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Recuerdo que hace no más de un año desde Hipersónica nos relamíamos ante la aparición de Gary Clark Jr, un guitarrista joven y de color al que algunos estaban empezando a considerar el nuevo Jimi Hendrix. Su irrupción en la industria musical fue muy potente gracias a un par de EP con los que tuvo una más que buena acogida gracias a una propuesta básicamente blues a la que había añadido ciertos elementos de la música negra para tratar de hacerla más actual y más atractiva para el público contemporáneo. Toda esa expectación, toda esa atención recibida, debía ser refrendada con Blak & Blu, su primer larga duración.

La gran esperanza negra

Aupado por la publicación Rolling Stone como una de las irrupciones más importantes dentro del mundo de la guitarra en los últimos años, en el EP de presentación ‘The Bright Lights‘ nos dejó a muchos con la boca abierta gracias a la efectividad de temas con un sonido puramente blues como ‘Don’t Owe You A Thing‘ o ‘Bright Lights‘, donde demostraba una capacidad casi innata, un feeling, que nos hacía pensar que estábamos ante una de las grandes esperanzas del género. Desgraciadamente el conjunto no alcanzó la perfección por un intento de complementar su interesante propuesta con ejercicios pertenecientes a otros estilos que, a decir verdad, no estaban ejecutados con la misma inspiración, aparte de que despertaron en algunos ciertas suspicacias sobre si dichas canciones habían sido incluidas de motu propio por parte del guitarrista o por presión de Warner Music al verse ante una posible gallina de los huevos de oro.

Una soberana decepción

Estas suspicacias han sido despejadas en el estreno definitivo de Gary Clark Jr con Blak & Blu, larga duración en el que vuelven a aparecer las dos caras de la moneda que ya fueron mostradas por el guitarrista en sus dos anteriores EP (aparte de varias canciones recogidas en ellos). El inicio del álbum cumple perfectamente la función de mantenernos aún con la duda al respecto de la pregunta que nos venimos planteando en esta crítica, ya que la dupla de canciones formada por ‘Ain’t Messin’ Round‘ y ‘When my Train pulls in‘ funciona a la perfección a pesar de la disparidad estilística entre ambas canciones, festiva y bailable la primera, y groovy e inspirada la segunda.

When My Train Pulls In by Gary Clark Jr. on Grooveshark

He de reconocer que me duele lo que voy a decir, sobre todo por lo magnífica que me parece la segunda canción del álbum y ese solazo de 3 minutos con el que cierra, pero a partir de este momento el álbum es directamente lanzado a la basura por esa reprochable intención de intentar contentar a todos, por intentar tocar la mayor cantidad de palos posibles para acercar a Gary Clark Jr al mayor número de jovencitas púberes en búsqueda de una cara con la que forrar sus carpetas. El órdago comienza con la aberrante ‘Blak & Blu‘, canción en la que la nueva esperanza del blues se convierte en un remedo de Jay Z con el mismo mal gusto pero con aún menos gracia, vomitando una especie de hip-hop que, de no ser por el estupor provocado ante lo que estaba escuchando, me habría llevado a quitar el disco ipsofacto y borrar de mi memoria todo lo que tiene que ver con este señor.

R&B que nos revuelve las tripas

Probablemente aún en estado de shock ante el deleznable estribillo del tema que da título al disco, ‘Bright Lights‘ (ya presente en uno de sus dos EP como bien sabréis) cumple perfectamente la función de evitar que la gente decente de al stop y comience a pensar en otra cosa, ya sea el aborto de la gallina o meterse palos entre las uñas, que hay gente para todo. El intento de reconciliarnos no queda ahí, ya que un Rock & Roll prototípico es la siguiente arma utilizada por Gary en ‘Travis County‘, aunque en ese momento muchos ya nos hemos olido la tostada, y este mejunje comienza a sabernos excesivamente artificial.

La encargada de rematar la faena es ‘The Life‘, canción con la que la otrora salvación del blues nos da una nueva bofetada, con la cual nos lanza definitivamente a la lona. Más adelante vuelve a haber intentos de reconciliación, pero los mismos acaban siendo irremediablemente ignorados por el escaso peso que los mismos juegan en su labor de contrarestar estas deleznables líneas:

This is the life, aha
life, the life,
life, the life, yeah,
Tell me, This is the life,
Life, the life,
life, aha,
This is Life

No hay quien lo entienda

Canciones como ‘Numb‘ llegan ya demasiado tarde pues la incoherencia y avaricia pesan demasiado en contra de todo lo positivo que los temas blues pueden ofrecernos en manos y cuerdas vocales de este señor. Conste que en un primer momento no era mi intención mostrar tanta repulsión ante lo que Gary Clark Jr nos intenta vender en este su debut discográfico, pero las sucesivas escuchas que he ido dando al disco, las últimas intentando profundizar y entender qué pretende contarnos, han supuesto uno de los ejercicios más esforzados que he tenido que hacer en mucho tiempo.

Hipersónica vota un 4El problema ya no solo radica en la escasa credibilidad que ha acabado teniendo este músico para mí, sino en que el disco se me ha hecho largo, increíblemente largo en cada una de las escuchas que le he dado, todo ello a pesar de los buenos momentos que ofrece, que haberlos haylos. En sus primeros EPs Gary Clark Jr se nos presentaba ante la disyuntiva de querer ser Jimi Hendrix o Jay Z. Con ‘Black & Blu’ las dudas parecen resueltas, eso sí, para mal, amigos, para ‘muy mal’.

Sitio Oficial | Gary Clark Jr.
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