Depeche Mode

En Black Celebration, Depeche Mode cruzaron definitivamente su propio Rubicón. El quinto disco en estudio de la banda fue decisivo para convertirlos en lo que hoy son: ídolos del stadium rock, clásicos modernos. Y también para transformarles en un grupo de calado generacional: si alguien piensa en la música de los 80, no tardará en referirse a los de Basildon. Y si hablas con alguno de los que se engancharon a ellos en esta época o en el posterior y superior Music For The Masses no será difícil que te confiese que fueron un grupo vital.

En Black Celebration Depeche Mode apuntalan todos los cambios que habían ido avanzando en los discos posteriores al adiós de Vince Clarke. Cada vez más cercanos al rock y más alejados de la intrascendencia festiva de sus primeros singles, todo el grupo parecía haberse embarcado en un camino donde la seriedad temática y la oscuridad musical no estaba reñidas con los hits.

En efecto, las canciones era hora menos bailables y más intimistas. El grupo había encontrado en el dramatismo el arma perfecta para arrebatar corazones: ahí están para demostrarlo los cinco minutos casi fúnebres de la canción titular, con la que se da inicio al disco. Ahí también la hermosa ‘A Question of Lust‘, que recoge con acierto parte de lo mostrado por Joy Division en Closer para convertirlo en romanticismo puro.

En Black Celebration, además, Dave Gahan sabe cómo exprimir a la perfección los matices sexuales de su manera de cantar. Y ambas facetas, oscuridad y sensualidad, quedan definidas a la perfección por uno de los grandes himnos de su carrera, ‘Stripped‘, elegida como single por razones fáciles de entender en cuanto se compara tema y disco: ‘Stripped’ es la versión más vendible del nuevo giro de la banda, además de tener una letra de las que ningún adolescente fan dejaría de recordar jamás

Let me see you stripped down to the bone; let me hear you make decisions without your television. (...) Let me hear you crying just for me.

Ampuloso, romántico, afectado, un punto depresivo, especial… ‘Stripped‘ quizás no sea un single sencillo, pero sí uno con el que cualquiera se puede identificar fácilmente hasta hacerlo suyo. He ahí todas las grandes cualidades de los mejores Depeche Mode: su condición de “grupo vital”.

Todo Black Celebration mantiene un nivel entre lo notable y lo sobresaliente, pero, sobre todo, da alas a la banda para ser masiva. Otros discos de Depeche Mode son mejores, más completos, con una producción más atemporal y con menos bajones (’Dressed in Black‘ lo es). Pero nada de eso resta impacto a este álbum, porque tiene algo muy especial que bendice su sonido, sus canciones y sus letras: no son canciones que se oyen, sino que se viven. Así que, una vez que estás dentro, ¿qué pegas vas a ponerles a cosas como ‘Sometimes‘ o, por supuesto, a la agresiva y adictiva ‘A question of time‘?

Un apunte muy personal: una de las mejores canciones de la época Black Celebration no está incluida en el disco original. Es el himno generacional definitivo de Depeche Mode y se llama ‘But Not Tonight‘. En las reedciones de Black Celebration y en la edición norteamericana sólo viene en su versión extendida, pero es en la versión single, incluida en la BSO de la película ‘Modern Girls’, donde da su do de pecho:

But not Tonight‘, grabada en un día y lanzada también como cara b de ‘Stripped’, es una de las mejores canciones sobre el carpe diem, la inconsciencia juvenil y la belleza de descubrir el mundo:

The stars in the sky
Bring tears to my eyes
Theyre lighting my way
Tonight

And I havent felt so alive
In years

Demasiado buena como para seguir teniéndola como tema menor.

Más en Hipersónica | Especial Depeche Mode: Some Great Reward, Construction Time Again

Deja un comentario

Ordenar por:

6 comentarios