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Difícil, muy difícil ponerse ante el Crazy Clown Time de David Lynch para hacerle una crítica si no eres amante de lo raro; de lo bizarro. Y es que no creo que sea necesario presentar al cineasta precisamente como un artista bastante bizarro, pero ahí lo dejo, por si tenemos algún despistado en la sala.

Para cualquiera que se dé una vuelta por la red hoy día buscando información sobre el cineasta, el término que acudirá en mayor número de ocasiones a su búsqueda será el de hombre renacentista moderno, porque, al igual que los hombres de aquella época, Lynch se prodiga en la mayor parte de las artes. Y lo mejor de todo, es que casi todo lo hace bien.

Pero, si sus películas a estas alturas no necesitan presentación, si que para muchos será necesario aclarar que David Lynch, además de trabajar en el campo visual del arte, en el cine y la pintura, también lo hace en el sonoro, y que no es nada nuevo. Lleva bastante tiempo haciendo música, que se ha incluido dentro de sus propias películas, aunque nunca antes se había atrevido a lanzar un álbum como tal.

Este año llegaba la hora, y no será que nos haya cogido desprevenidos, ya que aquel primer single, doble cara A, en el que se incluían ‘I Know’ y ‘Good Day Today’ ya tuvo su momento en la blogosfera y otros medios, allá a finales del pasado año, y han sido numerosos los movimientos promocionales al respecto, con concursos de remezclas y vídeos incluidos.

David Lynch feat. Karen O – ‘Pinky’s Dream’ (Youtube)

Cuando si nos llevábamos una sorpresa era al saber que Crazy Clown Time estaba listo para ver la luz, ya que se había gestado en relativo poco tiempo, o al menos anunciado poco antes de ser publicado si comparamos con el single que he mencionado antes.

Crazy Clown Time: no indicado para todos los públicos

Quedaba saber qué podíamos esperar de un disco de este genio del celuloide, aunque ya teníamos alguna pista gracias a aquellos dos temas. Pistas que vienen a confirmar la tendencia: Crazy Clown time es genialidad y rareza a partes iguales, como cabría esperar del creador de algunas de las imágenes más inquietantes del cine y la televisión.

Y es que verdaderamente, mucho de lo que se puede ver en la obra de Lynch en el cine, se puede escuchar también en esta obra sonora. Crazy Clown Time es misterio, es intriga, guitarras y otros sonidos que reverberan, voces robóticas, distorsionadas, mucho del sonido de los 50 y 60 que se puede escuchar en sus películas, y, por supuesto, no todo es tan electrónico como en un principio parecía.

Esas imágenes que a veces carecen de todo sentido, en las que Lynch es experto, paisajes visuales que sólo él entiende plenamente, (si es que realmente los entiende) se pueden trasladar al sonido, y él es la persona adecuada. No hay más que escuchar esa especie de soliloquio que es ‘Strange And Unproductive Thinking’, en el que le escuchamos haciendo una especie de stream of consciousness a través de un vocoder que hace la “imagen” más inquietante si cabe; inquietante, y, como él mismo la titula, improductiva, porque a la mayor parte de nosotros este tema, alargado durante siete minutos y medio no nos dirá prácticamente nada, aunque a él lo haya dejado completamente satisfecho.

David Lynch – ‘Strange And Unproductive Thinking’ (Youtube)

David Lynch: tan oscuro en la múscia como en el cine

La misma oscuridad de sus películas se encuentra también retratada en los extraños paisajes sonoros y oníricos del extenso tracklist de Crazy Clown Time. La luz brilla, pero por su ausencia, y la mayor parte de los 14 temas que lo componen parecen un viaje a la oscura mente de un perturbado o un psicópata, llena de pensamientos difíciles de confesar; y como muestra botones como ‘Noah’s Ark’, ‘Movin’ On’ o ‘So Glad’ donde no se sabe si nos perturban más esas voces atormentadas y vocoderizadas, o las letras sin apenas sentido y con fijación por palabras realmente preocupantes.

Precisamente, para las voces en este disco, ha sido el mismo Lynch el que ha preferido hacer casi todo el trabajo, distorsionándose a sí mismo hasta límites insospechados, aunque tenemos a Karen O, en otra de sus excepcionales interpretaciones, con la responsabilidad de abrir el álbum con ‘Pinky’s Dream’, lo que quizás haya sido un error, al colocar las expectativas más alto de lo que verdaderamente debieran estar.

Pero es también precisamente en este tema donde encontramos la mejor síntesis de la música que ha creado David Lynch para su debut musical en formato largo, ya que en ella encontramos la mezcla entre electrónica y sobre todo guitarras de corte rock retro, inspirada en esos sonidos de las décadas de los 50, 60 y 70 que tanto se han prodigado en sus trabajos visuales.

David Lynch – ‘Movin’ On’ (Youtube)

Porque, como os comentaba antes, si algo destaca de este álbum es que la electrónica no es lo más importante; es cierto que las bases están realizadas con sintetizadores y que los moduladores de voz hacen pensar en electrónica más que en otro tipo de música, aunque las guitarras tienen tanto protagonismo que Crazy Clown Time no se puede considerar únicamente un disco electrónico.

David Lynch – ‘Noah’s Ark’ (Youtube)

En cambio, si que lo podemos considerar como una extensión de las películas de Lynch e incluso como una especie de banda sonora huérfana de imágenes. Pero al igual que esas películas no son para todos los públicos, sin hablar concretamente de clasificaciones por edad, este disco tampoco está pensado para el gran público, y difícilmente se convertirá en un superventas.

Hipersónica vota un 6,5

Y es que hay veces que ciertos discos caen fuera de nuestras preferencias por ser simplemente malos, o bien por estar compuestos en un estilo musical que no es exactamente de nuestro agrado, pero nada de eso pasa con éste disco en cuestión; no es malo, todo lo contrario; y probablemente, muchos se vean atraídos por la electrónica o el rock, pero el hermetismo de la obra de Lynch les dejará fuera del público objetivo de este álbum.

Crazy Clown Time es más bien un trabajo dirigido a los entendidos en la obra del cineasta, y a sus fans más acérrimos. Posiblemente, el resto de los mortales, queden fuera de su objetivo y se sientan bastante sobrepasados por una obra tan extraña y a la vez interesante. Un trabajo que, para muchos de nosotros se presenta algo inaccesible, y que a su vez será algo más difícil de disfrutar y digerir que otras obras más generalistas, lo cual no le resta valor, pero si que será argumento para que perdamos interés en él tras unas cuantas escuchas.

Crazy Clown Time, tracklist

01. Pinky’s Dream
02. Good Day Today
03. So Glad
04. Noah’s Ark
05. Football Game
06. I Know
07. Strange and Unproductive Thinking
08. The Night Bell With Lightning
09. Stone’s Gone Up
10. Crazy Clown Time
11. These Are My Friends
12. Speed Roadster
13. Movin’ On
14. She Rise Up

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