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Portadica del disco

Redoble de tambores. Si Mr E es feliz, todos podemos ser felices, una vez más. Nadie en el mundo le odia: su personalidad y su mirada tras las enormes gafas lo hace imposible. Si te ha pasado de todo en la vida, mira adelante, parece repetirnos una y otra vez desde sus canciones. Auténticas bombas de optimismo que no requieren grandes dotes como oyente para ser disfrutadas. Hágase la luz.

Mr E: ni un pelo de tonto

Todos los caminos llevan a E

Detrás de su pose de nerd castrista refinado se esconde un personaje capaz de ejecutar un rock sucio y pegajoso. Cuando llega el momento de salir un nuevo disco de Eels, todos rebuscamos entre los sonidos buscando su estado de ánimo. ¿Qué tal vendrán las letras esta vez, de qué hablará? No os preocupéis, E ha pensado en ello mucho antes que nosotros. Así que, pasado el trámite (“ya pasó, ya pasó”) con ‘Wonderful, glorious‘ (Vagrant, 2013) puede empezar por definirse a sí mismo: ¿qué es Eels?

Nos habíamos malacostumbrado a su carácter catártico. Llegaba, nos dejaba sobre la mesa una gran colección de canciones y ya podríamos apañárnoslas para darle sentido a todo eso. El concepto del cassette llevado al extremo como producto musical. Ahora, todo lo contrario: un número limitado de canciones que nos están anticipando la llegada de una edad nueva.

En cierto sentido, la perspectiva ha cambiado. Eels no es solo el alter ego de Mark Oliver Everett; es una banda cuya última palabra la sigue teniendo él, vale, pero una banda.

Un joven de 50 años

Y la señal clara e inequívoca del cambio es su acercamiento a la gente, al público. Rodearse de un grupo estable de músicos, más allá del acompañamiento espontáneo, ha servido también para un aperturismo en forma de entrevistas, proximidad en los conciertos, etc. Lejos queda ya la imagen que nos planteaba en ‘Cosas que los nietos deberían saber‘, en 2008 (en España, Blackie Books 2009):

Supongo que me estoy convirtiendo poco a poco en uno de esos viejos cascarrabias que creen que los animales son mejores que las personas. También es verdad que de vez en cuando hay gente que me sorprende positivamente y acabo incluso enamorándome de ella, así que… Es lo que hay”.

¿Es o no es un amor? Surge así un disco repleto de luz y de sarcasmos cargos de humor. El mejor resumen sale de las primeras frases de ‘New alphabet‘: “¿Sabes qué? Hoy estoy de buen humor / estoy tan contento de que no sea ayer”. Bam. Ahí está la clave de todo. ¿Se puede decir que ha alcanzado la felicidad/estabilidad?

El sonido viene siendo más o menos el mismo de siempre. Una fiesta de guitarras aderezadas con diálogos y una voz cada día más cazallera. Los cincuenta se notan y es algo positivo. Se deja entrever algo del autodestructor que es E, pero sólo a través de la batería y las distorsiones. ‘Peach Blossom‘, ‘Kinda fuzzy‘ o ‘New alphabet‘ reúnen lo mejor del antiguo y el nuevo Eels. Ese ruido mixtape mucho más depurado que de costumbre, la improvisación estudiada al milímetro.

Hipersónica vota un 8
A estas alturas, a un artista/músico de sus características sólo se le puede pedir una cosa: que sus discos te hagan salir a la calle a comerte el mundo, con una maldita sonrisa para todo el que se te acerque a joder. Que les den a todos.

Eels – Wonderful, Glorious tracklist

Web oficial | Eels

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