
No termino de cogerle el punto a Mika. Quizá parte de la culpa de esto la tenga lo mucho que saturan las emisoras de radio con sus canciones cada vez que lanza un single y que termina convertido en un himno repetitivo y monótono donde se ha perdido todo lo que lo colocó en ese lugar en un principio. Y es que pocas canciones pueden soportar el abuso al que son sometidas sin que se vean afectadas.
The Boy Who Knew Too Much no es un pésimo ejercicio, y desde luego tiene la dignidad necesaria – sólo la necesaria – para un segundo trabajo que permita continuar el exitazo de Life In Cartoon Motion. Pero no puedo evitar que me aburra. La voz que un día me resultó impresionante hoy me cansa con ese abuso constante del falsete que da a todas sus canciones un toque de festividad forzada y que resulta poco apropiado en baladas como ‘I See You‘, un tema perfectamente válido al que ese tono elevado le sienta como a un santo un par de pistolas.
‘By The Time‘, otra de las baladas del disco, ofrece un resultado mucho más sólido, casi carente de pretensiones, donde podemos intuir un camino mucho más maduro y alejado de la frivolidad donde Mika podría resultar mucho más efectivo si se decidiera a explorarlo. La compañía de Imogen Heap, ex Frou Frou, redondea la apuesta.
Los temás más animados, como sus dos primeros singles, ‘We Are Golden‘ y ‘Blame It On The Girls‘, asimilan mejor la voz de Mika quizá tanto por el ritmo, mucho más pop, como por la letra, que permite cierta libertad a la hora de interpretarlas. Sin embargo, ninguno de los dos ha supuesto un pelotazo similar a aquel ‘Grace Kelly’ que nos lo trajo a las radios de medio mundo y que terminó convirtiéndose en su tarjeta de presentación.
‘Touches You‘ es otro de estos ejemplos poperos que no puedo evitar que me recuerden al sonido de las boybands de los noventa, sin saber exactamente si ese es el efecto deseado o simplemente les ha salido el tiro por la culata. Y perfectamente prescindibles son ‘Good Gone Girl’, ‘One Foot Boy’ o ‘Dr. John’, mero relleno sin ningún tipo de originalidad respecto al resto de las canciones.
Mención especial merece ‘Toy Boy‘, todo un guiño en forma de canción infantil perfecta para encuadrarla en cualquier película de dibujos animados de los años 60. Con todo y con eso, el segundo disco de Mika no va a conseguir arrasar como su debut, pero no lo privará de hacer un tercero donde veremos si el ser fiel a su estilo lo convierte en un artista reciclado o uno capaz de encontrar nuevas experiencias dentro de sus propios límites.
Comentarios
De acuerdo contigo Kaoru... Explota demasiadísimo su falsete, y es una pena. Este tío tiene una buena voz, espero que en el próximo disco (que seguro que habrá) se deje de tanta "alegría de la huerta", que es lo que lleva haciendo durante dos discos, y explore otros horizontes.
El tipo lo hizo de vuelta. Aunque no tanto como con su anterior trabajo. Esas canciones que tu nombras como prescindibles son las que dan vida al disco creo yo, ya que este y el artista son totalmente prescindibles. Pero que haríamos sin un poco de Pop tonto en la vida...no? :P
Saludos!
Su primer disco me gustó, pero creo que si escuchas su música demasiadas veces empalaga bastante y va perdiendo calidad.
'We Are Golden' no esta nada mal, pero en general un disco muy pobre y repetitivo
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