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El Primavera Club 2012 vuelve a toparse con trabas administrativas. Si hace dos semanas sabíamos que la Sala Apolo debía ser clausurada temporalmente por, según el Ayuntamiento de Barcelona, irregularidades arquitectónicas, hoy conocemos un nuevo varapalo para la organización del festival: el Ayuntamiento de Madrid ha decidido reducir drásticamente el aforo de una de las salas de Matadero, donde se debían celebrar varios conciertos. En concreto, se trata de la Nave de Terneras, cuyo aforo pasa de las 800 personas previstas inicialmente a tan sólo 100.

La noticia no ha sentado demasiado bien en el seno de la organización, como no podía ser de otro modo. Desde el Primavera Club explicaron que no se cancelará el festival, en tanto que supone un importante perjuicio para las actuaciones pero no la imposibilidad de su celebración. Sin embargo, advirtieron lo siguiente:

La organización del festival quiere expresar su malestar por las complicaciones burocráticas surgidas con este espacio de titularidad municipal y se plantea, debido a la adversidad de las circunstancias, que ésta sea la última edición de de San Miguel Primavera Club en Madrid.

Hace pocos días, Gabi Ruiz se expresaba en los siguientes términos en el blog oficial del Primavera Sound:

(…) estoy harto de hablar del 21% de IVA, que me aburro denunciando que este país no es serio, que me parece de cobardes estar siempre apelando a la mala suerte, al imprevisto, a la injusticia. Que todo tiene un límite y a partir de ahí hay que aprender a joderse (…) Y como lo tenemos ya muy claro el año que viene no vamos a repetir los mismos errores que venimos cometiendo en las últimas ediciones. La experiencia en Guimarães ha sido extraordinaria y estamos por repetir ese modelo. Si es posible, recuperaremos viejas ofertas y llevaremos el evento a otras ciudades más receptivas y dónde podamos programar sin la presión de lo extraordinario.

El enfado de los organizadores es comprensible: las autoridades municipales poco o nada tienden a preocuparse, o a cuidar, a los promotores de conciertos que tratan de insuflar vida cultural a sus ciudades. El ejemplo de Matadero de Madrid es paradigmático, en tanto que supone una modificación unilateral y de graves consecuencias para el Primavera Club (es dinero que dejan de obtener mediante la venta de entradas, 700 nada menos), pero no es el único. Idénticas situaciones se reproducen en otras ciudades. ¿El resultado? La huida de los promotores, de los grupos y de la escena.

Cabe recordar que algunos de los conciertos más esperados, como el de Swans o el de Redd Kross, iban a tener lugar en la Nave de Terneras. Muchos de los asistentes que ya tenían la entrada comprada, sencillamente, no podrán acudir. En este sentido, el Primavera Club ofrece la posibilidad de devolver el abono de día obtenido con anterioridad. Los interesados deberán escribir un email a devoluciones (arroba) primaverasound.com con el asunto “Devolución Madrid”, desde hoy hasta el jueves 7 de diciembre.

Imagen | Wikimedia

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