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Cuzo Alquimia Principiantes

Los barceloneses Cuzo, amparados ahora en el sello B-Core, vuelven al ruedo musical con su cuarto disco, Alquimia Para Principiantes. Otra prueba de rock espacial, místico y repleto de sesiones de jam. Ideal para tocar en un tugurio rodeado de brebajes espumosos de color oro.

En muchas ocasiones la ecuación calidad de un grupo y lo conocido que sea no siempre tiene solución, se suele quedar la incógnita sin despejar. Y esa incógnita es la que hace que Cuzo, uno de los múltiples proyectos del prolífico Jaume Luis Pantaleón, no acabe de dar el salto hacia un público algo más masivo. También es cierto que su música tampoco es algo que mucho público demande en nuestro país, lo cual no es óbice para restarles importancia. Desde finales de la pasada década y principios de esta, llevan mostrando una buena sinergia entre el rock psicodélico y el space rock.

Alquimia Para Principiantes, pequeños cambios

En Alquimia Para Principiantes se perciben varios cambios que se han ido desarrollando en su trayectoria. Sobre todo su música ha perdido músculo, ya no es tan vigorosa como en su debut, Otros mundos (Alone, 2010). La psicodelia pesada que incluía latigazos stoner ha sido reducida para favorecer el protagonismo de un space rock y unos patrones progresivos que hacen de la música de Cuzo, una sintonía más volátil y ligera.

Lo cual no es óbice para que no sigamos disfrutando del misticismo lisérgico que suelen rezumar sus instrumentos a base de punteos hipnóticos, efectos ácidos y ritmos abrasivos. Como siempre, técnicas que subyacen bajo una forma de tocar que te teletranporta a la jam de Satanás, donde sus ráfagas de improvisación te noquean el cuello.

Un lugar prohibido

La música de Cuzo sigue manteniendo ese espíritu setentero de experimentación, LSD e improvisación. Por eso es difícil no caer en sus fauces, que te atrapan desde el minuto uno con El Exorcista Turco. Buenos riffs, un bajo profundo y ese repentino chirrido que emite el controlador Korg, dispuesto a despertar algún ser sobrenatural.

Nuevos efectos con el Korg que los barceloneses han incrustado y que ayudan a verse envuelto en otra ambientación ¡Y sin que tengas que meterte cosas raras! En Alquimia Para Principiantes, pasamos de estar en un tugurio sucio y sudoroso, a un ritual de magia negra, con un final que entra en trance, adoptando un cariz totalmente profano. Es como adentrarse en otra dimensión.

Pero no todo es acercarse a lo prohibido en este álbum. Encontramos en Erotissimo a unos Cuzo hechos a fuego lento, con unos delays lentos que no tienen prisa en fluir, sumergidos en una película porno de bajo presupuesto, dejando que todo siga su curso sin prisas. Aquí nos damos cuenta de la importancia del contexto, de cómo prácticamente un efecto puede evocar una situación profana en una canción y otra más sugerente en otra, siendo casi el mismo sonido.

Cambiar de ritmo facilita la escucha

Como escuchar canciones de patrón progresivo puede resultar algo farragoso en alguna ocasión, tras tanto riff, punteo y una percusión que avanza lenta, Cuzo desarrollan cambios de ritmo en las canciones antes de ir derivando su estructura en, básicamente, una improvisación. Ahí está por ejemplo Mi Otro Yo, que incluye varios cambios en el tempo del tema, hasta caer al vacío espacial.

No obstante, el mejor cambio de ritmo es el que tenemos para cerrar el álbum en Mil Homes, donde van preparando el terreno para que lo que antes era un mar tranquilo se convierta en unas electrizantes olas. Reconocerás este momento en el concierto cuando empieces a menear la cabeza de arriba abajo con especial intensidad. Mientras lo haces, puedes disfrutar de sus birguerías guitarrísticas que se desprenden de cualquier partitura preestablecida.

Resumiendo, aunque es cierto que los catalanes le han quitado tonelaje a su música, que antes sonaba más pesada, sigue existiendo esa simbiosis entre el rock psicodélico, el progresivo y el espacial; siempre englobados en una forma de tocar que está diseñada para acabar en una jam.

Hipersónica vota un 7,50 Es un disco que no sorprenderá a los acérrimos del conjunto, pero que servirá para todos aquellos amigos de estos géneros. Si además ya están iniciados, será un placer sumergirse en el frenesí que Cuzo introducen en tu cerebro. Potenciado en parte gracias a los efectos que el Korg es capaz de conseguir. Por cierto, estarán tocando en el Aloud Music Festival.

Sitio Oficial | Myspace

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