
The Plot Against The Common Sense. Claro que había una trama para acabar con él: ¿o de verdad todo esto es casual? Future of The Left ven cómo estamos volviendonos locos, cómo vamos a morir todos y la risa que damos. Que dan ellos también. El tercer disco de la banda galesa surgida tras Mclusky es una inyección de humor sardónico, canciones tensas y pelis malas. Por ahora, mi disco más escuchado este verano.
Mclusky, el anterior grupo de Andy Falco y Jack Egglestone, es una de las bandas más criminalmente pasadas por alto del cambio de milenio. Future of The Left, formados en 2005 tras aquel comunicado de separación que agradecía “el amor y, en menor medida, el odio” dejaba fuera a Jonathan Chapple, bajista, mientras que Falco, cantante y guitarrista, y Egglestone, poderoso salvaje en la batería, se buscaban nuevos miembros y nuevos aires.
La cosa resultó y parecía que por fin se le iba a dar el crédito merecido y que Mclusky no consiguió. Portadas, runrún continuo… y ya. Sí, críticas buenas, pero… ¿les habéis visto en festivales o algo por aquí?
Para The Plot Against Common Sense, el trío se convierte en cuarteto y su sonido lo nota: capas y capas de guitarras,; un sonido más denso junto a unas letras más ligeras; adiós a los sintes y a los teclados (¿eso hoy en día es bueno, no?) y, sin embargo, un sonido más electrónico. ¿Es peor que Travels With Myself and Another, como muchos dicen? Para mí, no. Pero, bueno, si cito ese disco es para que lo escuchéis. Echad el freno y repasad un poco la carrera de esta gente, que lo mismo hay un grupo que os estáis perdiendo.
Para The Future of the Left, muy claramente, el medio es el mensaje. Creen que no podrían cantar sobre lo que cantan sin tocar como lo hacen. A veces asomados al punk, otras veces haciendo el martillo neumático electro-rockero. También echando miradas de reojo al hardcore, al punk, al discurso puro y duro. También al post, al post-loquesea. O al rock’n‘roll hard, que no al hard-rock (’Camp Cappuccino‘).
Como Experience a la altura de Nous (En) Sommes Encore Là, Future of The Left ven que todo es política, incluso en que a las chicas se le peguen a las tetas los Ramones. Y cada mensaje ha de adecuarse a lo que quieren contar: el robótico derroche del olimpismo, las radios imposibles de escuchar, los absurdos reportajes de Cosmopolitan, los futbolistas paletos y racistas, la huella medio-ambiental…
Lo que ocurre en esta trama contra el sentido común es casi un “Hijos de los hombres” del post-hardcore: algo desolador y a la vez excitante. A veces hasta el cuento se transforma en ese tipo de ciencia ficción. ‘City of Exploded Children’ se viste de himno para la gente que vive bajo la ciudad, sólo le faltan las gaitas en un final tremendo.
Algo ha molestado a los fans del grupo: el humor del disco. Dicen que resbala, que Future of The Left se han vuelto simplones. En Rate Your Music alguien califica las letras como “escritas por Nicky Wire y Billy Corgan borrachos”. Al propio Billy le mandan un recuerdo en la hardcoreta ‘Robocop 4: Fuck Off Robocop”, oda a todas las secuelas, precuelas y sagas que no veremos en cine (o seguramente sí).
At least Harry Potter has a proper story in the sense that the characters crave an ending
If only to release poor Billy Corgan from his role as the titular character’s nemesis

Risas y aplausos. Estáis todos demasiados serios. La gente civilizada camina entre nosotros: habrá que ponerle remedio como si esto fuera Shaun of The Dead.
