello personal. A lo largo del LP, después de bajar al ambiente opresivo y golpear, vuelven a soltar un gancho directo a la cara con &#8216;Stealth Of A Stork&#8217;. Lo puedes notar en tu nuca, una banda de viejunos veteranos dándole al punk de tomo y lomo como lo hubieran hecho en los setenta, exigiendo que te doblegues ante ellos. </p>

<h2>Así no hay quien se retire</h2>

	<p><iframe width="650" height="405" src="http://www.youtube.com/embed/QoIcWN3B-3U" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>

	<p>Por otra parte, ese eclecticismo también está patente en el interior del propio trabajo, ya que las sacudidas sonoras y la exhibición de veloces pedales, que ojalá fueran la mayoría en el disco, se encuentra el ambiente subterráneo de <strong>Wire</strong> mediante cortes como &#8216;Magic Bullet&#8217; y el rescate al sonido entre oscuro y newavero de los ochenta en &#8216;Love Bends&#8217;. Para finalizar, la embestida de &#8216;Attractive Space&#8217;. Buena a falta de un <a href="http://www.youtube.com/watch?v=nztG-0Wnq0I">Reuters</a>. Pero mejor así, tampoco vayamos a exigir que intenten reconstruir una obra magna que les pueda inducir a despropósito.</p>

	<p>Wire no se reinventan, pero recogen lo mejor que han dado en los últimos años y se pegan un sobrevuelo bastante explícito por su época de oro. Compositivamente ya han dado lo mejor de sí, pero aún tienen mucho de qué hablar y enseñar por derecho. Porque no son ese viejo senil que en antaño fue alguien y ahora no para de incordiar, incapaz de ver que es un estorbo. <strong>Change Becomes Us</strong> demuestra que Wire no son un fósil al rico carbono 14, y que la veteranía, más que un grado; a veces es una garantía. La integridad siempre ha sobrevivido a sus continuas separaciones y respectivos regresos a los escenarios.</p>

	<p><img alt="Nota Wire" src="http://img.hipersonica.com/2013/05/650_1000_Nota-Wire-1.jpg" class="derecha" />Hagamos un leve repaso: arrancan el disco con napalm entrando en un proceso de combustión espontánea, entre estas sacudidas y pedaleras punk hay tiempo para el ambiente denso y también para camelar algún acorde de su época new wave. Joder, Wire, de qué vais; dejad de sonrojar a los nuevos grupos cortavenistas.</p>

<h2>Wire en Hipersónica</h2>

	<p><a href="http://www.hipersonica.com/punk/los-siete-mandamientos-del-art-punk-en-siete-canciones">Los siete mandamientos del art punk en siete canciones</a></p>

	<p><a href="http://www.hipersonica.com/monograficos/magazine-wire-y-television-el-art-punk-explicado-en-tres-discos">Magazine, Wire y Television: el art punk explicado en tres discos</a></p>

	<p><a href="http://www.hipersonica.com/monograficos/reuters-y-wire-la-cronica-apocaliptica-que-solo-el-punk-podia-alumbrar">&#8216;Reuters&#8217; y Wire: la crónica apocalíptica que sólo el punk podía alumbrar</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Hexvessel - Iron Marsh: ninfas como musas y el bosque como hogar ]]></title>
      <link>http://www.hipersonica.com/criticas/hexvessel-iron-marsh-ninfas-como-musas-y-el-bosque-como-hogar</link>
      <guid>http://www.hipersonica.com/criticas/hexvessel-iron-marsh-ninfas-como-musas-y-el-bosque-como-hogar</guid>
      <pubDate>Thu, 16 May 2013 11:00:51 +0000</pubDate>

      <author>Cronopio</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img alt="Hexvessel-Iron-Marsh" src="http://img.hipersonica.com/2013/05/hexvessel.jpg" class="centro" />Supongo que esto del cambio climático y que hayamos convertido nuestro planeta, nuestra casa, en un lugar inhabitable es algo que os tendrá tan preocupados como a mí. Que nuestros mares se hayan convertido en el verdadero destino de los esputos con los que rebosan nuestras fosas sépticas y que nuestros bosques hayan pasado de ser nuestro abrigo y fuente de alimento al vertedero al que van a parar todos esos embases que fabricamos y desechamos de forma compulsiva, es algo que, supongo, os quitará el sueño. Con la intención de remover conciencias y recordaros que estamos hablando de algo muy serio vienen los finlandeses <strong>Hexvessel</strong>, siendo los bosques, naturales y sobrenaturales, su principal fuente de inspiración.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Y es que esta banda finlandesa ha recurrido, muy inteligentemente, a todo lo que rodea al concepto de bosque y su relación con la mitología escandinava, utilizándolo como arco argumental de una carrera cuya progresión está convirtiendo a <strong>Hexvessel</strong> en una de las bandas más interesantes de todo el panorama europeo actual. Alegorías, mitos o escenificación de la más cruda realidad, ese es el vehículo utilizado por los de Tampere para que miremos al bosque no sólo como ese lugar enigmático en el que nos da miedo adentrarnos tras el ocaso, sino también como el lugar en el aprendimos gran parte de lo que sabemos y al que debemos todo, o casi todo lo que somos. <strong>Iron Marsh</strong> es la última constatación de todo esto.</p>

<h2>Hexvessel: la psicodelia que viene del frío</h2>

	<p>Surgidos tras la mudanza de su líder, <strong>Mat Merney</strong>, hasta Helsinki en 2009, <strong>Hexvessel</strong> se configuraron como un grupo de Folk-Rock para el que la fusión entre las músicas de los años 60 y 70 y el misticismo natural del Folk de su país de origen son claves. Su debut discográfico, <strong>Dawnbearer</strong>, supo reflejar con brillantez todas estas influencias sin dejar de lado matices propios del Occult Rock, el cual se escondía tras los sonidos acústicos.</p>

	<p><iframe width="640" height="360" src="http://www.youtube.com/embed/7BEQKn_F46U" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>

	<p>El año pasado lanzaron <strong>No Holier Temple</strong>, disco que tomó el Folk acústico del álbum de debut como punto de partida para un ejercicio más centrado en la psicodelia y sonidos aún más lúgubres, cercanos al Doom más clásico en algunos momentos. El sonido medieval y teatral de este segundo álbum les granjeó comparaciones con bandas de la talla de <strong>Faun</strong> o <strong>Wardruna</strong>, aparte de la consideración por sectores de la crítica especializada de que se habían alejado del Occult Rock tras la inclusión de elementos jazzísticos, el refuerzo de la psicodelia y la aparición del Rock Progresivo.</p>

	<p>De cara a este 2013 no es de extrañar que la anterior afirmación se mantenga por parte de algunos sectores críticos a pesar de que, como sucedió en <strong>No Holier Temple</strong>, el Occult Rock no haya desaparecido ni haya dejado de ser importante, sino que la propia evolución de los fineses les ha llevado a ir planteándolo de una manera un tanto distinta.</p>

<h2>Con tanto árbol muchos no son capaces de ver el universo</h2>

	<p>Precisamente en los ligeros cambios de planteamiento, en las diferentes perspectivas desde las que <strong>Hexvessel</strong> han contemplado el Folk-Rock en los dos discos anteriores, es donde muchos se han perdido a la hora de analizar la evolución del sonido de la banda finesa. Como si de un paseo por el bosque en una noche de luna llena se tratase, Hexvessel no se guardan nada a la hora de sorprendernos, turbarnos o sobrecogernos, recurriendo a todo tipo de argumentos que cuentan con la belleza y elegancia características del Folk de los fineses como ejes fundamentales.</p>

<blockquote>The only way into the universe is through a clearing in the forest.
Find the doorway to the end of the world and go through it</blockquote>

	<p>Claro ejemplo de ello es el gigantesco &#8216;<strong>Masks Of The Universe</strong>&#8216;, tema que da inicio al EP y que, a pesar de los trece minutos que dura, se hace muy pero que muy corto ante el impresionante despliegue de Folk, Rock Progresivo y toneladas y toneladas de ácido lisérgico mientras nos recuerdan que el mundo se nos ha ido de las manos y la única solución es volver a empezar quemándolo todo con llamas purificadoras.</p>

	<p>El tema inicial, el cual ocupa más de un tercio del minutaje del EP, marca las constantes en las que se mueven los fineses en este lanzamiento, el cual proviene del proceso compositivo de <strong>No Holier Temple</strong> a pesar de que en lo sonoro se distancie un tanto del citado ejercicio de 2012. El regrabado &#8216;<strong>Tunnel at the End of the Light</strong>&#8216; llega a recordarme en cierta medida a los <strong>Opeth</strong> de <strong>Damnation</strong>, cuestión que cerca ha estado de convertirse en un leitmotif en mis múltiples experiencias con este álbum a pesar de las diferencias obvias, tanto de ejecución como de planteamiento.</p>

	<p><iframe width="480" height="360" src="http://www.youtube.com/embed/48EnHFyNvGI" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>

	<p>Como nota curiosa, <strong>Iron Marsh</strong> cuenta con &#8216;<strong>Woman Of Salem</strong>&#8216; como sus de los momentos más brillantes, siendo el tratamiento que dan a la versión de la controvertida <strong>Yoko Ono</strong> y su magnífica inclusión en el contexto artístico del álbum la constatación del talento de la banda finlandesa y la demostración de que son una banda con un mundo propio el cual no para de expandirse a pesar de que paradójicamente, en lo lírico, no paren de resaltar que el universo se nos está yendo al carajo.</p>

	<p>Demostración de la calidad de este largo EP, dura más de 30 minutos, es que se nos pasa volando y nos deja con ganas de más, de mucho más una vez acaba &#8216;<strong>Don&#8217;t Break de Curse</strong>&#8216; entre distorsión y lamentos oníricos. Aparte de esto, la inteligencia de su planteamiento, la brillantez en lo letrístico y la riqueza artística demostradas, lo convierten en un lanzamiento que, a pesar de no ser un larga duración, va a tener una importancia tangencial no ya solo en la carrera de una banda com <strong>Hexvessel</strong> (pues confirma el status emergente de la banda a nivel europeo), sino también a la hora de destacar el legado musical de este año que aún no ha llegado a su ecuador. </p>

	<p><img alt="8,3" src="http://img.hipersonica.com/2012/10/hipersonicavota8con3.jpg" class="derecha" />No estamos en la época del año más adecuada para caer una y otra vez en un disco como <strong>Iron Marsh</strong>, pero quien sabe, quizás un paseo por el bosque sea la mejor forma de huir del calor asfixiante que se encuentra detrás de la esquina. Eso sí, si decidís visitar la naturaleza recordad, recoged toda vuestra basura y no dejéis rastro. De lo contrario me temo, las profecías de <strong>Hexvessel</strong> se acabarán cumpliendo.</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[The Rosquettes - We could have been bigger than...: se acerca el verano ]]></title>
      <link>http://www.hipersonica.com/criticas/the-rosquettes-we-could-have-been-bigger-than-se-acerca-el-verano</link>
      <guid>http://www.hipersonica.com/criticas/the-rosquettes-we-could-have-been-bigger-than-se-acerca-el-verano</guid>
      <pubDate>Wed, 15 May 2013 11:01:16 +0000</pubDate>

      <author>Black Gallego</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img alt="The Rosquettes - We could have been bigger than..." src="http://img.hipersonica.com/2013/05/We-Could-Have-Been-Bigger-Than.jpg" class="centro" /></p>

	<p>¿Vais notando cada vez más como una mayor sensación de acaloramiento en vuestro cuerpo? ¿Qué cada vez se hace más difícil ir andando por la ciudad por la mañana? ¿Qué entráis en el coche y sentís como si hubierais entrado en una sauna y urgentemente abrís las ventanillas y encendéis el aire acondicionado? ¿Qué vuestras camisas van presentando cada vez más unos antiestéticos chorretones en la zona axilar? ¿Qué cada vez hace menos tiempo para ir escuchado a Low? Así es amigos. Se acerca el verano.</p>

	<p><!--more--></p>

<h2>Una oda al verano y la inocente juventud del Pop</h2>

	<p>Efectivamente. El verano está a la vuelta de la esquina. Aunque en algunas zonas más norteñas se note menos, o el calor se oculte detrás de algunos días de chubascos, la realidad es que cada vez se acerca más la época para relajarse en una terraza al Sol con una cerveza, coger la sombrilla y la toalla para marcharse a la playa más cercana y con menos basura, pillarse unos días en el trabajo para marcharse de viaje y/o disfrutar del relax. Y la llegada del verano también se nota en la música que escuchamos.</p>

	<p><center><iframe width="400" height="100" style="position: relative; display: block; width: 400px; height: 100px;" src="http://bandcamp.com/EmbeddedPlayer/v=2/track=3288903952/size=venti/bgcol=FFFFFF/linkcol=4285BB/" allowtransparency="true" frameborder="0"><a href="http://therosquettes.bandcamp.com/track/lets-eat-russian-salad">let&#39;s eat Russian salad by <span class="caps">THE</span> <span class="caps">ROSQUETTES</span></a></iframe></center></p>

	<p>Aparte de los horrorosos recopilatorios de Caribe Mix Dosmilequis, también es época de la musiquilla más animosa, más agradable y la que más motiva a la diversión y al jaraneo. Y ya tenemos entre nuestras manos, prematuramente al verano como los catálogos de moda veraniega del Corte Inglés, uno de los primeros discos que más evocan a esta estación. No es otro que el debut en larga duración del trío sevillano, <strong>The Rosquettes</strong>. Un debut que nos hace entrar al verano con ganas.</p>

<h2>The Rosquettes, un jaraneo de influencias sesenteras (y no tan sesenteras)</h2>

	<p>En <strong>We could have been bigger than&#8230;</strong> hacen recopilación de todas esas influencias musicales de la década de los sesenta. No es difícil encontrar canciones que nos rememoren directamente a <strong>The Kinks</strong>, otras a los <strong>Beach Boys</strong>, o la rápida mezcla entre referencias separadas en el tiempo como <strong>Buddy Holly</strong> y <strong>Yo La Tengo</strong>. Un estilo que reivindicación del Pop más juvenil y entretenido y de la Psicodelia garagera amable y sin pretensiones. Un buen mejunje diseñado para ofrecernos un rato ameno para hacernos mover un rato el esqueleto o relajarnos con un zumo de malta bien fresco.</p>

	<p><center><iframe width="400" height="100" style="position: relative; display: block; width: 400px; height: 100px;" src="http://bandcamp.com/EmbeddedPlayer/v=2/track=1394543206/size=venti/bgcol=FFFFFF/linkcol=4285BB/" allowtransparency="true" frameborder="0"><a href="http://therosquettes.bandcamp.com/track/the-mysterious-ironmonger">the mysterious ironmonger by <span class="caps">THE</span> <span class="caps">ROSQUETTES</span></a></iframe></center></p>

	<p>Sin embargo, y aunque es un trabajo que evoca muchísimo al periodo veraniego, The Rosquettes comienzan confundiéndonos con &#8216;<strong>Rain</strong>&#8216;. “Rain, it rains on me even sunny days” mientras esas animosas guitarras y esa batería tan propia de la música Beat sesentera te llaman a la fiesta. Hay mucha influencia de ese sonido Pop tan popularizado por The Beatles y The Kinks, pero también hay mucho Surf Rock (&#8217;<strong>Shaker Pack!</strong>&#8216;), Psicodelia suave y nada empalagosa (&#8217;<strong>Watteke</strong>&#8216;), y ramalazos garageros (&#8217;<strong>The Mysterious Ironmonguer</strong>&#8216;).</p>

	<p>Una gran amalgama de influencias que da forma a este disco, lleno de canciones para incentivar el espíritu juvenil y el “Figth For Your Rigth To Party”. Diversión por encima de todo. Por supuesto, si lo escuchas en una calurosa mañana como las que predominan últimamente por el Sur peninsular, parece como si ambos estuvieran hechos para ser inseparables. Canciones entretenidas y agradables, algunas más destacadas que otras, que serán del agrado de todo aficionado al Indie Pop y a la Psicodelia menos enrevesada pero tampoco almibarada.</p>

	<p><center><iframe width="400" height="100" style="position: relative; display: block; width: 400px; height: 100px;" src="http://bandcamp.com/EmbeddedPlayer/v=2/track=1398877953/size=venti/bgcol=FFFFFF/linkcol=4285BB/" allowtransparency="true" frameborder="0"><a href="http://therosquettes.bandcamp.com/track/shaker-pack">shaker pack! by <span class="caps">THE</span> <span class="caps">ROSQUETTES</span></a></iframe><br />
</center></p>

	<p><img id="image13772" src="http://img.hipersonica.com/2009/06/notas7.jpg" class="derecha_sinmarco" alt="Hipersónica vota un 7" /> No busques en <strong>We could have been bigger than&#8230;</strong> el trabajo definitivo de Pop españolperocantadoeninglés de este año. Puede que haya otros que te parezcan más estimulantes y notables, pero te aseguro que con este te espera un rato más que bueno, divertido y disfrutable. El verano se aproxima y <strong>The Rosquettes</strong> ya no están llamado para que nos vayamos poniendo el bañador y cojamos la tabla de Surf, aunque estemos afincados en pleno Madrid.</p>

	<p><center><iframe width="400" height="100" style="position: relative; display: block; width: 400px; height: 100px;" src="http://bandcamp.com/EmbeddedPlayer/v=2/album=3320486199/size=venti/bgcol=FFFFFF/linkcol=4285BB/" allowtransparency="true" frameborder="0"><a href="http://therosquettes.bandcamp.com/album/we-could-have-been-bigger-than">we could have been bigger than&#8230; by <span class="caps">THE</span> <span class="caps">ROSQUETTES</span></a></iframe></center></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Vampire Weekend - Modern Vampires of the City: cuando todo sale bien]]></title>
      <link>http://www.hipersonica.com/criticas/vampire-weekend-modern-vampires-of-the-city-cuando-todo-sale-bien</link>
      <guid>http://www.hipersonica.com/criticas/vampire-weekend-modern-vampires-of-the-city-cuando-todo-sale-bien</guid>
      <pubDate>Tue, 14 May 2013 10:52:11 +0000</pubDate>

      <author>Poliptoton</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img alt="Vampire Weekend - Modern Vampires of the City" src="http://img.hipersonica.com/2013/05/650_1000_Vampire-Weekend-Modern-Vampires-Of-The-City.jpg" class="centro" /></p>

	<p>Siempre me ha hecho gracia que uno de los recursos que con más frecuencia emplean los detractores de <strong>Vampire Weekend</strong> para desacreditarlos (y que, supongo, quizá volverá a aparecer ahora a propósito de este <strong>Modern Vampires of the City</strong>) sea tacharlos de &#8220;niños pijos&#8221;, como quien despacha con displicencia algún artefacto reciente de la Sofia Coppola más relamida. Me hace gracia porque a mí es precisamente lo que más me gusta de ellos, lo que creo que les da a su música exactamente el tono que necesita y que, de hecho, pide a gritos. Yo fui de los que los despreció en un principio (&#8220;ya verás cómo de éstos no se acuerda nadie en tres meses&#8221; y demás profecías de garrafón) ahuyentado por aquella batidora indigesta del afro-indie con la que tantos goles nos colaron y por determinados ramalazos (ver: ska) que no acababa de ver claros en ese contexto. Cuando llegó <a href="http://www.hipersonica.com/indie/vampire-weekend-contra-todo-lo-que-necesitas-saber">Contra</a> sí sentí que habían afinado la puntería mucho más y ahora en este tercer trabajo los veo definitivamente cómodos, finalmente desacomplejados de sufrir con sus dilemas pequeñoburgueses: no sólo es que esto es lo que hay, sino que esto es lo que mejor le sienta a las canciones.</p>

<h2>Vampire Weekend te llevan al huerto</h2>

	<p><iframe width="650" height="405" src="http://www.youtube.com/embed/i-BznQE6B8U" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>

	<p>Porque la música de Vampire Weekend siempre ha tenido mucho de suspiro, de fragilidad, de estructuras delicadas que pueden quebrarse a la mínima. De castillo de naipes, vamos. ¿Y habéis intentado alguna vez levantar un castillo de naipes? Yo un par de veces, con resultados desastrosos obviamente. Porque hace falta técnica, sí, y talento (también), pero también echarle algo de morro. Saber lo que quieres hacer y simplemente hacerlo. Coged por ejemplo &#8216;<strong>Ya Hey</strong>&#8216;, décimo corte del disco y una de las pistas que nos han ido dejando estas últimas semanas a modo de sendero de migas de pan para llevarnos a su guarida. Pues es una balada con estribillo de voces pitufadas y ecos reggae donde Ezra le echa la bronca a Dios por sus errores y su arrogancia. Ojo al concepto, porque tiene narices la cosa. Pero joder, es que funciona, funciona hasta el punto de redondear una pieza de orfebrería pop sencillamente perfecta. Llévame por donde quieras, pero llévame. De eso se trata.</p>

	<p>Por eso funciona tan bien este <strong>Modern Vampires of the City</strong>, por esa sensación de paso al frente, de seguridad absoluta en sí mismo que transmite un grupo que ha decidido sacrificar algunas cosas (levantar algo el pie del acelerador, por ejemplo) para ir, caiga quien caiga, a por lo que ellos quieren. Ahí está también el vídeo que han sacado para &#8216;<strong>Step</strong>&#8216;, el otro baladón del conjunto, que lleva el concepto del &#8220;lyric vídeo&#8221; al extremo: letras en primerísimo primer plano, para bien y para mal, y que nos acusen si quieren de autocomplacencia o de soltar una ensalada de referencias culturales en cuanto el oyente se descuida medio segundo. Eso, repetimos, es lo que hay: un peligroso juego en el filo de la navaja, siempre al borde del ridículo, pero que si te sale bien, te sale muy bien. Y Vampire Weekend arriesgan tanto que les acaba saliendo todo bien.</p>

	<p><iframe width="650" height="405" src="http://www.youtube.com/embed/_mDxcDjg9P4" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>

<h2>Les encanta que los planes salgan bien</h2>

	<p>Les sale bien ese comienzo plácido de &#8216;<strong>Obvious Bicycle</strong>&#8216;, evocador pero algo pesimista. También el rollo naíf (&#8220;I know I love you / And you love the sea / Wonder if the water contains / a little drop little drop for me&#8221;) con final pseudoépico de &#8216;<strong>Unbelievers</strong>&#8216;, el juego de disfraces con Paul Simon de &#8216;<strong>Everlasting Arms</strong>&#8216; o la pluscuamperfecta &#8216;<strong>Hannah Hunt</strong>&#8216;, que tiene ese comienzo casi susurrado con piano tranquilote que huele a canción de transición pero acaba estallando tímidamente en lo que iba a ser cabreo y se queda en pataleta de pura impotencia (&#8220;If I can&#8217;t trust you then damn it, Hannah, / There&#8217;s no future, there&#8217;s no answer&#8221;).</p>

	<p><iframe width="650" height="405" src="http://www.youtube.com/embed/mX46e4GtlXM" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>

	<p>Les sale bien incluso &#8216;<strong>Hudson</strong>&#8216;, el ejercicio más oscuro que se han autoimpuesto en sus tres trabajos y que sobrevive airoso a una propuesta fatalista en la que en cualquier momento crees que vas a ver a Helena Bonham-Carter en camisón y con una vela en la mano bajando a un sótano (de nuevo esa frontera de lo ridículo salvada con precisión). Y por supuesto, les sale extremadamente bien la locurita de &#8216;<strong>Diane Young</strong>&#8216;, esa voladura controlada de una estructura rockabilly que queda irreconocible a su paso desmadrándose lo justo y dejando con ganas de más. Y si hay que quemar coches, que sean Saabs: que se note que aquí hay nivel.</p>

	<p><img alt="8,50" src="http://img.hipersonica.com/2013/05/8,50.jpg" class="derecha" /><strong>Modern Vampires of the City</strong> es exactamente lo que deja intuir su portada: es blanco y negro y es Nueva York, por ese orden. Es un viaje tranquilo, con un melancólico punto de nostalgia que nunca acaba degenerando en melodrama, que te lleva desde la esquina de la 103 con Broadway hasta un paseo junto al río con un aire de tristeza no demasiado explicable. Desde una aparente (y muy estudiada) liviandad, deja escapar preocupaciones por la fe, por el paso del tiempo, por el futuro incierto y hasta por la muerte. Dramitas ridículos, claro, pero los suyos, y que nos cuentan como los perciben, con envoltorios juguetones e irresistibles, siguiendo una línea que quizá no sea necesariamente la más recta, pero siempre estará trazada con precisión. Un disco de ésos tan transparentemente buenos que casi te hacen desconfiar, hasta que te das cuenta de que simplemente no hay motivos para hacerlo.</p>      ]]></description>
      </item>
        	  <atom:link href="http://www.hipersonica.com/categoria/criticas/rss2.xml" rel="self" type="application/rss+xml" />
	</channel>

</rss>


