Bloc Party

Aviso: este post está escrito según escuchaba por primera vez Intimacy, el primer disco de Bloc Party. Si queréis un análisis serio y sesudo, deberéis esperar a que pase el tiempo: la verdadera cara de los discos sólo se saca con las escuchas repetidas.

Además, este post tiene un estilo casi telegráfico, porque las frases se han ido poniendo a medida que se me iban agolpando en la cabeza. Hay canciones que me han dicho mucho y otras que no tanto. Así que no, no es una crítica, es un pequeño experimento. Bueno, vale, también tiene algo de verborrea: es lo que hay.

Esto es, simplemente, lo que yo he pensado de Intimacy, tercer disco de los ingleses.

Hora de los disclaimers: Los eps anteriores al debut y todo Silent Alarm me parecen fabulosos, quizás de lo mejor de todo el revival post-punk británico. Sin embargo, A Weekend in The City me horroriza: me suena a AOR hinchado, pomposo y destrozado por la producción. A estas alturas no me vais a hacer cambiar de opinión ni, me imagino, yo a vosotros. Pero todo lo que viene a continuación está mediatizado por esa experiencia previa con Bloc Party.

Y un último disclaimer, quizás el más importante: mis expectativas respecto a este disco. Ójala Bloc Party consigan levantar cabeza. Lo veo complicado, pero lo espero sinceramente. Al final del post, las conclusiones al respecto.

Ares: Casi parece que va a empezar un tema de Prodigy circa Fat of The Land. Al menos, no está tan hinchado como todo A Weekend in The City. Kele doblándose a sí mismo y atropellándose en las letras. Buenas sensaciones. Muy buen comienzo de disco.

Mercury: odio el comienzo de esta canción, con Kele en solitario. Además, sigue sin funcionarme como single; ‘Ares’ me parece mucho más rotunda. Nada, vuelve a acabar Mercury y me sigue pareciendo flojísima.

Halo: Hombre, las guitarras angulosas y la voz semiescondida del primer disco regresan de nuevo, aunque por momentos me parece estar escuchando a Maxïmo Park. Parece que esta vez, las canciones potentes no han sido ahogadas por la producción.

Biko: ¿Biko como la canción de Traffic? ¿Versión? No. Éste es el primer momento tranquilo del disco. Poco sorprendente, bastante lineal y con la típica aproximación a la electrónica que uno espera de cualquier artista rock cuando dice que ahora le molan los aparatitos. ¿Fallida? En este primer momento parece que sí, aunque hacia el final va creciendo.

Trojan Horse: Curioso el efecto que le han dado a las guitarras del inicio de la canción. ‘Trojan Horse’ es una canción sólida, aunque no sé si va a crecer tanto y a tener tanta vida como las de Silent Alarm. Buff, el solo de guitarra me parece horroroso, muy poco Bloc Party, pero no destroza el tema.

Signs: Campanillas que se engarzan con un ritmo digital. Otro momento de calma. Gracias a dios, Intimacy parece mejor secuenciado que A Weekend In The City. Aún no tengo muy claro si será un buen disco o no, pero todo fluye mejor. Me parecía que no lo iba a lograr, pero ‘Signs’ ha acabado por llamar mi atención. Eso sí, tengo la sensación de que dura más de los 4 minutos y 40 segundos que dice mi reproductor.

One Month Off: Riffs muy new wave y de nuevo potencia para contrastar con el anterior tema. Referencias a una guitarra española en la letra: luego me pongo con ellas. Un buen colchón de arreglos y ruiditos para acompañar a la típica canción de Bloc Party. En este caso, eso de la “típica canción” va en el lado positivo.

Zephyrus: por el coro inicial, parece que Bloc Party se vuelven a poner trascendentes. ¡Miedo me da! El ritmo quebrado y electrónico aligera la sensación. ¡Oh, Dios, en mitad de la canción es aún peor: si parece que va a empezar la sintonía que John Williams compuso para Star Wars: episodio 1! Ya sabéis, la de la lucha de Qui Gong Jin con Darth Maul. Podría haber estado allí.

En serio, esta canción me da un poco de risa y no sé si el descolocado soy yo o es ella.

Better Than Heaven: ¡Depeche Mode! Sí, sí, ¿sabéis cuando Dave Gahan se ponía religioso? Pues Kele parece él en el inicio de ‘Better Than Heaven’. A mí no me molesta demasiado, porque soy fan de los de Basildon, pero… mmmm… ¿a esto se referían con el paso electrónico?

Ion Square: A priori, después de los primeros segundos, un nuevo ‘Two More Years’.... Ójala… No, no acaba de explotar en un estribillo irresistible. Ojo: eso no la convierte en una mala canción: es la última del disco y creo que cumple la función de dejarte con ganas de escucharlo de nuevo. No se les va la mano con la épica, sino que mantienen los pies en el suelo.

Primera impresión: Pues sí, Bloc Party han sabido remediar algunos de sus errores y entregan un tercer disco que, sin ser incontestable, al menos no es una nueva decepción. Quizás lo menos interesante sea la recta final, aunque ‘Ion Square’ consigue remontar el vuelo. Lo mejor de todo: la sensación de que la escucha se ha pasado muy rápida, de que no se ha hecho pesada en ningún momento.

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