Sigue a Hipersónica

until quiet comes

Flying Lotus cogió popularmente en 2008 el testigo de un apagado DJ Shadow a la hora de aportar nuevas ideas en torno al Hip Hop instrumental y la electrónica en cuanto a géneros con pasión por los corta y pegas, los ruidos, los desgastes de base y los breaks rotos. Ahora bien, de esa ruptura al gran público con el segundo álbum, Los Angeles (2008, Warp), cada vez va quedando menos. Until the Quiet Comes (2012, Brainfeeder) sigue siendo más tierra quemada en una carrera cada vez más interesante.

Ponte cómodo

Until the Quiet Comes habría pegado más en el catálogo de su sello, Brainfeeder que en Warp. Las decisiones que Steve Ellison, como en verdad se llama, va tomando en su propia casa están siendo de lo más interesantes a la hora de revisar la música negra y la electrónica mencionada. Es de aquí donde podemos encontrar nombres con los que vincular de forma más cercana este último movimiento de Flying Lotus. En especial Thundercat y Samiyam.

Ambos nombres colaboran con Ellison. Y viceversa. Ambos nombres están en este nuevo álbum. Samiyam mediante la pareja creativa que hace con Lotus en FLYamSAM y Thundercat. El primero aporta el lado del Hip hop y de un Wonky calmado como pudimos escuchar en su segundo largo Sam Baker’s Album (2011, Brainfeeder). El segundo la pasión y el buen hacer del Funk, también defendida el año pasado en el enorme The Golden Age of Apocalypse (2011, Brainfeeder). Si a esto le sumamos el bagaje de Flying Lotus, de quien hay que recordar siempre que está emparentado con la familia Coltrane (Alice Coltrane, la segunda esposa de John Coltrane, era su tía abuela), tenemos el cóctel de electrónica, música negra y Jazz en buenas manos.

Pese a todo, el propio artista mencionó en su Twitter la influencia de tres artistas más alejados de este terreno: Stereolab, Gentle Giant y Portishead. En cambio, la primera vez que escuché este álbum pensé en Squarepusher, Ronnie Jordan, µ-ziq, Zomby, Rustie, Shigeto, Dam-Funk y Dimlite, entre otros.

Until the Quiet Comes logra una mezcolanza de estilos donde Flying Lotus se dedica a jugar al despiste. Tiene 18 cortes para hacerlo, los cuales rondan los dos minutos con excepciones de tres minutos y uno de cuatro. El trabajo funciona como un espectáculo de variedades con unas transiciones bien hechas para ni perderse en la monotonía de lo lineal ni pecar en exceso de los saltos bruscos.

El nuevo Funk tiene para rato

El nuevo Funk que propone Flying Lotus desde hace años se ve aquí ampliado. El trabajo junto a Thundercat tiene que haber sido un gran impulso y éste introduce líneas por todo el nuevo álbum que da gusto. ‘See Thru To U‘ es un ejemplo de ello, con una percusión de nuevo en galeras. El propio Thundercat colabora con su voz en ‘DMT Song‘. Por momentos la estética ochentera del Boogie ahora recuperado se cuela en los sintetizadores de ‘The Nightcaller‘ y en ‘Electric Candyman‘.

El gusto por seguir participando del Wonky cae en proporción a sus anteriores trabajos. A excepción de, entre otras, ‘Getting There‘, de ‘Putty Boy Strut‘ y de ‘Sultan’s Request‘ donde nos encontramos con la canción más dura y oscura del álbum. Flying Lotus ha pasado página.

La producción opta por un mayor gusto hacia un sonido más orgánico, por timbres agudos y suavizados como nos recibe en la entrada con ‘All In’. Las voces se sitúan en un segundo plano, sin romper la armonía del resto de canciones ni ser percibidas de forma forzada. Ejercen más como mantra con colaboraciones de lujo como Erykah Badu, la más destacada en su papel, Thom Yorke quien no se pierde un sarao a la último y repite por segundo álbum consecutivo en ‘Electric Candyman’ donde pasa desapercibido, Niki Randa y Laura Darlington, también repetidoras con Lotus.

Hipersónica vota un 8Con Until The Quiet Comes tengo la sensación de encontrarme con un álbum como el More Songs About Food And Revolutionary Art (1997, Planet E) de Carl Craig o el Bodily Functions (2001, Studio !K7) de Herbert. Un álbum del cual disfrutar en adelante al igual que Cosmogramma (2010, Warp). De nuevo la mezcla con el Jazz y otros sonidos bien asumida. Y de nuevo una suavización evidente de Flying Lotus desde sus comienzos hasta ahora.

Los comentarios se han cerrado

Ordenar por:

3 comentarios