
Prefiero al Micah P. Hinson arrastrado, destrozado por las heridas psicológicas y físicas; prefiero al de Abilene outsider, peligroso, en cuyas canciones parecía que había dejado algo más que su corazón desgarrado.
No ha perdido en Micah P. Hinson and The “Pionneer Saboteurs” su toque mágico pero ya no huelen a dolor. Éste es su tercer cuarto disco de estudio si no contamos el de versiones All Dressed Up And Smelling of Strangers, felizmente casado, algo tendrá que ver, en el tono de su nuevo material, ¿no?
Tras dos obras maestras como Micah P. Hinson and The Gospel of Progress y Micah P. Hinson and The Opera Circuit, considero que sería injusto pedirle que el listón lo subiera varios centímetros más, pues el texano con poco que nos haya entregado después, que no la verdad no ha sido poco, nos deja satisfechos.
El disco lo ha producido Matt Pence, batería de Centro-matic, otra interesantísima formación que con Will Johnson al frente ha dado una nueva dimensión a la música de raíz norteamericana.
Son doce cortes, el primero de ellos instrumental y ya en él advertimos que el Micah P. Hinson que conocíamos está en otra fase. Ahora el desgarro es melodrama y el ejemplo más patente es ‘The Cross that Stole this Heart’, con una larguísima intro y un toque totalmente de banda sonora de David Lynch.
Micah P. Hinson está en otra etapa personal y artística, entroncando con lo ya andado en ‘Take off That Dress for Me’ (YouTube) y ‘My God, My God’, la primera un single clarísimo, y la segunda un corte acústico con cuerdas, banjo y acústicas.
Hay otro Hinson, que no habíamos conocido antes, el del nervio eléctrico, medio distorsionado al inicio de ‘2s and 3s’ a lo Jim O’Rourke como bien nos dicen en Houston Party Records, y superdistorsionado en ‘Watchers, Tell us of the Night’. O cantando un vals tabernario en ‘She’s Building Castles in her Heart’ (YouTube), y cerrando onírico, con un loop de serrucho envolvente y ruidista en ‘The Returning’.
Sitio oficial | Micah P. Hinson
Comentarios
A mi con Mica P. Hinson me pasa lo mismo que con PJ Harvey: me mola más cuando se desgarra y grita, sufre y lamenta en las canciones (Rid Of Me, A Man A Woman Walked By, Dance Hall At Louse Point, To Bring You My Love) que cuando parece que está "feliz" y en paz consigo en misma (White Chalk, Uh Huh Her, Stories From The City Stories From The Sea)..que todas son buenas obras pero...sufriendo son obras maestras, aún así apuntando el Mica. Saludos!
interesante
Eh, eh, que en White Chalk hay bastante más sufrimiento del que parece. De hecho, es un disco bastante agreste, en lo lírico y en lo musical. EN los demás, de acuerdo. ;)
Ahí de acuerdo jefe pero el conjunto es menos doliente que sus dos primeras entregas.
qué le voy a hacer... me está pareciendo lo mejor de Micah desde los timepos de la Opera. El dolor evocado (por quien lo ha padecido de verdad), y la felicidad perpetuada. Y un discurso musical insobornable (tras el anterior "Orquesta", podría haberse quedado en el celofán y el cuché, y no hubiera estado mal, pero en vez de eso, elige un sonido rocoso, cimas agrestes y ascensiones serpeantes. Discazo (1ª escucha)
Sin duda está por encima de la media
Escribir un comentario
Para hacer un comentario es necesario que te identifiques: ENTRA o conéctate con FacebookConnect