Manic Street Preachers - Journal For Plague Lovers: agradable retorno a tiempos más duros

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Journal For Plague Lovers Portada

Así es la historia (versión corta) hasta llegar a este Journal For Plague Lovers. En 1994, Manic Street Preachers tuvieron que dejar de ser ellos mismos. La desaparición de su atormentado Richey Edwards, el miembro más carismático del grupo, les obligó a mirar hacia delante y reinventarse. No les salió mal la jugada: como trío firmaron su mejor disco, Everything Must Go, y emprendieron un camino por el pop de himnos emocionales, en vez de por el revivalismo punk que habían enseñado en Generation Terrorists o por ese toque cercano al hard-rock de The Holy Bible.

A partir de ahí, fue más difícil mantener la llama. Manic Street Preachers funcionaron mejor como compositores de canciones que de discos: de hecho, ha habido varios de sus álbumes que se hacían muy cuesta arriba, incluso aunque te encantasen tres o cuatro canciones. Nunca han logrado ser un grupo redondo y, además, a ratos se les ha notado cansados, demasiados conscientes de sí mismos.

Quizás por eso (o por simple maniobra comercial) el grupo ha decidido retomar la senda que quedó a medio recorrer. Journal for Plague Lovers es un retorno a 1994, al momento en que Richey Edwards desaparece. No sólo porque hayan recuperado para la ocasión un cuaderno entero de letras del desaparecido, sino porque también han recuperado su tono más rockero. ¿Funciona? Hombre, no tan bien como la prensa inglesa señala (la mayoría coloca el disco como sobresaliente), pero bastante mejor de lo esperado, incluso mirando el disco desde una perspectiva cínica.

En su noveno disco, recuperan parte del espíritu de su primera época. No se vuelven tan oscuros como en The Holy Bible, pero sí retoman aquella manera de entender el rock de los setenta/ochenta y mejoran los defectos de Gold Against The SOul. Esto es música para radifórmulas rockeras, incluso rock para adultos.

¿Suena mal? Bueno, siempre se ha sabido de qué pie cojeaban los Manics. Al fin y al cabo, The Clash y Guns’n‘Roses eran nombres que planearon en casi todas las reseñas de sus tres primeros álbumes. Ahora han vuelto mezclados a lo bestia con el aroma pop que inundaba ‘The Everlasting‘, ‘A Design For Life‘ O ‘If You Tolerate This…‘, por nombrar tres de sus mejores canciones de la segunda etapa.

Más allá de las letras, que posiblemente tendrán más importancia para los angloparlantes que para muchos de nosotros, lo que queda es un disco con picos de intensidad notable y variados junto a canciones totalmente descartables. Entre las primeras, me quedó ‘Jackie Collins Existential Question Time‘ (goear), que parece compuesta para estadios y festivales, o el tema oculto ‘Bag Lady‘ (que no acabo de entender porque no lo han querido acreditar; goear).

Nota Journal For Plague LoversDejémoslo claro: si no tragasteis con los Manics de Richey Edwards, entrar en Journal For Plague Lovers es misión imposible. Y si alguna vez os han gustado como grupo, pero no del todo, este nuevo álbum no va a cambiar esa sensación. Lo cual no quita para que, inesperadamente, no esté tan mal como parecía.

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