
Beber y fumar hasta el final de la noche. Gritar, saltar, cantar. Perder el conocimiento. Uooooh. Oh, oh, oh, ooooouh. Hay una fiesta en tu casa y Japandroids son los culpables de que el salón esté hecho un asco, un polaco anónimo duerma en su sofá y tú no puedas evitar sentirte melancólico. Celebration Rock es un torbellino de emociones juveniles que no hace prisioneros: o lo vas a amar o lo vas a odiar. En la juventud no hay sitio para el término medio y Japandroids hacen, ante todo, música para jóvenes de espíritu.
Antes de continuar os voy a presentar a mi Máquina de Detectar Gente Vieja. No confundáis gente mayor con gente vieja: como dijo Joe Crepúsculo, uno solo es viejo cuando hace cosas de viejo, e incluso un recién nacido puede nacer viejo. A continuación os voy a mostrar unos cuantos supuestos que, si cumplís parcialmente, os van a impedir comprender y disfrutar de Celebration Rock. Recordad que tan solo necesitáis haber sentido/pensado alguna de las siguientes opciones para quedar eliminados:
¿Ya?
Bueno, pues los que quedéis, seguidme.
La ventaja de aceptar y seguir de la mano de Japandroids es que siempre podremos criticarles, porque odiar también forma parte de la juventud. Y de hecho tenemos que hacerlo: Celebration Rock es un disco que a veces se hace demasiado largo, o demasiado ajeno, algunas canciones no les quedan tan frescas como deberían, podemos llegar a pensar que incluso la fórmula termina siendo repetitiva después de dos discos y otro más recopilatorio. Así que lo decimos: este disco no es perfecto. Y ya está, no pasa nada, hemos pasado por encima de lo malo. Vamos a por lo bueno.
La eterna juventud también son sentimientos ambivalentes. Ahora te quiero, ahora no. Ahora me apetece reír, ahora me apetece llorar. Es parte de no crecer, de vivir en una montaña rusa emocional, de no haber madurado lo suficiente (por fortuna) para no saber afrontar las cosas cotidianas sin que el drama se apodere de todo. Con Celebration Rock pasa algo parecido. Puede que a las diez de la mañana os suene a gloria. Y puede que después de comer lo detestéis. A mí, al menos, me sucede. Pero siempre termino volviendo a él.
Y precisamente vuelvo por cosas como los sentimientos ambivalentes, las imperfecciones, la nostalgia de una juventud que (por fortuna) aún no ha volado. Y, como dice Javimetal (que está tan ocupado adorando a este disco que no ha podido escribir sobre él), por los highlights. Los momentos cumbre. Japandroids entienden la música como una sucesión de momentos cumbres. Cuando les quedan redondos todo es maravilloso. Cuando no… Directamente saltamos a por el siguiente highlight maravilloso, que podría ser:
Hay más, claro, tantos como queráis encontrar. Celebration Rock es una fiesta continua. Es la fiesta de todas nuestras vidas, porque en su monolítica frescura adolescente hay rincones para todos. Tan solo es cuestión de adentrarse en ellos y encontrar el que más nos convenga. Al final, al margen de cualquier otra consideración, Celebration Rock es un disco divertido. Y, aunque no sea perfecto, cuesta decirle que no a algo tan atrevido, descarado y juguetón como la música de Japandroids.
Me preguntáis por la nota y yo no sé qué decir. Javimetal me advirtió que no aceptaría nada por debajo del 8. probertoj tampoco supo que decir, tan solo un lacónico “no sé, no sé”. Como os he dicho antes, Celebration Rock es un disco que puede funcionar a una hora y a otra no. Y, sobre todo, que puede funcionar para una persona lo mismo que no funciona para la otra. La nota es lo de menos, aunque sea lo primero que hayáis venido a visitar en esta crítica.
La nota no se corresponde a nada de lo que ofrece Celebration Rock: ni a su euforia, ni a su alegato juvenil, ni a sus guitarras expansivas, ni a sus coros, ni a su mensaje, ni a su batería grandilocuente. La nota son solo tres números y Celebration Rock es la vida (al menos por un rato).
Más en Hipersónica | Japandroids, vídeo de ‘The House That Heaven Built’: lo que ocurrirá cuando te amen… y lo harán | Japandroids – No Singles: su pasado es una pista para confiar en su futuro | Japandroids: Los corazones jóvenes encienden la chispa y el resto saltamos (Camino al Primavera Sound)