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Lindstrom Six cups

Tengo un problema en la cocina: no me quedan bien los filetes a la plancha. Por más que lo intento no consigo el punto perfecto, ese poco hecho, pero sin mascar carne cruda, ni tampoco acercarse al plástico que no se te deshace en la boca cuando por más dentelladas que le des y saliva que intentes enviar al rescate la bola comienza a rodar detrás de un Indiana rojo con glándulas. Es un sinvivir, adoro los filetes pero estos se me revelan.

¿A qué viene esto? Fácil. Las críticas son aburridas y yo no tengo que pagar a un psicólogo si puedo expresar mis problemas por aquí (un mal filete deja secuelas mentales). Aunque todo tiene una explicación: Lindstrøm debe tener el mismo problema que yo con la carne a la plancha. Noruego, de buena planta, gran apoyo de crítica y público, con nuevo disco, Six Cups of Rebel (2012, Smalltown Supersound), e igual que mis filetes: insípido.


Lindstrøm – Quiet Place To Live (YouTube)

Hans-Peter Lindstrøm nunca me ha ganado en largo. Dos álbumes, una supuesta apertura a la escena de Disco espacial que si tiramos de la manta ya lo hacía George Clinton y sus secuaces allá por los 70 con más músculo y sin tantas melodías aéreas dignas del helicóptero de Mariano Rajoy y Esperanza Aguirre. Ni el Where You Go I Go Too (2008, Smalltown Supersound) ni su posterior colaboración con Christabelle en Real Life Is No Cool (Feedelity, Smalltown Supersound). Sus aventuras con Prins Thomas tampoco cambia esta sensación. Es recordar el Rock progresivo más rancio. Nunca evitaba echarme un sueñecito y notar la bola de carne crecer según se acercaba a mí, momento en el que me tumbaba del peso.

En materia de 12” tampoco he sentido ningún flechazo. La mezcla de House, Electro y Disco con los 80 en mente no ha logrado que me entusiasmase nunca por sus producciones. Lo curioso es que todos estos géneros son algunas de mis debilidades, pero como con mis filetes, las producciones de Lindstrøm no acaban de convencerme. En Six Cups of Rebel se va hacia el Funk y parece que la historia puede cambiar. Pues no. Por momento mejor que en anteriores ocasiones pero sigo quedándome en tierra de nadie y pensando en otros recuerdos a tales épocas que tan bien están haciendo en sellos como 100% Silk.


Lindstrøm – No Release (YouTube)

Six Cups of Rebel se me hace muy pesado. De entrada con ese órgano grandilocuente a lo Jon Lord, de Deep Purple, referencia que el propio Lindstrøm cita en la nota de prensa, que abre ‘No Release’ ya surge el miedo. Miedo a la muerte estilo imperio que cantaba Astrud. No puedo evitar pensar en una de sus estrofas:

Y mira lo en serio que me lo tomo, y mira el asco que doy cómo se me dispara el factor cursi. Que me quieras, te digo.

Por suerte, aquí hay menos disco espacial que en anteriores entregas; a excepción de ‘Call Me Anytime’ o ‘Hina’ que suben sin llegar a ningún lado. Y lo que hay se mezcla con los ramalazos que les molarán a muchos fans de LCD Soundsystem. Con ‘Quiet Place to Live’ y ‘Magik’ se gana un hueco en varios de los festivales del año y entre el público a medio camino de la electrónica y el Rock.


Lindstrøm – De Javu (YouTube)

Hipersónica vota un 3De todo el álbum me quedo con de ‘De Javu’ en la cual aparece la misma fiesta de influencias compartidas con James Murphy gracias a un buen riff, las vocales, ese gusto reiterativo y el break final tan bien situado. El tema ‘Six Cups of Rebel’ comienza bien vacilando durante un buen rato y luego se pierde tras dos minutos en los que vuelve el tedio de Lindstrøm.

La única conclusión de hoy es que nunca aceptéis una invitación para comer en mi casa si hay filete en el menú.

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