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Portada y crítica Boomgates - Double Natural

Boombgates no se merecen haber nacido en el nuevo siglo. No porque lo suyo sea revivalista, ni siquiera retro, sino porque es un grupo que merece ser descubierto en otras condiciones. En la cara B de una cinta que te grabó tu amigo, por el boca a boca nacido desde alguien que los vio de refilón o por ser el grupo del que toda la cuadrilla hablaba con excitación sin todavía haber conseguido escucharlo. Se merecen ser especiales.

Lo más cercano a eso, hoy en día, es descubrir a un grupo en un blog que ni te acuerdas de cuál es y, por alguna razón extraña, fijarte en ellos y no en las otras cuarenta recomendaciones. Luego, con suerte, ponerlo en Facebook y que otros tres colegas lo compartan, igual de emocionados que tú. Eso me pasó con Boomgates, en quienes me fijé por dos trazos: eran australianos y hacían pop. Pinché en la canción ‘Layman’s terms’ y se me abrió el cielo aussie.

Como un fan

Y me resisto ahora a que con ellos me suceda lo que con la mayoría de bandas descubiertas en Internet. Lo suyo se merece ser especial, tienen que ser tu nuevo grupo imperfecto favorito. Porque esos son los mejores. Porque en las tres primeras vueltas a este disco te vas a poner eufórico igual que lo hiciste cuando escuchaste a Comet Gain por primera vez. Eufórico como me cuenta mi amigo Miguel que le sucedió a nuestra amiga Leire el otro día, cuando escuchó ‘Whispering and singing’ en el Facebook de alguien y por la noche en un bar le abordó loca de la emoción, “¿has escuchado a los Boomgates?”.

En otro tiempo uno habría conseguido el disco y lo habría puesto a sonar y se tiraría en la cama y se aprendería las canciones de memoria, y le daría igual que en realidad Boomgates sean un supergrupo del underground australiano (con miembros de Eddie Current Suppression Ring o Twerps entre otros). Esas cosas se saben ahora, saturan nuestro cerebro con información innecesaria. Y aquí no hace falta. Este disco se merece ser inocente.

Naturalidad australiana

Se merece ser tan inocente que hasta me jodería que el título del disco, Double Natural, fuese una declaración autoconsciente. Porque este disco es justo eso, natural, desgarbado, irreflexivo, y esas cosas han de salir solas. En el fondo es la esencia de la especificidad australiana, lo que les hace ser siempre distintos a sus pares americanos europeos, de la misma manera que no era lo mismo Radio Birdman que MC5, ni los Saints que los Damned, ni los Hoodoo Gurus que los Dbs, ni los Go-Betweens que REM.

Hipersónica vota un 7,7 Y me gustaría no darte ninguna referencia, no decirte que te van a recordar a los Triffids, incluso a veces a los Replacements o a todo el catálogo Flying Nun, porque eso es muy de ahora, de que todos somos unos resabios expertos en todo. Y no quiero que sea así, y hasta me alegro de que no esté en Spotify. Quiero que sea como antes, cuando todo era más especial, antes de los blogs y de Allmusic. Entonces este disco te lo habría recomendado con un “¿Has escuchado a los Boomgates? ¡Tienes que hacerlo ya!”.

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