
Aunque sean propuestas completamente diferentes, el caso de Rodrigo y Gabriela me recuerda fuertemente al de Apocalyptica, pues ambos grupos se caracterizan por atraer fuertemente a un público de perfil duro, pero recurriendo a instrumentos que nada tiene que ver con el rock y el metal. En el caso de la pareja mexicana, lo hacen simplemente por medio de dos guitarras acústicas.
Con esas dos únicas armas, han hecho gala de una impresionante destreza técnica y una envidiable sensibilidad creativa, así como de un gran acierto a la hora de elegir las versiones puntuales que han realizado de temas famosos, lo que les ha permitido alcanzar un muy merecido reconocimiento. Sus tres discos lanzados han mostrado además una calidad creciente, desembocando hace dos años en un éxito notable para 11:11.




Seguramente una de las claves del éxito del Jazzaldia, que cada verano se celebra en San Sebastián, sea precisamente su variada programación. Junto a estrellas indiscutibles del jazz, los clásicos de siempre, se atreven a presentar nuevos valores, ampliando sus horizontes a otros estilos y tendencias.

