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Muse

Los primeros pasos de Muse en la música han ganado con el paso de los años. Si bien Showbiz pasó entre desapercibido y atacado con fruición, dos años bastarían para demostrar que había nacido una de las bandas de rock más grandes de la historia de Reino Unido. Dos años en los que se gestaría el que para muchos es el mejor álbum de la banda y el que indiscutiblemente fue uno de los trabajos más espectaculares de cuantos han salido a la luz en lo que llevamos de siglo. Origin of Symmetry no fue un puñetazo en la mesa, fue una bomba atómica.

Origin of Symmetry, un pelotazo atemporal

La recepción del segundo álbum de Muse fue muy diferente de la que sufrió, tal cual, su debut. Lo que habían insinuado en Showbiz quedaba aquí planteado como una premisa fundamental. La guitarra ácida, directa, barroca por momentos, unida a una voz potentísima y personal y a unas composiciones donde ya empezaban a atisbarse los temas favoritos de Bellamy compusieron aquí el sonido más auténtico de cuantos hemos escuchado en cualquier otro trabajo de la banda. Nunca Muse han sido tan Muse como en Origin of Symmetry, y nunca lo volverán a ser. Eso ha quedado más que demostrado.

La confianza en sí mismos ya no era un objetivo a lograr como en su anterior álbum. Aquí era una línea transmisora básica, y es audible en cualquiera de los cortes del tracklist. Cortes que han pasado a formar, en gran número, parte de la lista de los mejores temas de Muse. Algunos incluso han ganado con los años, conservando un sonido atemporal por el que el tiempo no pasa ni no es para mejorarlo.

En Origin of Symmetry encontramos los grandes momentos de Muse. Casi podría ser un greatest hits. Es el momento de los grandes riffs de guitarra, alguno de ellos, concretamente el de ‘Plug In Baby‘, nombrado el más reconocible de la historia. Es el momento de las letras espeluznantes, de las historias estremecedoras, trémulas, vibrantes, que se te clavan en las carnes.

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Si tuviera que quedarme con una de las líricas de este disco, creo que la ganadora sería la brutal ‘Space Dementia‘. Ni siquiera fue elegida como single, a pesar de que siempre ha sido una de las que más ovaciones se ha llevado en los setlits de sus conciertos. Y es que pocos han sabido contar como Bellamy los placeres del dolor emocional.

You make me sick
because I adore you so,
I love all the dirty tricks
and twisted games you play on me.

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Origin of Symmetry firma una primera mitad espectacular, sin paliativos, casi sin poder protestarles. Es arrolladora. La sucesión hasta ‘Citizen Erased’, el sexto corte, no deja tiempo a respirar, a coger aire. Te sumergen en una atmósfera violenta, ácida, eléctrica de la que es imposible querer salir. Te someten a su voluntad. Y si decíamos que Showbiz tenía uno de las dos mejores aperturas de tracklist de su carrera, como podréis imaginar, la segunda no es otra que ‘New Born‘, otra de las grandes letras de esta banda. Y la ruptura tras la introducción con esa guitarra sucia, casi paroxística, es escalofriante.

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Y no puedo dejar fuera ni por un momento uno de los cortes que menos atención han recibido de este disco, hasta el punto de que escucharla en directo era casi más allá de Hullabaloo es casi imposible. ‘Hyper Music‘ tiene una fuerza descomunal y una de las entradas de guitarra más tremendas de todo el trabajo, hasta me atrevería a ampliar ese rango al de su carrera. Un incremento apoyado por el bajo que pone la piel de gallina. De cuando todavía podías pegarte de hostias con el de al lado en los conciertos a hombrazo limpio.

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Es cierto que pasada la frontera psicológica del ecuador del disco, Origin of Symmetry cambia de tercio. Parece que la primera mitad es una explosión de furia, una incontenible avalancha de ideas, de sonidos, de fuerza que no puede contenerse. Un puñetero tsunami como nunca han podido volver a hacer.

Este álbum no sería el que es si hubiera caído en picado tras unos cuantos temas gordos. No. Es el momento de ‘Feeling Good‘, de la potentísima ‘Dark Shines‘ pero sobre todo, es el momento de ‘Megalomania‘. Una de esas raras canciones de Muse que no gana sobre un escenario con 40000 personas alrededor, sino que clama por el acústico, por la intimidad, por los secretos susurrados a un oído predispuesto.

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Hipersónica vota un 10 Origin of Symmetry es todo un viaje, es la condensación de toda una carrera, es el último disco que toda banda debería sacar antes de separarse. Es el Everest de Muse, es la cota más alta de todo lo que han hecho, la más rica en propuestas, la más disfrutable, la más completa, la más compleja. Es un cúmulo de historias difíciles, de ironías sonrojantes, de gritos al cielo a un dios de oídos sordos, de relaciones a las que calificar de problemáticas sería un burdo eufemismo. Es una oda a la parte más jodida de todos nosotros, a esos lugares turbios imposibles de investigar a la luz del día, a esas ideas tétricas que nos asaltan cuando apoyamos la cabeza en la almohada y el sueño nos rehuye. Es, en definitiva, la hostia.

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