
En el, a veces criticado, mundillo de los premios y galardones (musicales o no), los Grammy tienen bastante prestigio, aunque la credibilidad de sus premios venga coartada por el hecho de ser la industria premiándose a sí misma.
Lo que no podemos reprochar prácticamente de ninguna manera, es la ceremonia de entrega de los premios, en la que la organización nos premia a nosotros, los espectadores, con actuaciones impensables en ningún otro marco.
Y, en su carrera por superarse, este año, la ceremonia de entrega no iba a ser menos, teniendo previstas jugosas colaboraciones sobre el escenario para la noche del domingo, día 12.







