Sigue a Hipersónica

Guadalupe Plata

Hace unos años salieron de Jaén, de Úbeda concretamente, unos tipos soltando improperios por su boca, sacando la vena más árida y directa del blues que hacía tiempo que no escuchabas. Han vuelto. Preparen las espuelas porque Guadalupe Plata estrenaron el pasado día catorce su segundo larga duración, de nuevo de homónimo título. Trece canciones que vuelven a esputar graznidos sangrantes, mucha sorna y un blues que suena diabólicamente peligroso.

Guadalupe Plata o por qué es necesario rescatar el blues sin aditivos

Estás en un páramo. Al fondo ves lo que parece un bar. Te acercas. Estás sudando. El calor es insoportable y te sientes desorientado. Piensas pedir un tequila para despejarte, pero cuando entras al bar te das cuenta de que no estás en Tijuana. Ni siquiera en Nuevo México. Ni siquiera en un bar, sino en un cortijo. Además tampoco hay tequila; hay un botijo y muchas botas de vino en la barra. Estás en Jaén. De repente notas que te estás quedando sordo y estás empezando a sudar más y más. Incluso se te ha despeinado el tupé. Al fondo hay un grupo jurando en hebreo. Es el culpable de que te estés quedando sin fuerza vital. Son Guadalupe Plata. Aunque sospechas que Ry Cooder y Muddy Waters también están en la sala.

Actualmente están aficandos en Granada, pero los ubetenses continúan proyectando su árido, directo e irreverente blues sureño. Al igual que los ‘blueseros’ de Detroit, Guadalupe Plata cantan sin parangón contra esas mujeres que te noquean a la primera de cambio.

Después de que les hayan destrozado aúllan por el alma herida, para después profesar canciones de dudosos intentos de reconciliación. Obligan a que te unas a su blues profano, el de esos tipos sin complejos que se juntan para cantar juntos a esa chica que no ha querido caer ante sus pies, vengándose con ritmos asesinos ejecutados vía slides.

Los jienenses siguen la línea de su anterior álbum, perteneciente a 2011. Su blues atormentado y abrasivo es la constante que hace de ellos un grupo bastante peculiar dentro del panorama nacional. Hay artistas similares, pero no hay nadie como Guadalupe Plata; no hay nadie que se sumerja en el blues como ellos, para hacerter arder en una combustión espontánea similar.

Te teletransportan a una discusión obscena de borrachos en un saloon del far west. Tú empiezas a discutir con un barbudo y ellos ponen la banda sonora. Joder, si hasta utilizan una armónica, aunque eso es cosa de Walter Daniels, que ha colaborado en el disco. El caso es que estos tipos te vuelven a chamuscar hasta las suelas.

Mujeres rompecorazones y canciones que arden

Lamentos es el preludio de este sórdido paraje sonoro que en poco tiempo va a empezar a sacudirte. De hecho, va a tardar tan poco que en el siguiente corte, Rezando, ya tienes una línea de bajo de Paco Luis Martos invocando Break On Trough, preparando el terreno para que Perico de Dios (vocalista y guitarra) empiece a impacientarse por el amor de una chica. Quizá eche de menos esa aventura entre los olivos. Se le nota jodido. Es una de esas historias tristes y descarnadas del blues, tan fidedignamente ambientada por el bajo de Martos y la percusión de Carlos Jimena.

Es curioso, porque después de cantar “he pasado la noche baby, rezando por tus huesos”, en Rata pasan a cantar “zapatearé sobre tus huesos”. Les puedes dar calabazas, pero te van a devolver estacas. No lo olvides nena, es blues. Y cuando les hieres el orgullo no se callan. Continúan con la monserga en Oh My Bey, donde no paran de soltar gas, pletóricos. Calientan motores, mantienen el tempo estable unos segundos y entonces entran con toda la artillería en tu cabeza, con botas de punta, espuelas y un riff de guitarra que se desgañita casi tanto como Perico cantando. Si es que está cantando y no cagándose en Belcebú. Después vuelven a repetir el ciclo, estabilizan el tempo, sueltan algún slide y vuelven a la carga para acabar de noquearte sin que hayas podido parar de menear la cabeza (como mínimo).

Esta es la dinámica del álbum: unos tipos que te bajan al infierno y que al mismo tiempo son capaces de enseñarte que incluso en las fauces del averno existe el talento, un talento sorprendente como el que hacía tiempo que no escuchabas. Canciones electrizantes con bajos turbulentos que te cuentan historias de mujeres sin compasión como es el caso de Milana o Esclavo. Las letras camorristas y aberrantes describen la finura con la que el trío ubetense rescata un blues puro de tomo y lomo: oscuro, árido, frenético e incendiario. ¿Cuándo fue la última vez que escuchaste una estaca como la de No Me Ama?

Entre tanta tormenta, lamento y gruñido, hay tiempo para homenajes a una de sus influencias, John Fahey. Imitan su peculiar forma de tocar en Funeral de John Fahey, como el propio Fahey (valga la redundancia) hizo con su maestro Mississippi John Hurt en Funeral From Mississippi John Hurt. Si nos ponemos negros, ¿continuará alguien el testigo dentro de décadas con Funeral de Guadalupe Plata? Y de la humilde joya Jesús Está Llorando de su EP de debut, en la que se quejaban de que una chica había sido mala y había hecho llorar al niño Jesús, han publicado también una segunda versión, Jesús Está Llorando 2. No abusan tanto del slide y posee menos densidad; es más pausada.

Hipersonica vota un 7,85 Así es el nuevo trabajo de Guadalupe Plata, unos forajidos que actúan al margen del espectro musical español, parece que sin importarles. De hecho no se molestan ni en titular los discos. Para qué. Lo que importa son esas historias de corazones rotos y huesos aplastados, ese ritmo lento y apisonador que te va dejando K.O. poco a poco, o de golpe si les place. Otro disco como la copa de un olivo jienense que te dejará seco. Guadalupe Plata te dejan deshidratado sin que tengas que pasar por el desierto de Almería. Una patada de blues en la boca.

Tracklist

  1. Lamentos
  2. Rezando
  3. Rata
  4. Oh My Bey
  5. Demasiado
  6. Funeral de John Fahey
  7. Esclavo
  8. El Blues Es Mi Amigo
  9. Voy Caminando
  10. Milana
  11. Jesús Está Llorando 2
  12. No Me Ama
  13. Santo Entierro

Sitio oficial | Bandcamp

Los comentarios se han cerrado

Ordenar por:

4 comentarios