Síguenos

Atoms for Peace - Amok

Una cosa, antes de nada: dado que la guerra nada fría entre partidarios y detractores de Thom Yorke y su falsete ha llegado a un punto de hostilidad total sin reconciliación posible, quizá convendría aclarar ya desde el principio que lo de Atoms for Peace no es algo nuevo, sino una nueva entrega de algo que ya conocíamos. Lo digo como advertencia, para que palabras bonitas como “supergrupo” o “proyecto paralelo” no lleven a engaño a algún hater despistado: “Amok“ es, para bien y para mal, más de lo mismo. Yo aviso, que luego vienen los madremías.

Pasemos lista: Atoms for peace es, por si alguno todavía no lo tiene claro, la nueva iniciativa del líder de Radiohead, junto a su productor de cabecera Nigel Goldrich, Flea de Red Hot Chili Peppers al bajo, Joey Waronker (de los R.E.M. post-Bill Berry, época “Up” y “Reveal”) a la batería, y Mauro Refosco (también colaborador de los Peppers en los últimos tiempos), a sus labores.

Atoms for Peace siguen con lo ya conocido

¿Y para qué tanto fichaje? Pues para ni más ni menos que firmar una secuela continuista del trabajo en solitario de su vocalista. Quienes ya acusaron a “The King of Limbs“ (Autoeditado, 2011) de ser un disco de Thom Yorke más que uno de Radiohead tienen aquí el argumento en bandeja: “Amok” es desde su misma portada un clarísimo continuador de “The Eraser“(XL, 2006), hasta el punto de que uno casi tiene que bucear entre Youtubes para llegar a entender con más claridad, por ejemplo, qué pinta exactamente Flea en esta historia.

Before Your Very Eyes‘ marca la pauta a seguir: ritmos rebuscados, falsetes espectrales, estructura de caos controlado… Se trata de tomar las coordenadas de temas con la reconocible marca de la casa de los últimos años (pongamos ‘Feral‘ para tener un ejemplo de su referencia más reciente) y guiarse por ella.

Bien, como introducción nos vale. Y a continuación, inteligentemente, se ubica un buen ejemplo de traducción de esta propuesta en canción lograda. Ya la conocemos desde hace tiempo: se llama ‘Default‘ y, de hecho, fue el segundo gran tema de 2012 con el mismo título. Buen single, buen tema, nada que objetar.

Enormemente inspirado es también ‘Judge, Jury and Executioner‘, el otro corte que Atoms for Peace nos habían adelantado. Yorke parece escoger un punto concreto dentro de ese universo que él ha creado y preocuparse de describirlo de la manera más críptica que se le ocurra. Este séptimo tema es, pues, la prueba evidente no sólo del talento que hay aquí detrás, sino de las enormes posibilidades de un formato que no tiene por qué estar agotado.

Algunos peros

El problema es que hay otros momentos del disco que sí transmiten esa impresión. Porque “Amok” es un trabajo muy desigual, tan preocupado de crear atmósferas que a veces se olvida del motivo por el que las creaba y acaba encerrado en sí mismo, en el ambiente-porque-sí (por no mencionar que es una atmósfera que ya conocemos de sobra), cayendo en una autoindulgencia que no beneficia ni al artista ni, por descontado, al que escucha. Dicho claramente, el disco tiene varias canciones (hola, ‘Ingenue‘) que responden claramente al perfil de “canción-de-los-últimos-discos-de-Radiohead-que-siempre-te-saltas”.

La idea está clara y es interesante. La intención de verbalizar un discurso de rock a través de la electrónica sin apenas guitarras (que además juegan al despiste cuando aparecen, bien camufladas), también. El problema es que ese propósito pide a gritos una traducción en canciones, en elementos palpables a los que agarrarse, y lo que te entrega es un producto vaporoso, sin terminar de concretar, que te deja a medias y algo frustrado.

Hipersonica vota un 6'90
Los cortes destacados marcan un listón que los demás no están en condiciones de seguir. Y son dos de nueve, así que, por muchos aciertos que tenga el disco (que los tiene), las cuentas no acaban de salir si a la hora de poner la dichosa notita, uno pretende llegar al notable.

Atoms for Peace – Amok en Hipersónica

Los comentarios se han cerrado

Ordenar por:

14 comentarios