Diamond Eyes, Deftones

Ha sido tan abundante el seguimiento previo que hemos realizado a Diamond Eyes en este blog, que difícilmente podrá ser entendido por quien no se haya cruzado anteriormente con Deftones. ¿Qué tiene de especial esta banda para que su regreso a la actividad haya generado tanto revuelo? La respuesta, al menos por mi parte, está clara: su propuesta es sencillamente única dentro de la escena metal.

Es cierto que no están solos dentro del cajón de sastre que, por eso etiquetar, podríamos llamar metal alternativo, y en el que encontramos ofertas que van desde Faith No More hasta System of a Down. Pero no creo que haya otra banda igual a Deftones en el mundo, y las múltiples facetas sonoras que han dado a su sonido a lo largo de los años han contribuido a hacerles aún más únicos pero sin perder nunca su identidad, como el rayo de luz que incide en un prisma y se descompone dando lugar a formas completamente nuevas.

Diamond Eyes es el último haz de luz dispersado por este prisma que ellos han hecho girar constantemente, y que ahora apunta al mismo tiempo a su faceta más agresiva y a la más suavizada. Su lanzamiento estaba anunciado para el día 18 de mayo, pero dada su temprana filtración la banda tomó la sensata decisión de adelantarlo al día 4 de dicho mes, y desde ya os puedo decir que merecerá la pena hacerse con él cuando se ponga a la venta.

El accidente de Chi Cheng actúa como inevitable trasfondo del proceso creativo de este álbum, pues como recordaréis los de Sacramento tenían casi listo otro disco titulado Eros en el momento en que la vida del bajista se paralizó por el trágico suceso quedando en coma. Con dicho trabajo aparcado hasta su recuperación, Deftones optaron por preparar un nuevo disco con un tono más optimista, algo que se deja notar en letras que resultan menos personales y oscuras, como la del tema que da nombre al conjunto y además actúa de apertura (YouTube):

El sencillo cumple perfectamente con la labor de iniciar la acción, y si pudiéramos cuantificar la fuerza de cada uno de los once temas que forman este LP, diría que éste se sitúa exactamente en un punto intermedio, alrededor del cual pivotan propuestas en ambos sentidos. En este satisfactorio punto intermedio entraría también ‘Beauty School’ (YouTube), especialmente brillante en su estribillo:

Que temas como los citados hasta ahora se sitúen a nivel medio de voltaje implica obviamente que el disco no siempre irá a todo pistón, como algunas declaraciones previas de Chino Moreno parecían dar a entender. La mejor muestra de lo que ofrece la vertiente potente de este álbum la encontramos en su primera mitad, donde se suceden tres trallazos consecutivos como la efectiva ‘Royal’, la abrupta ‘CMND/CTRL’ y la contundente ‘You’ve Seen the Butcher’ (YouTube), la mejor de las tres para mi gusto.

En los temas anteriormente citados los riffs de guitarra se hacen dueños por pleno derecho del sonido, apostando por la efectividad que sólo puede ofrecer la sencillez. La media energética se reduce a partir del ecuador, aunque aún quedan retazos de fuerza bruta como ‘Prince’ (YouTube), donde dejan que Sergio Vega se haga de notar algo en su papel de bajista de reemplazo, o la inevitable ‘Rocket Skates’, que queda definitivamente como la joya de esta corona.

A partir de aquí las guitarras pierden peso y Chino se muestra menos gritón, y aunque es cierto que no se presenta nada al nivel experimental que encontráramos en temas como ‘Lucky You’ o ‘Pink Cellphone’, sí que hay destellos llamativos como los teclados de ‘Risk’ o los contrastes de ‘976-EVIL’ (YouTube). En conjunto, el cuarteto final de cortes consigue mantener el tipo bastante bien, aunque sin llegar a deslumbrar con la parte más cañera.

Nota 85En resumen, estamos ante un trabajo donde la banda ha apostado por lo seguro, con temas que oscilan entre el bueno y el muy bueno; ninguno de ellos alcanza el nivel máximo que han llegado a dar Deftones en el pasado, pero tampoco defraudarán a sus seguidores. Es obvio que las circunstancias que han desembocado en este álbum no eran las deseadas por la agrupación, pero considerarlo un disco menor dentro de su colección por ello sería un completo error. Robusto, eficaz y mucho menos pretencioso que sus dos inmediatos predecesores, es sin duda una nueva razón para afirmar que son una banda muy grande. Y ahora, ¿para cuándo Eros?

Sitio oficial | Deftones

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